El magistrado Penal de 4º Turno dispuso la condena de Matías Federico Agrasot Puñales, poseedor de antecedentes penales, como autor penalmente responsable de un delito de rapiña, en concurrencia, fuera de la reiteración, con un delito de lesiones personales, éstos dos primeros en régimen de reiteración real. También se lo halló culpable de un delito de atentado agravado, en concurrencia, fuera de la reiteración, con un delito de lesiones personales, por lo que deberá cumplir cuatro años de penitenciaria.
Este lunes se informó sobre una rapiña perpetrada en una finca ubicada en Atanasio Sierra y Freire. Un individuo golpeó la puerta y fue atendido por el dueño de casa, a quien golpeó y amenazó con un arma de fuego. Ambos forcejearon y el arma cayó al piso, por lo que quedó en evidencia que era de juguete. El ladrón huyó llevándose únicamente el celular de la víctima.
Momentos después, personal del P.A.D.O. realizó la detención del presunto autor, que lesionó a uno de los efectivos en su mano izquierda. Tendrá cuatro años para arrepentirse.

Moto a su dueño
El juez también dispuso la condena de Sergio Gerardo Moralez (sic) Martínez, poseedor de antecedentes penales, como autor penalmente responsable de un delito de receptación a la pena de ocho meses de prisión con descuento de la detención sufrida.
El pasado 12 julio fue hurtada una moto marca Zanella que se encontraba estacionada dentro del patio de la casa del denunciante en la calle Sarandí. Al levantarse el hombre constató el hurto del vehículo y se presentó en la comisaría para radicar la denuncia.
En la madrugada de este lunes, efectivos policiales que realizaban patrullaje preventivo por la calle Simón del Pino, interceptaron a un hombre que llevaba una moto de tiro. Al identificarlo constaron que el vehículo estaba requerido y trasladaron al sujeto a una dependencia policial.

Violencia doméstica
El magistrado también dispuso la condena de J.M.F.H., como autor penalmente responsable de un delito de violencia doméstica agravada, en régimen de reiteración real, con un delito de desacato por incumplimiento de una medida cautelar, a la pena de diez meses de prisión, a cumplirse bajo el régimen de Libertad Vigilada. Entre otras cosas deberá tiene prohibido acercarse y/o comunicarse con la víctima, portar un dispositivo de monitoreo electrónico y cumplir arresto domiciliario total durante un mes.
En el mes de julio pasado, en la Unidad Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Piriápolis, una mujer mayor de edad denunció a expareja por amenazas y persecución.
En ese momento el ahora imputado fue notificado por la justicia sobre la prohibición de acercamiento y comunicación con la denunciante, a quien se le proporcionó custodia policial. Días después, la víctima denunció el incumplimiento del sujeto, que fue visto pasar cerca de su casa y se comunicó telefónicamente con ella misma.

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