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En una afiebrada sesión extraordinaria, que debió ser suspendida en varias oportunidades para calmar los ánimos, la Junta de Maldonado dio su anuencia este miércoles para que la Intendencia expropie los padrones 2483 y 2485 de Maldonado, a los que planea mudar a unas 600 familias hoy establecidas en el barrio Kennedy y el asentamiento El Placer. El legislativo también autorizó a la comuna a hacer uso de cinco millones de dólares depositados en el Fondo de Gestión Territorial. Este dinero procede del cobro del impuesto de retorno por mayor valor, que la actual administración desea abolir.

Las tres bancadas habían presentado sendos informes para cada tema. No obstante, al partido de gobierno le bastaban sus 16 votos para aprobar los expedientes. Ello no evitó que los ediles debatieran durante horas y que en varias ocasiones las discusiones subieran de tono, al punto que el titular de legislativo debió suspender el encuentro.
Esta vez un considerable número de vecinos se ubicaron en las barras para manifestar su apoyo o su discrepancia con los planes de realojo para el barrio Kennedy. Algunos de los presentes explicitaron su voluntad de quedarse viviendo en el Kennedy y aseguraron que no aceptarían ningún plan que implique una mudanza.
El barrio Kennedy nació en los años cuarenta, cuando varios trabajadores que hasta entonces vivían en los alrededores del entonces proyectado hotel Playa, hoy torres Imperiale, fueron llevadas a trabajar en la construcción del Club de Golf del Cantegril Country Club. Los terrenos que ocupó el barrio eran municipales.

Pros y contras
Dentro del propio barrio Kennedy, hay posiciones muy diversas sobre el traslado. “Felicitamos a los vecinos que tienen su salida por el lado de la vivienda. Lo que no queremos es entregar todo por nada”, dijo Nery Moreno a FM Gente.

“Y nos hablan de viviendas dignas, cuando en este país no tenemos dignidad porque no tenemos trabajo, Me dijeron que me dan una vivienda, pero hay que pagar la cuota. Y yo no tengo trabajo; tengo un parada de cuidacoches en José Ignacio”, indicó.
El vecino Manuel Sanguinetti, por su parte, dijo que hay gente de la zona que tiene derechos posesorios de estas tierras. “Yo estoy ahí desde el 76. Y hay un expediente en la justicia. Esperamos que el juez se expida. No hay fallo todavía”, señaló.
Mientras tanto, la presidente de la Comisión del Barrio Kennedy, Teresita Medina, estuvo el miércoles en la Junta acompañada de otro grupo de mujeres para manifestarse a favor del plan de realojo.
“Estamos de acuerdo con el realojo porque tenemos una mejor calidad de vida”, afirmó. “En mi zona, por ejemplo, hace dos meses que no hay agua potable. Hay mucha precariedad en las calles… Queremos una vivienda digna, nueva, con todos los servicios. Pagarla, vamos a pagarla, pero queremos un cambio, que el barrio ya no lo podemos tener. Nos informaron que van a ser casas individuales, con escuela, policlínicas… Con todos los servicios que tiene un barrio”, agregó.

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