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Columna de opinión: “Cuarta Revolucion Industrial”, por el Dr. Jorge R. Bruni

Por:   /  5 diciembre, 2017  /  Comentarios desactivados en Columna de opinión: “Cuarta Revolucion Industrial”, por el Dr. Jorge R. Bruni

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El proceso denominado Cuarta Revolución Industrial, esto es, la transición hacia sistemas construidos con la base de la técnica digital, está modificando profundamente el mundo del trabajo en las sociedades contemporáneas, máxime cuando éstas van paulatinamente envejeciendo. Además los avances en informática y otros aspectos tecnológicos se profundizarán indudablemente, porque la derecha capitalista neoliberal con su uso busca dominar el mundo aumentando sus ganancias. Es lógico que los adelantos tecnológicos den más conocimiento al hombre, pero cierto es también que existe mayor deshumanización: Muchos expertos se preguntan si en el futuro las computadoras pensarán como los hombres, o los seres humanos lo harán como las computadoras. Sin duda que la tecnología siempre requiere de más tecnología. El proceso se va acentuando. Teóricamente se nos dice que se busca desarrollar la industria y la generación de energías más inteligentes y más respetuosas del medio ambiente, promoviendo cadenas de producción mucho mejor comunicadas, lo que contribuirá a una mejor estabilidad institucional global. Estamos de acuerdo con dichos conceptos y otros que se manejan, pero existen varias complejidades a considerar.
Nuestra América Latina sería la región en la que mayor número de reformas constitucionales se han realizado. A pesar de ello, es la más desigual del planeta y en la que existe mayor distancia entre la teoría y la realidad. Seremos más afectados en el futuro en cuanto al crecimiento, empleo, desarrollo social justo, etc, si no se adoptan medidas al respecto. El Profesor Francés Alain Supiot, miembro de la Comisión sobre Futuro del Trabajo de OIT ha expresado: “el Estado de Derecho se sustituye por el mercado de derecho, de manera que éste se coloca bajo la égida de cálculo de la utilidad “.
La mayor justicia social requiere de un buen funcionamiento del Estado, una fuerte institucionalidad económica, política, social, laboral, de Seguridad Social, cumpliendo con sus clásicos principios, fomentando el desarrollo igualitario. En definitiva se trata del progreso general de la sociedad aplicando los Derechos Humanos Fundamentales con visión integral: política, económica, social, cultural. Son innegables los avances en los últimos años en la materia, esencialmente cuando ha gobernado en varios países de la región el llamado progresismo, izquierda, social democracia o como se le quiera conceptuar. Pero Ideológica y políticamente no podemos ignorar el avance de la derecha neoliberal en la mayor parte de nuestra América Latina, con sus repercusiones profundamente negativas en cuanto a los ya mencionados Derechos Humanos, entre otros aspectos. Ello se aprecia sea través de la reforma laboral adoptada en Brasil, y cuya visión rige de distinta formas en los sistemas socio laborales de Argentina, Perú, Paraguay, Colombia, Chile, refrendado en este último caso por el triunfo de la derecha de Sebastián Piñera en la reciente 1ª vuelta de la elección. Por otra parte, existen protestas empresariales en nuestro país hacia el sistema que nos rige en la materia. Hasta la propia OIT pregunta ¿cómo serán los empleos y las relaciones socio – laborales del futuro? ¿Qué protección recibirán los asalariados y cuál será el sistema de Relaciones Laborales y de Seguridad Social que los protegerá? Partiendo que estamos ante Derechos Humanos Fundamentales deberán promoverse con la visión integral a la que aludíamos líneas atrás. Habrá que preparar a la sociedad toda, esencialmente a la juventud a efectos de enfrentar tales, retos. ¡Si será importante la educación y la formación en tal sentido!
Antes de finalizar mencionamos algunos desafíos de nuestra realidad regional económica, política, social y cultural. La crisis económica que afecta el crecimiento de las sociedades, originará mayores dificultades para encarar el futuro. Según los países será su intensidad. Y en aquellos casos que existe crecimiento económico, resulta insuficiente para los progresos que se necesitan. También la pobreza ha disminuido, pero ello está enlenteciéndose. Recordemos que estamos ante procesos, con sus avances, retrasos, obstáculos, etc. Estamos ante una verdadera batalla cultural. Detrás de cada solución que se adopte existen ideologías y políticas que la respaldan. Además las promesas de creación de empleos fundadas o expresadas por el neoliberalismo no se han cumplido por más que hayan flexibilizado y desregulado el mercado laboral. Es que las políticas e ideologías que se aplican retardan el desarrollo pleno. Finalmente consideremos que el proceso tecnológico e informático es irreversible, a diferencia del neoliberalismo que es totalmente reversible. De nosotros depende.

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  • Publicado: 5 meses atrás en 5 diciembre, 2017
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  • Última modificación: diciembre 5, 2017 @ 3:47 pm
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