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Justicia española busca a socios uruguayos de un excomisario que está preso por varios casos: fue el que vendió el hotel endeudado

Por:   /  12 septiembre, 2018  /  Sin comentarios

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El juez de la Audiencia Nacional de España, Diego de Egea, tiene en la mira a varias empresas uruguayas manejadas por un comisario español jubilado, José Manuel Villarejo, acusado de cometer delitos de todo tipo, entre ellos pertenencia a una organización criminal, cohecho y blanqueo de fondos. Este sujeto era el dueño del hotel Pierre, que fue vendido a una pareja argentina mediante engaño e iba a ser rematado a causa de una hipoteca. Actualmente está recluido en una cárcel madrileña.
De Egea espera desde el año pasado que la Justicia uruguaya responda los exhortos enviados para conocer los pasos del individuo en el Uruguay. Hasta el momento no hubo respuesta de la justicia y ninguna otra autoridad uruguaya se interesó por conocer lo que ocurre con las firmas operadas por Villarejo en el territorio nacional.
Por la misma causa se encuentra encausado —pero en libertad— un socio del policía, el abogado madrileño Rafael Redondo, también involucrado con las empresas uruguayas.
Según el juez hispano, Villarejo lideraba una organización que llevaba adelante todo tipo de trabajos de recolección de información, consultoría, inteligencia y vigilancia. Como contraprestación, recibió dinero de sus clientes que luego fue enviado a varios países, entre ellos a Panamá y Uruguay.
El 5 de noviembre del año pasado, la jueza española Carmen Lamela dictó el auto de prisión de Villarejo, de su socio Redondo y del también comisario Carlos Salamanca, a los que les imputó los delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales como resultado de la operación “Tandem”, llevada adelante por la fiscalía española. En el mismo auto de procesamiento, se ordenó la libertad de otras cuatro personas. La Justicia española estima que el comisario jubilado blanqueó unos 5,5 millones de euros, producto de su accionar ilegal.

Hotelero
Una parte de ese dinero fue empleado para la compra del hotel “Pierre” ubicado en el barrio residencial Cantegril y adquirido por las empresas Topy SA y Pierre SRL. Estas dos firmas luego fueron cedidas a la pareja conformada por los esposos Adrián Beloso y Raquel Serna, quienes pagaron alrededor de tres millones de euros. La pareja entregó inmuebles en Madrid y Málaga y se comprometió a cubrir un saldo de precio de US$ 1.051.367.
“¡Cuando llegues a Punta del Este, a Laura en ningún caso!”, exclamó el comisario jubilado. El interlocutor era el citado Beloso, un arquitecto argentino de 56 años que residía hasta ese entonces en Madrid. Beloso y su esposa Raquel Serna, habían sido tentados por Villarejo para que le compraran el hotel esteño.
La Laura mencionada es la hija del comisario Villarejo, quien se encontraba entonces en Uruguay, no solo para hacerse cargo de la explotación del hotel, sino también para atender otras inversiones que su padre mantenía con su socio, Rafael Redondo. Beloso tenía hasta entonces una relación muy estrecha con la familia Villarejo, forjada a partir de su amistad con el hermano del comisario, un provincial de la Orden de los Carmelitas que ejerció el sacerdocio en Buenos Aires en los años ochenta.
Beloso y su esposa partieron hacia Uruguay a comienzos de 2013 con el propósito firme de comprar el hotel. Aquí fueron recibidos por inmobiliarios, escribanos y contadores que se presentaron como “socios” de Villarejo.
Un escribano montevideano fue el encargado de realizar los trámites correspondientes para que Beloso y su esposa se quedaran con el complejo hotelero.
No solo la recomendación de Villarejo de no atender a Laura disparó alguna intranquilidad. Algo flotaba en el aire que a los argentinos no les cerraba. De todas formas, la entrañable amistad de las dos familias lo tranquilizó de inmediato. Algo de temor les generó la actitud del escribano. Por un lado, la operación consistió en la compra del paquete accionario de Topy SA y las cuotas sociales de Pierre SRL. La primera como propietaria del edificio; la segunda como operadora del hotel. El escribano actuó como representante de la parte vendedora y la compradora. Al cerrar la operación, el primero le hizo firmar un recibo por la entrega de las acciones. Pero esto nunca ocurrió. Hasta el presente, Beloso no ha podido hacerse del paquete accionario de la firma propietaria del hotel por el que pagó unos tres millones de euros. Sí figura en el registro que lleva adelante el Banco Central del Uruguay.

 

Un comisario en Wikipedia

Las andanzas de Juan Manuel Villarejo tienen tanta fama en España que figuran incluso en la Wikipedia. Allí se lee que está imputado en un juzgado de Madrid acusado de los delitos de revelación de secretos y pertenencia a organización criminal dentro del proceso de investigación de una pieza separada del “caso Nicolás”. Se lo imputa de la supuesta grabación ilegal, manipulación y difusión de una conversación entre policías y miembros del Centro Nacional de Inteligencia
La asociación Transparencia y Justicia se personó como acusación particular en el caso en noviembre de 2014.
En noviembre de 2016, la Fiscalía a cargo del caso advirtió al juez de la posibilidad de que el proceso quedase anulado si no se resolvía la destitución de los policías investigadores y la intervención de las comunicaciones.
En febrero de 2017, para evitar su procesamiento en el caso, Villarejo filtró a la prensa información sobre el rey Juan Carlos y el Centro Nacional de Inteligencia. También amenazó con filtrar más información si no le sacaban del proceso.
Villarejo declaró ante notario que fue el autor de varios informes de la Operación Cataluña, maniobra del Ministerio del Interior para frenar el soberanismo en Cataluña. La grabación de las escuchas fue filtrada por otro comisario de policía.
Villarejo también está investigado en el Juzgado de Instrucción 39 de Madrid después de que la dermatóloga Elisa Pinto lo reconociera como el autor de una supuesta agresión que había denunciado en abril de 2014.
El 3 de noviembre de 2017 Villarejo fue detenido por los supuestos delitos de blanqueo y organización criminal en la “Operación Tandem” coordinada por el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, que ordenó su ingreso en prisión sin fianza el 5 de noviembre de 2017. Fue recluido en el Centro Penitenciario Madrid VII de Estremera.

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