Alexandre Ale de Basseville Normandish of Heidmark, tal es su nombre completo, fue motivo de atención en las revistas del corazón argentinas que cubrían las temporadas de verano de Punta del Este en los tumultuosos años noventa. Ale llegó a la zona de la mano de su esposa de entonces, la top model argentina Inés Rivero. A partir de ese momento siempre fue vinculado con hermosas mujeres en los veranos esteños. Los medios argentinos lo identificaron como el “primer amor” de la actual conductora argentina Juana Viale, algo que Basseville niega. Sin embargo, su fama mundial llegó cuando fotografió desnuda a Melania Trump en una jugada producción para The New York Post. Asegura que es descendiente directo de los vikingos. En estos momentos de su vida se dedica a la política y a denunciar lo que entiende son los problemas que afectan al mundo de la moda. Además, Basseville fue testigo y denunciante de los hechos de pedofilia y de abuso sexual que involucraron al empresario estadounidense Jeffrey Epstein. El año pasado, The New York Post reveló que un “cazador de mujeres” de Epstein, el empresario francés Jean Luc Brunel, había estado en Punta del Este “buscando carne fresca” para Epstein. En las últimas horas Correo de Punta del Este mantuvo el siguiente diálogo telefónico con Basseville, que se encuentra en Tirana, la capital de Albania. “Es un país divino, es una ciudad que me gusta mucho. Está relacionada con la historia de mi vida”, explica desde tierras albanesas. “La historia de mi familia tiene más de tres mil años y se remonta a Alejandro el Grande”, agrega.

-Llegaste con tu esposa Inés Rivero a Punta del Este.
-Antes que nada, quiero decir que estoy profundamente enamorado de Punta del Este. De su gente, con la identidad uruguaya. No tengo palabras para definir lo que siento por estas tierras. Es una gente especial. Punta del Este es un paraíso en la tierra. Hay muy poca gente que tiene el privilegio que tuve de compartir esos años con esa maravillosa gente. No solo Punta del Este, me refiero a La Barra, a José Ignacio, a toda esa costa tan bonita.

-¿Qué recordás de esos tiempos?
-Algo fantástico. Una costa muy hermosa sin hoteles, sin casas, sin nada. Una tierra virgen. Yo vi cómo ese lugar se transformó. Me tocó vivir un divino momento de Punta del Este. Recuerdo esos momentos espléndidos, increíbles que compartí con gente maravillosa.

-Llegaste con tu esposa, la top model argentina Inés Rivero.
-Si, estuve con ella. Pero también conocí ese lugar con un muy buen amigo Andrea Vianini Blaquier, el jugador de polo. Andrea forma parte de una familia muy fuerte. Punta del Este era, por esos tiempos, un lugar destacado por las actividades culturales, artísticas y de diversión protagonizadas por personas muy inteligentes. Es gente, tanto los argentinos como los uruguayos, que son muy libres en su manera de pensar, de entender las cosas.

-Las revistas de la farándula argentina te señalan como el primer hombre en la vida de la conductora y actriz argentina Juana Viale.
-Si. Me pusieron en esa historia de una forma increíble pero que no tiene nada que ver. No tuve nada que ver con Juanita. Ella fue siempre una persona muy hermosa con la que tuve solamente una gran amistad. Nada más. No sé por qué las revistas armaron esa historia. No sé por qué ella nunca dijo nada al respecto para rechazar esas versiones.

-Está también eso de que los caballeros no tienen memoria.(Se ríe) Hubo muchas chicas que decían que habían estado conmigo. Una periodista de Gente me preguntó si me gustaba Juanita. Yo nunca iba a decir que no me gusta porque es bonita. Pero no es mi ideal de mujer. Nunca pensé en estar con Juanita porque no es mi estilo de chica. Nada que ver.

¿Has tenido algún contacto con ella?
-Un par de veces. Una vez en Nueva York. Otra en París en una discoteca muy famosa. No tengo nada que decir de ella.

Escándalo
-Está todo este tema que terminó con la prisión de Jeffrey Epstein y todo el escándalo. Tu eres un testigo de todo eso.

-Yo tengo una muy buena relación con la prensa de los Estados Unidos donde, como tú sabes, tuve esa historia con Melanie Trump. Después tengo una muy buena relación con la periodista Isabel Vincent del The New York Post. Ella fue quien me preguntó si yo conocía a Jeffrey Epstein. También conozco a mucha gente del departamento de Policía, que también me preguntaron por este tema.

-¿Qué pensás de este escándalo?
-No me gusta esta historia de pedófilos. Lo rechazo. Son cosas muy graves que involucran, lamentablemente, a chicos de siete, ocho o doce años. Es algo que está muy mal. Sé que existe un tráfico sexual con modelos y con las agencias de modelos.

