liogorleroEl oportuno aviso de un vecino permitió a la Policía echar el guante a un trío de delincuentes. Mientras tanto, otros amigos de lo ajeno fueron atrapados en diversos operativos realizados en Maldonado y San Carlos, donde varios hurtos y arrebatos fueron aclarados.

El primero de los casos tuvo lugar en la tarde del martes, cuando alguien llamó al servicio de emergencias 911 para notificar que tres sujetos estaban cometiendo un hurto en una finca. Efectivos de la Seccional Primera acudieron inmediatamente al lugar y detuvieron a los desconocidos, JDMR, de 18 años de edad, AAVP, de 19, y un menor de 17 años de edad. El trío fue conducido a la comisaría, donde se verificó que se habían apropiado de una aspiradora, una olla de aluminio, un mantel, platos varios y adornos de cocina. Todos los efectos fueron reconocidos por su propietario y los jóvenes pasaron a manos de la justicia.
Este miércoles la magistrada de Cuarto Turno de Maldonado dispuso el procesamiento sin prisión de J. D. M. R. por la comisión de un delito de hurto especialmente agravado. Al menor de edad le inició un proceso infraccional y lo envió al centro la estación de INAU por el término de 60 días a fin de ser evaluado y ubicado en un programa de inserción laboral. El tercer detenido fue liberado.

Vigilados

Por otra parte, un operativo realizado por efectivos de la seccional sexta de Maldonado Nuevo permitió la recuperación de una moto que acababa de ser robada. El hecho también ocurrió el pasado martes. En horas de la tarde una persona denunció que había desaparecido su moto marca Dakar, que había dejado estacionada con tranca frente a su domicilio de las calles 11 y 3.

En horas de la noche, efectivos de esa unidad recibieron información de que se iba a realizar la venta de una moto, posiblemente hurtada, en la esquina de la calle 7 y Camino de los Gauchos. Un efectivo de la Brigada de Hurtos de la seccional se ubicó en las cercanías para vigilar y detectó que alguien llegaba tripulando una moto similar a la desaparecida. El sujeto se dirigió caminando hacia otro individuo que lo esperaba en las cercanías cuando varios agentes se constituyeron sorpresivamente en el lugar y los detuvieron a ambos.
Quien conducía la moto robada resultó ser Carlos Airaudo Vega, de 19 años, poseedor de antecedentes penales; el otro era un hombre de 27 años de edad. La jueza en lo penal de Cuarto Turno dispuso el procesamiento con prisión por el delito de Receptación de Carlos Airaudo y el cese de la detención del restante.

Bebedor en desgracia

Mientras tanto, efectivos de la seccional décima de Punta del Este condujeron ante la justicia a un sujeto que había intentado robar en un supermercado. El individuo ingresó al comercio sito en Avenida Roosevelt y Bulevar Artigas y poco después intentó marcharse sin pagar una botella de whisky y un paquete de maní pelado que llevaba ocultos entre sus ropas. El sujeto, de iniciales N.E.T.A., de 31 años ya se imaginaba disfrutando del aperitivo gratuito cuando guardias de seguridad del establecimiento lo detuvieron y llamaron a la Policía.

Este miércoles la titular de la Sede Penal de Cuarto Turno dispuso el procesamiento sin prisión del sujeto por la comisión de un delito de “Hurto especialmente agravado en Grado de Tentativa”.

Como arpa vieja

Un arrebatador carolino y su socio estuvieron a punto de salirse con la suya, pero la imprevista intervención de un justiciero vecino les arruinó el pastel y terminaron en la gayola.

Todo ocurrió en la noche del pasado martes. Una señora de 76 años caminaba por la calle Ituizangó casi 18 de julio cargando cuatro bolsas llenas de mercaderías que acababa de comprar en un supermercado, cuando un sujeto le arrebató toda la carga y emprendió la carrera hacia una moto en la lo aguardaba su cómplice. Todo parecía liquidado pero, de pronto, un individuo que pasaba por ahí y vio el incidente empujó al conductor de la moto, que cayó al pavimento y huyó del lugar asustado por el imprevisto. Lo demás fue coser y cantar. Cuando un patrullero llegó a la esquina el arrebatador estaba siendo sujetado por dos agentes policiales. Se trataba de Washington Omar Mosteiro Codd, de 24 años de edad, poseedor de antecedentes penales).

Bajo el asiento de la moto se hallaron los papeles del vehículo, por lo que el propietario fue citado a la comisaría. El hombre, de 39 años, dijo que había prestado su moto a otra persona. Enterada de esa situación la Sra. Juez Letrado en lo Penal de Segundo Turno de San Carlos dispuso que permaneciera en calidad de detenido a su disposición.
Mosteiro Codd fue enviado a prisión por “un delito de Hurto Especialmente Agravado por Pluriparticipacion y Despojo en Grado de Tentativa”.

Al agua, pato

La Policía carolina también logró sacar de la vida activa a un conocido delincuente no sin antes perseguirlo hasta un curso de agua en el que el sujeto terminó chapoteando en la impotencia.

La historia comenzó en la noche del 1º de abril, cuando una ciudadana denunció que le habían arrebatado su cartera. La mujer caminaba por la Avenida Alvariza hacia Heraclio Pérez cuando dos desconocidos se le acercaron en moto. Uno de ellos se prendió de su cartera y, como la señora se resistió, terminó cayendo al suelo.
Pasaron los días hasta que este martes, cuando efectivos de la Brigada de Hurtos de Seccional Segunda realizaban un patrullaje preventivo en Ventura González y Lavalleja, avistaron al delincuente conocido Charles Alexis Rodríguez Mirabal, de 35 años. El hombre corría hacia donde estaba el móvil policial, pero cuando advirtió la presencia de los agentes cambió de rumbo y emprendió a la fuga hacia el fondo de una finca. Mientras los efectivos lo correteaban de atrás, el sujeto iba desechando efectos que obviamente acababa de robar, hasta que finalmente fue capturado dentro del cauce de una cañada. Los agentes recuperaron la cartera que el individuo había robado el 1º de abril y un par de zapatillas deportivas que había sustraído de la ventana de una casa.

El delincuente pasó a manos de la jueza en lo penal de 2º turno de la ciudad, que lo envió a prisión por “un delito de Hurto en Régimen de Reiteración Real con un delito de Receptación”.

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