Siteam-Anja

Antes del jueves próximo podría ser rescatado el carguero Siteam Anja, encallado el pasado miércoles en las cercanías de Isla de Lobos con un cargamento de aceite de soja que tiene un valor de unos 22 millones de dólares. Integrantes de la empresa dueña del barco, abogados de la empresa aseguradora y cerca de cien miembros de la empresa contratada para realizar el rescate se encuentran en la zona a la espera de la llegada del barco al que se le traspasará la carga, que se encontraba en el Paraná. El hotel Grand fue el elegido para funcionar como base de operaciones. Mientras tanto, las tareas de reparación de los daños sufridos por el buque culminarán hoy lunes, indicó el contraalmirante Carlos Abilleira, que está al mando del operativo de rescate.

“Estamos en la primera etapa que busca lograr la estanqueidad total de las entradas de agua que tiene la sala de máquinas. Allí hay una pequeña filtración de agua. Hay otras pequeñas filtraciones que vienen de unos compartimientos aledaños a la sala de máquina. Estamos sellando todo para que en la sala de máquinas no entre una sola gota de agua”, afirmó Abilleira.

Esta tarea está muy avanzada y finalizará en las próximas horas. “Una vez que esto ocurra comenzaremos a trabajar sobre los lastres. El lunes estaríamos en condiciones de preparar la maniobra que implicaría el alije”, expresó Abilleira.

La parte de la carga será trasvasada a otro buque en una operación de distancia considerable para evitar correr el riesgo de otro encallamiento, ya que el área donde se encuentra el Siteam Anja es riesgosa. Se la conoce como un “cementerio de barcos”, por su larga historia de encallamientos.

“Una vez terminados los trabajos, se hará el alije (la descarga) de determinada cantidad de aceite de soja para que el buque recupere la flotabilidad”, explicó el oficial al mando de las tareas de salvamento.

Abilleira adelantó que no será necesario retirar el combustible del barco averiado, unas 2.000 toneladas de fuel oil, porque éste se encuentra en tanques altos, lejos del fondo.

“No hay riesgo de contaminación por combustible. Todos los tanques debajo de la sala de máquinas están vacíos”, dijo.

En las últimas horas llegó por vía terrestre al puerto de Punta del Este parte del material empleado para las reparaciones. “El equipo que ya tenemos lo componen bombas especiales de gran caudal. También compresores para ser empleados en la maniobra de lastre de aquellos tanques que tienen libre comunicación con el mar. Son tanques que están rajados y que entró agua en los mismos”, dijo el Prefecto Nacional Naval.

Abilleira indicó que por estas horas técnicos están sellando los respiradores que se encuentran en la parte de arriba de la estructura del buque. “Luego se inyecta aire a presión para que el agua salga por el rumbo que tengan abajo. El agua se empuja hacia abajo para poder lastrar a esos tanques que presentan averías”, explicó.

En tanto, en las próximas horas llegará el resto del equipamiento necesario para encarar los arreglos de los daños que presenta el buque carguero. En este caso el material llegará vía aérea al Aeropuerto de Carrasco y transportado hasta el puerto de Montevideo. Este equipamiento será izado a una unidad de la Armada Nacional que lo trasladará hasta la zona del incidente.

 

Por las dudas

Richard Tesore, director del centro SOS Rescate de Fauna Marina de Punta Colorada, prepara un equipo de voluntarios ante la eventualidad que el barco encallado en Isla de Lobos vierta parte de su carga o de su combustible. Tesore descartó la inocuidad del aceite de soja al advertir que para los mamíferos marinos que viven en esa isla presenta el mismo riesgo que el petróleo u otros elementos contaminantes. “Ni que hablar del combustible que tiene ese barco, que es peor y muy dañino para el ecosistema del lugar si llegado el momento se produce un vertido”, añadió.

 

Convenio

Uruguay está en vías de ratificar el convenio internacional sobre la responsabilidad civil que emana de la contaminación por combustibles de los barcos de carga. El convenio denominado “Bunkers 2001” fue creado en Londres el 21 de noviembre de 2001, indicaron fuentes marítimas consultadas en la víspera por este tema. Al no ser ratificado por Uruguay, el país no podrá acceder a los fondos que forman parte del mismo para poder ser empleados en el control de un derrame de hidrocarburos empleados como combustibles en un barco que sufra un siniestro. Tanto Argentina como Brasil ya ratificaron el citado convenio. Algo similar ocurrió en febrero de 1997 cuando se produjo el derrame del San Jorge que afectó a las costas del este del país.

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