-¿Te preguntaron por este caso?
-Yo di me versión de lo que yo sabía porque eran las propias modelos que me daban su versión. No solo modelos, también actrices. En un principio, los policías no tenían como empezar a investigar estos casos. Ahora, existe una enorme cantidad de regulaciones que te dan la posibilidad de denunciar a los depredadores y a los pedófilos. Hay gente que hace cosas contra los niños, contra las niñas, pero hace años eso era algo normal que les pasaba a las modelos y a las actrices. Ahora, cambió por suerte y la gente habla de estos temas. Pero, durante años nadie decía nada. Se callaba.

-¿Tú colaboraste con las autoridades judiciales y policiales de los Estados Unidos por el caso Epstein?
-Claro. Di mi versión, conté todo lo que sabía y ayudé a las autoridades para tratar de terminar con esto tan espantoso. Con la prostitución ilegal, algo que me parece muy mal. Epstein es un caso muy especial. Es como Madoff (Bernie Madoff fue un estafador serial que protagonizó un desfalco de unos cincuenta mil millones de dólares). Epstein como Madoff son mentirosos, delincuentes. Estafadores. Epstein escapó durante muchos años hasta que cayó preso. Es gente enferma. También es un negocio multimillonario del cual participan personas poderosas. Ahí no hay gente de clase media. Se creían intocables.

-Una nota de The New York Post menciona a Jean Luc Brunel, un conocido agente de modelos, que le gustaba “la carne fresca” y que estuvo en Punta del Este cazando jóvenes para Epstein. Inclusive publicaron unas fotos en La Barra donde aparece este sujeto ¿Te consta?
-Jean Luc Brunel era el dueño de la agencia Karim Models. Yo lo conocí como un tipo que le gustaba tomar cocaína a full. Hay modelos de su empresa que me dijeron que las hacía posar para tocarlas. Esa historia me la contaron no una vez, hasta quince veces. Y me dijeron que este tipo daba cocaína a chicas de quince años. También le gustaba manosear a chicas de doce años. Esto pasó en Francia cuando fue su cumpleaños. Hizo lo mismo con chicas de doce años durante varios días en uno de sus cumpleaños que festejó en Estados Unidos. Brunel era muy amigo de Epstein a quien inclusive visitó en la cárcel.

-¿Qué pasó con este tipo?
-Se fue a Francia donde no existe tratado de extradición con los Estados Unidos. Pasó lo mismo con el director de cine Román Polansky y otra gran cantidad de pedófilos que se refugian en Francia para no ir presos. Ellos saben que no van presos y que no responderán por sus crímenes. Este es, sin duda, un grave problema.

-No descartas, entonces, que este tipo haya “buscado carne fresca” en Punta del Este para Epstein.
-Ni yo, ni mi esposa Inés, estábamos al tanto, entonces, de esto tan feo. Nunca pude imaginar que alguien podría comportarse de esta manera. Las autoridades estadounidenses me mostraron imágenes de las cosas que estos pedófilos hicieron con niños. Es algo horrible. En toda la vida tiene que existir un límite. Es entendible que una persona mayor de edad haga lo que quiera hacer. Otra cosa muy distinta es meterse con niños. Niñas de doce años.

Melanie
-No pocas personas te ponen a la misma altura del conocido paparazzi Settimio Garritano, quien tomó las fotos de Jackie Kennedy tomando sol desnuda en la isla de Skorpios. Esto por la producción que hiciste con Melanie Trump, quien apareció desnuda en la tapa de The New York Post. (Nota de redacción: las fotos fueron sacadas en la isla de Skorpio, hoy propiedad del senador Sartori y de su esposa).

-Las imágenes de Jackie Kennedy dieron forma a una nueva manera de ver a los poderosos. Hablo con abogados, con estudiantes y con periodistas sobre este tema. Les explico que todas las esculturas y las pinturas de los grandes artistas de la historia son de personajes desnudos. Eso se ve en todos lados, en los museos, en las iglesias como ocurre en Firenze o en Roma o en cualquier parte del mundo. No tienen nada que ver con la pornografía. Para mí, es lo mismo con la producción que hice con Melanie.

-Hay mucha hipocresía en todo esto.
-Sin duda. Es así. Me refiero a la obra de Rafael, de Botticelli, de los grandes artistas del Renacimiento como Michelangelo. Lo que se ve en el Vaticano.

-Está bien. Sucede que tu modelo luego se transformó en la primera dama de los Estados Unidos. No es un pequeño detalle
-El propio Donald Trump dijo: “mi mujer está super linda y estoy muy contento de tener una primera dama que es la más guapa de todas”. ¿Qué más puedo decir?

-¿Te lo encontraste a Trump?
-No. Pero si tenía los mismos abogados. Ellos me dijeron que no había ningún problema por las fotos de Melania que saqué yo.

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