jefatura

La jueza penal Adriana Morosini dispuso el pasado  jueves el procesamiento y prisión de un alto oficial de la Jefatura de Policía de Maldonado. La magistrada le imputó al uniformado un delito reiterado de atentado violento al pudor a partir del pedido realizado por el ministerio público y fiscal. El oficial ahora sometido a juicio estaba a cargo hasta la víspera de uno de los distritos en que se encuentra dividido el departamento de Maldonado.

El caso fue denunciado por una mujer policía que presta servicios en la propia Jefatura de Policía de Maldonado. La denunciante aseguró en su denuncia que fue víctima de manoseos de parte del alto oficial. La instrucción del presumario dejó en claro a la magistrada que el oficial realizó actos obscenos, diversos a la conjunción carnal.
El oficial ahora procesado negó los hechos denunciados días atrás por la mujer policía quien, además, pidió a la jueza la concurrencia de otros efectivos como testigos de los hechos.
Fuentes del caso indicaron que los uniformados citados como testigos corroboraron la versión de la mujer policía. La denunciante aseguró que el oficial ahora preso la manoseó en varias ocasiones mientras compartían las tareas inherentes a su condición de efectivos del Ministerio del Interior.
La instrucción del presumario llevó buena parte de la jornada de la magistrada quien interrogó durante varias horas al acusado. Durante la víspera fue notorio el movimiento de policías que entraron y salieron de la sede para prestar declaración en la causa.
El procesamiento del oficial causó conmoción en el interior de la fuerza policial.

Actitud agresiva

La fiscal sostuvo en el pedido de procesamiento que la situación entre ambos comenzó a generarse un año atrás cuando el indagado “acosaba verbalmente” a la denunciante. En ese marco, el Comisario habría elevado el nivel de confianza de los diálogos con la subalterna pero, posteriormente, “la actitud del indagado comenzó a ser más agresiva”. De acuerdo al mismo documento, también se registraron llamadas telefónicas e invitaciones a salir que fueron rechazadas por la denunciante.
La representante del Ministerio público sostiene en su escrito que en los últimos dos meses se “intensificaron las agresiones” y menciona otras situaciones relatadas por la funcionaria policial entre las que figura una ocasión en que una tercera persona habría atestiguado el acoso. Según el escrito fiscal, “la denunciante nunca acepto esas propuestas” y expresa que “todos estos hechos han afectado la vida privada de la denunciante” ya que la mujer “se separó de su pareja, se encuentra medicada con múltiples medicamentos y expresa que si bien ha recibido apoyo de sus superiores, ésta es una situación estresante y que le genera miedo”.
La Fiscal Sabrina Flores establece que “de las pruebas de autos, surge que los hechos que se atribuyen al indagado C en un principio encuadran en la definición dada por la OIT como acoso sexual y que en principio encuadrarían en los procedimientos administrativos de la ley Nº 18.561, los mismos se van agravando, ingresando la conducta del indagado en el tipo penal previsto en el artículo 273 del Código Penal” (atentado violento al pudor).
El pedido fiscal se realiza en base a “las declaraciones de los testigos, del informe forense, fotografía de la lesión, declaración de la denunciante, actuaciones policiales de asuntos internos, declaraciones del indagado”.
También la fiscal indica que el indagado niega su participación en los hechos denunciados pero que “atento a la gravedad de los hechos denunciados, la posición jerárquica del denunciado, la existencia de prueba por diligenciar, es que se solicitará que su procesamiento se verifique con prisión”. La jueza Adriana Morosini atendió el pedido de la fiscal y dictó el procesamiento con prisión de J.Y.C.D.L.

El Código Penal

El libro II, titulo X del Código Penal, denominado “de los delitos contra las buenas costumbres y el orden de la familia, capitulo de la violencia carnal, corrupción de menores, establece en el artículo 273º: “Comete atentado violento al pudor, el que por los medios establecidos en el artículo anterior, o aprovechándose de las circunstancias en él enunciadas, realizara sobre persona del mismo o diferente sexo, actos obscenos, diversos de la conjunción carnal, u obtuviera que ésta realizare dichos actos sobre sí mismo o sobre la persona del culpable o de un tercero. Este delito se castigará con la pena de ocho meses de prisión a seis años de penitenciaría. Si el sujeto pasivo del delito fuese un menor de doce años, la pena a aplicarse será de dos a seis años de penitenciaría”.

Contenido publicitario