Un exitoso proceso licitatorio de principios de los años noventa será replicado por el gobierno nacional y la administración del intendente Enrique Antía para impulsar la instalación de una zona franca en Punta del Este. El citado proceso de los años noventa fue el que determinó la apertura de un casino privado por parte de la firma Baluma SA.
El propio jefe comunal anunció este viernes que a fin de mes la administración a su cargo firmará un acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas para comenzar con un proceso licitatorio que culmine con la habilitación de una zona franca en un predio de 43 hectáreas propiedad municipal en las cercanías del Centro de Convenciones.
Equipos técnicos de la referida cartera estatal y de la Intendencia de Maldonado comenzarán este lunes con el proceso que desembocará en la firma del acuerdo entre las dos reparticiones.
Una vez que el acuerdo sea firmado el mismo será elevado a la Junta Departamental para su aprobación.
En declaraciones formuladas el pasado viernes, Antía sostuvo que hay varios grupos empresariales interesados en participar de la referida licitación que será llevada delante de forma conjunta por la Intendencia de Maldonado y el Ministerio de Economía y Finanzas.

Réplica
El proceso replicará la licitación del año 1991 para la concesión de un permiso para la explotación de un casino privado en el predio de la parada 4 de la playa Mansa propiedad de la Intendencia de Maldonado.
La licitación de entonces dispuso la venta del predio de 44.409 metros cuadrados de superficie en U$S9:000.000 propiedad de la Intendencia, además de otro lote más chico propiedad de la Administración de los Ferrocarriles del Estado (AFE). La firma Baluma SA, ganadora de la licitación, pagó esa suma a la Intendencia de Maldonado que, ajustada de acuerdo al CPI Inflation Calulator al mes de junio pasado, representan U$S17:900.907,76.
El predio, en caso de que el proceso licitatorio sea exitoso, determinará que los futuros concesionarios de la zona franca tengan que desembolsar una fuerte suma de dinero por los 430.000 metros cuadrados de superficie. El mecanismo para conceder el permiso para la zona franca es distinto al efectuado por la administración frenteamplista para la construcción del Centro de Convenciones de Punta del Este. En este caso el predio no fue enajenado y el total de la inversión corrió por cuenta del contribuyente. Los actuales concesionarios no desembolsaron peso alguno y hasta el presente, los gastos que origina el complejo corren por cuenta de la Intendencia de Maldonado. Inclusive, uno de los socios que participó del proceso a poco de inaugurarse el complejo vendió su cuota parte en más de un millón de dólares a una de sus contrapartes argentinas lideradas por el financista Eduardo Elztain.

Historia

La licitación pública 24/1991 fue efectuada de forma conjunta por el gobierno nacional y la Intendencia de Maldonado junto a la Administración de los Ferrocarriles del Estado.
El corazón del proceso lo conformó la venta del predio ubicado en la zona denominada “La Pastora” parada “tres” de Punta del Este.
El objeto de la licitación fue la construcción y explotación de un Hotel Categoría 5 estrellas Centro de Convenciones y Exposiciones, Casino y Servicios Anexos.
En ese proceso se presentaron las empresas BALUMA S.A. de Uruguay y la Companhia Brasileira de Projetos e Obras de Brasil.
La Comisión Asesora de Adjudicaciones produjo un dictamen aconsejando adjudicar a BALUMA S.A. la licitación de referencia. La firma ofertó entonces U$S 9:000.000 por el predio donde se luego de algunos años fue levantado el complejo turístico que actualmente luce la marca ENJOY.
La oferta de Baluma SA fue condicionada a que el gobierno hiciera constar en el acto administrativo de la Concesión del Casino y en el Contrato a firmar con BALUMA S.A., su compromiso que al autorizar eventualmente el funcionamiento de cualquier otro Casino total o parcialmente privado en el área, se le debía exigir al nuevo eventual concesionario privado, realizar una inversión mínima en moneda constante, equivalente a la ofertada por BALUMA S.A
A fin de “asegurar un marco de seguridad” en el citado proceso competitivo se dispuso un polígono para que cualquier propuesta se ajustara a las reglas de juego establecidas en el año 1991. Ese polígono estaba delimitado por el extremo oeste del brazo largo de la Laguna Garzón, el extremo sureste de Punta José Ignacio, el extremo sur del Camino entre Ruta 93 y la Ensenada del Potrero sobre la costa, la intersección de la ruta 93 con Camino a Ensenada del Potrero, la intersección de las rutas 9 y 93, la ruta 9 a la altura de Paso de la Arena, sobre el Alcantarillado del Arroyo Anastasio. Luego de cumplido el proceso licitatorio, el gobierno del entonces presidente Luis Lacalle Herrera dio en concesión el casino privado por veinte años a la empresa Baluma SA. Lacalle Herrera firmó el decreto actuando con los ministros de Interior, Juan Andrés Ramírez, de Transporte y Obras Públicas, Wilson Elso Goñi y de Turismo José Villar Gómez. El proceso solo contó con el apoyo del Partido Nacional y del sector colorado liderado por Jorge Batlle. En contra se manifestaron el Foro Batllista liderado por el ex presidente Julio María Sanguinetti y el Frente Amplio. El entonces diputado Wilson Sanabria llevó la voz cantante en el Parlamento cuando se tramitó una modificación en la ley que regula la explotación del juego. Esta modificación salió por un solo voto de diferencia.

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