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Ordenanza: si no se aprueba el proyecto el hotel San Rafael puede ser demolido

Por:   /  3 junio, 2018  /  Comentarios desactivados en Ordenanza: si no se aprueba el proyecto el hotel San Rafael puede ser demolido

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Mientras las redes sociales explotan con opiniones a favor y en contra del proyecto presentado por el empresario Giuseppe Cipriani en San Rafael, en las últimas horas se conoció que existen otras opciones en caso de que el proyecto del arquitecto Rafael Viñoly no sea aprobado por el plenario de la Junta Departamental de Maldonado.
Entre las opciones que tienen los nuevos dueños del predio que ocupa la manzana 815 de la playa Brava es ajustarse a la ordenanza para la construcción de complejos de hotelería o parahoteleria en la zona que incluye al actual hotel San Rafael.”Por un lado tenemos la oportunidad de aceptar el desafío que nos plantea un arquitecto de reconocida trayectoria mundial, que nos convoca a analizar su propuesta con mucho respeto y cuidado, o de lo contrario enfrentamos el riesgo de que el inversor tire abajo el hotel y levante en ese predio todas las torres que habilita la norma para ese lugar”, advirtió el Arq. Roberto Chiacchio, director de Planeamiento de Maldonado. “Y el resultado de esto es que esos bloques seguramente van a afectar a los vecinos mucho más de lo que hará el proyecto de Viñoly”, agregó.
El hotel San Rafael no fue incluido en el listado de bienes históricos de la Comisión del Patrimonio de la Nación como sí lo están, en cambio, otras construcciones de Maldonado como la exestación de Ancap en la avenida Gorlero y el Argentino Hotel, entre otras.
En la actualidad rige un decreto departamental aprobado en diciembre pasado que da un plazo de 180 dÍas a los dueños de la misma manzana para poder preservar al deteriorado complejo mediante la habilitación de construir dos torres de 70 metros de altura. Sobre esta norma es que los nuevos propietarios piden levantar el complejo “Residencias Cipriani San Rafael”. Empero, si esta propuesta no alcanza los votos necesarios para su aprobación los propietarios del complejo pueden remitirse a los parámetros establecidos por una modificación a la ordenanza de construcción aprobada durante el gobierno del intendente Oscar de los Santos.
Durante su paso por las oficinas municipales, tanto ejecutivas como legislativas, el proyecto puede ser ajustado por sus responsables tanto en los factores de ocupación como totales o el caso de eliminar algunos de sus componentes, como el puente que cruza a la playa por encima de la rambla Lorenzo Batlle.

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En tanto, la recolección de firmas de protesta contra el proyecto de Viñoly que se lleva a cabo en el sitio Change.org sigue adelante y ya supera las 13.000 adhesiones. La ministra de Turismo Liliam Kechichian considera que la torre de 300 metros proyectada en Punta del Este “está fuera de escala”, aunque matizó que hasta el momento solo ha visto las maquetas, y que no puede hacer juicios definitivos.
La polémica, que se volvió tendencia en Twitter y en otras redes sociales y sobre la que el mismo Viñoly admite que se “necesita un período de digestión importante” también tuvo la opinión del arquitecto Mariano Arana, ex intendente de Montevideo, quien sostuvo que la propuesta debe generar “por lo menos” una serena reflexión, que debe tener en cuenta la calidad reconocida del proyectista en todas partes del mundo.
“Nos debemos todos, antes de juzgar, una ponderación cuidadosa porque estamos ante la obra de un creador de muy señalada actuación en todo el mundo. Debemos ser muy respetuosos, muy analíticos, sin apresuramientos, a la hora de juzgar obras que pueden ser de gran trascendencia no solo para Punta del Este sino para todo el Uruguay”, dijo Arana al ser consultado.
“Se trata de un gran arquitecto, al que conozco de toda la vida y que es responsable del soberbio Aeropuerto de Carrasco y de muchas obras internacionales que ganó en concursos. Viñoly ganó por concurso en 1987 la obra fenomenal del International Forum de Tokio, una de las más importantes que se han construido en la segunda mitad del siglo XX”, enfatizó.
“Es bueno que exista una cierta memoria de ese hotel que nació hace 70 años. Otro arquitecto, quizás con menos paciencia y menos talento, de pronto dice que el hotel es una cosa del pasado y hace lo que se le canta. Acá Viñoly apuesta a la modernidad pero respeta el legado”, añadió.

Los votos
El complejo, que constituye el mayor proyecto del empresario italiano Giuseppe Cipriani en Punta del Este, fue presentado el miércoles ante la Junta de Maldonado, que deberá aprobarlo por mayoría especial, para lo cual deberá contar con votos de la oposición.
En síntesis, el plan para “recuperar el edificio original del Hotel San Rafael y crear un nuevo ícono para Punta del Este”, como se presentó, implica la construcción de un hotel de 150 habitaciones, 120 apartamentos con servicio de hotel, 150 residencias, 50 residencias especiales, 6 restaurantes, escuela de cocina y hotelería, instalaciones de spa y tratamientos de salud, galería comercial, teatro para 900 espectadores, Centro de Convenciones y Exhibiciones, Casino Privado, Mirador elevado de acceso Público, Centro de Estudios Oceanográficos, Estacionamiento para 2.000 autos.

“Histórico”
El intendente Enrique Antía afirmó que no esperaba una propuesta de tal dimensión y con una inversión sin precedentes. Agregó que “ojalá se concrete porque sería algo icónico para Punta del Este, además de histórico”.
La inversión está estimada en US$ 420 millones y la obra se hará en cuatro etapas: la primera será la recuperacion del hotel original; la segunda, la construcción del “Campanile” (la torre de 67 pisos, con mirador); en la tercera etapa se construirá el “Edificio 2” y, por último, el “Edificio 3” (ambos de dimensiones más modestas, con 27 y 20 plantas, respectivamente).

El más alto
El “Campanile” del San Rafael competirá en dimensión con la Gran Torre Santiago (Chile), el edificio más alto de América Latina (con 300 metros y 64 pisos). La obra volverá a situar a Uruguay en la cima de un ranking que lideró en el siglo XX. El Palacio Salvo, del italiano Mario Palanti, fue el edificio más alto de Sudamérica cuando terminó de construirse, en 1928, y se mantuvo primero en el ranking durante casi una década. Hoy, Uruguay ha sido superado por varios países del continente.

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