01-Vista Aerea (Copiar)

La conocida magaempresa Abengoa, de origen andaluz, cuyas dificultades económicas han sido difundidas mundialmente en los últimos días no es exactamente una desconocida en estas tierras. Abengoa es nada menos que la propietaria de Teyma, una de las firmas encargadas de terminar de construir y echar a andar el centro de convenciones y el predio ferial de El Jaguël, que se construye a un costo millonario en dólares.

Según recordaron en los últimos días medios capitalinos, Abengoa -Teyma tiene en construcción la cárcel de máxima seguridad de Punta de Rieles, a través del sistema de participación público privada.
También se encarga de las obras de saneamiento de la Ciudad de la Costa, con una inversión de 13 millones de dólares; erige la terminal portuaria de Capurro, por 93 millones de dólares, y construye el ANTEL-Arena, cuyas obras se retomarán el año próximo.
Junto al grupo argentino Ciepe, Teyma se encarga de la construcción y gestión del Centro de Convenciones y Recinto Ferial de Punta del Este, que se inauguraría en los próximos meses. El gobierno uruguayo está monitoreando lo que ocurre con la empresa, aunque se aseguró que los problemas de la casa matriz no repercutirían en el desempeño de Teyma en el Uruguay.

Números rojos

El grupo andaluz tiene una deuda financiera bruta de 8.903 millones de euros y un pasivo exigible total de casi 25.000 millones. Está en situación de preconcurso de acreedores, que solo evitará si logra un acuerdo con las entidades financieras. La firma tiene adjudicadas importantes obras en todo Uruguay.

Según publica El País de Madrid y reproducen algunos matutinos de nuestro país, la empresa emplea a 28.668 trabajadores, de los cuales 6.871 están en España.
Abengoa afronta obligaciones de pago de 330 millones de euros hasta final de año. El año que viene esta cantidad se triplicará hasta los 1.000 millones de euros. Los analistas explican que es una empresa muy grande para dejarla caer (el “too big to fail” de los norteamericanos). Una posibilidad es que la empresa encuentre “un salvador”. Ayer se especulaba que el Instituto de Crédito Oficial (ICO), es decir el Estado, podría tratar de aumentar su exposición en Abengoa al inyectar otros 200 millones de euros, si bien este jueves el ministro de Industria José Manuel Soria descartó una implicación del Estado en la operación.

Otra opción posible sería que la compañía encontrara un socio industrial, que de momento cuesta encontrar, o que hubiera unos fondos de inversión capaces de asumir la deuda, que tampoco han aparecido. Vender la compañía a otra empresa sería la salvación, pero es difícil encontrar a alguien dispuesto a desembolsar dinero para hacerse con una compañía que tiene pérdidas y deudas tan grandes.

 

Contenido publicitario