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Buscan reconstruir la casa y el refugio para animales de Richard Tesore

Por:   /  15 noviembre, 2016  /  Comentarios desactivados en Buscan reconstruir la casa y el refugio para animales de Richard Tesore

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El portal web Casas en el Este está emprendiendo acciones con el propósito de ayudar a Richard Tesore y a la ONG SOS Rescate Fauna Marina, que funciona en Punta Colorada y ha perdido sus instalaciones a causa de los últimos temporales.

“Desde Casas en el Este + InfoCasas hace varios años que colaboramos con esta iniciativa por lo cual nos propusimos recaudar 25.000 dólares para ayudar a reconstruir su casa y el refugio. La fecha límite para recaudarlos es el 30/11/16”, informó la institución en un parte difundido ayer.

Por otra parte, el grupo recordó que Richard Tesore no está en buenas condiciones de salud por cuanto acaba de recibir un trasplante de hígado “y padece un alto riesgo de vida”.

Los pingüinitos

Desde sus inicios hace 25 años, la ONG ha llegado a rescatar 300 animales en un año y atendido hasta 3.000 llamadas de ayuda. Ha dado talleres para las escuelas y recopilado muchísima información sobre el rescate y la preservación de la fauna. También ha atravesado momentos durísimos, cuando varios temporales que azotaron la costa destruyeron gran parte de sus instalaciones. Como en 2005, los últimos volvieron a causar grandes destrozos.

Antes de crear su fundación, Richard vivía en Buenos Aires, donde tuvo una empresa de taxis, un gimnasio y hasta una rotisería, hasta que al separarse y quedarse solo con su hijo decidió volver a sus orígenes. En Punta Colorada se había criado desde los cuatro años y solía venir a pasar las temporadas. “Él (su hijo) tenía diez años y me dijo que le gustaría quedarse acá. Primero yo iba y venía cada quince días, hasta que un momento para no perder contacto con mi hijo, cerré todo allá y me instalé acá”, dijo Richard.

Cuando su hijo entró en la adolescencia, viendo cómo empezaba a independizarse, Richard buscó una actividad en común que los uniera. “A él le gustaban los animales; y para buscar un relacionamiento con él empezamos a juntar un pingüinito, dos, tres, hasta que comenzó el refugio”. Richard había tenido experiencias en el Proyecto Patagónico argentino y acá empezó colaborando con la Reserva de Fauna del Pan de Azúcar, que también recibió pingüinos empetrolados.

En ese momento, a comienzo de los años noventa, no existía en Uruguay una organización formal para esta actividad y faltaba mucha información, que Richard traía de sus viajes a Buenos Aires y las visitas a los acuarios que rescataban pingüinos. Cuando la Reserva de Fauna resolvió que no iba a seguir trabajando con los pingüinos le plantearon que continuara con la tarea en su casa, que quedaba a setenta metros de la playa. “Y así fue, me los traje, y comenzaron a aparecer llamados”, recordó.

“Cuando ya había cincuenta pingüinos me di cuenta que eran demasiados, los llevé caminando hasta el agua y se fueron. A las dos horas estaba almorzando y empiezo a escuchar golpes en las chapas. Eran los pingüinos que habían vuelto”, evocó.

Otra condición

Desde entonces Tesore es sinónimo del refugio de animales marinos. Todos acuden a él en caso de emergencia. Lamentablemente el último temporal amenaza la continuidad de su trabajo. “Pero este da miedo sobre todo porque físicamente estoy en otra condición que hace diez años”. Apenas había salido del trasplante hepático cuando el viento voló casi todos los techos del refugio, aflojó todas las estructuras e hizo explotar los ventanales. “Hay que hacer una reconstrucción de casi el 70%. Para eso lo principal es que el clima nos dé un changüí, un poquito de tregua, y ya empezar a trabajar haciendo un plan de qué se va a reconstruir antes de la temporada. El temporal arrancó hasta los cercos y la bomba de agua salada, que hay que volver a instalarla, y todo lo que era madera está flojo, deteriorado, igual que vidrios”, relató.

Por ahora, la idea es conseguir contenedores en préstamo “para instalarnos ahí mientras se reconstruye, porque hay muchos materiales útiles que hay que poner al resguardo. Una vez que tengamos el lugar para poner lo útil, hay que hacer una limpieza general y tirar todo lo que ya no sirve”, señaló.

El tornado también destrozó la propia casa de Richard, que hoy cuenta con una habitación prestada hasta que empiece la temporada. “Cuando empiecen las tareas tenemos que ver la forma de encontrar un lugar decoroso e higiénico, abrigado, con las condiciones mínimas” para continuar recuperándose.

“Tengo claro que las crisis son buenas a veces”, dijo Tesore. “Pero soy consciente de que esto va a ser lento”. Todavía en tratamiento, “trato de dirigir la fundación pero teniendo el menor contacto posible con los animales, no solo por el esfuerzo físico sino por un tema inmunológico, porque estoy más sensible a las infecciones, tengo que tener muchísimo cuidado con eso”, comentó.

Richard nunca consumió alcohol, y por eso algunas explicaciones a su problema hepático están asociadas a su actividad como rescatista, si bien no se han probado con exactitud. Una teoría es que podría haber agarrado un parásito en alguno de los acuarios del Caribe a los que viajaba a trabajar cada invierno como medio para financiar la ONG. “Puede ser también por trabajar con petróleo sin guantes, la contaminación termina afectando el hígado”, explicó.

 

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