“Apuntes acerca de la flexibilización de normas a residencia fiscal”, por la Cra. Blanca dos Santos Cruz

¿QUÉ FLEXIBILIZARÁ LAS NORMAS DE FLEXIBILIZACIÓN SOBRE RESIDENCIA FISCAL?


Recientes modificaciones tributarias y políticas de la vecina orilla dieron lugar a no poca inquietud y alarma en los contribuyentes argentinos, provocando una avalancha de consultas vinculadas a una posible radicación en nuestro país, familiar y de inversiones. Así, las consultas en colegios y en estudios profesionales de la zona, demuestran la falta de confianza que cada tanto vuelven a padecer los argentinos, y el desencanto luego del momentáneo entusiasmo y repatriación de capitales que provoco el “sinceramiento fiscal”. –
No es menor el hecho de que la mayoría de las ganancias de capital provenientes del exterior pagan en Argentina un impuesto del 35% con algunos casos de 15%, mientras que en Uruguay el espectro esta entre cero y 12%. Si a eso se suma el incremento de la tasa del Impuesto a los Ingresos Brutos y la distinta percepción de un lado u otro del rio sobre la seguridad jurídica y la credibilidad fiscal, es más que entendible que en Uruguay, el presidente electo no deje pasar la oportunidad de tornar a nuestro país un poco más interesante para la inversión. Atraer las siempre deseadas y movedizas inversiones es objetivo de todos los gobiernos y en nuestro país en los últimos tiempos se ha tornando una tarea difícil y de mucho renunciamiento fiscal. Flexibilizando las normas sobre residencia fiscal en Uruguay, y suponemos no solo con ello, se pretende recuperar inversiones y depósitos de no residentes que se habían desplazado hacia el norte o que habían sido repatriados por Argentina con el consiguiente arrepentimiento actual.
No se conoce a ciencia cierta en que consistiría la flexibilización. La residencia fiscal en Uruguay se obtiene por permanecer en el territorio más de 183 días (pudiendo tenerse salidas esporádicas) y radicando en nuestro país los intereses vitales; radicando en nuestro país los intereses económicos mediante una actividad que sea la proveedora de los mayores ingresos en relación a cualquier otro país; o teniendo inversiones en inmuebles, al 31 de diciembre de cada año, cuyo valor de escritura actualizado supere el equivalente a aproximadamente 1:800.000 dólares, o participaciones en empresas con proyectos declarados promovidos por valor superior a 5,5 millones. Además, Uruguay libera a los no residentes que se radican en nuestro país, durante el año de obtenida la residencia fiscal y por 5 más, de pagar impuesto a la renta sobre las ganancias obtenidas en el exterior provenientes de la tenencia de colocaciones, tales como intereses, dividendos, utilidades y similares.
En atención a lo anterior, las normas de flexibilización seguramente se traduzcan en la reducción del mínimo necesario de inversiones en inmuebles o participaciones empresariales en Uruguay para obtener la residencia fiscal, tope que en la normativa comparada suele ser inferior, como por ejemplo España que exige inversiones en inmuebles iguales o superiores a 500.000 euros para otorgar la residencia fiscal.
También entendemos debería revisarse la gravabilidad sobre las colocaciones en el exterior de quienes fijan residencia fiscal en Uruguay, aplicando impuesto solo cuando otro estado lo haga por no existir gravamen en ninguna jurisdicción, o por lo menos ampliarse el plazo de franquicia. El impuesto a los rendimientos de colocaciones en el exterior de residentes, creado en 2011 como una excepción al criterio de la fuente, debe cumplir con el objetivo de desestimular la salida de colocaciones de residentes uruguayos, es decir de no perder colocaciones con origen local; pero no puede colisionar con el interés de atraer la radicación de no residentes cuyas colocaciones en el
exterior no tienen ningún vinculo ni origen en nuestro país y que fueron obtenidas en su país de origen con anterioridad a la radicación.-
Los anuncios son bienvenidos y no implican renunciamientos fiscales tan grandes como los que hemos estado sufriendo últimamente con la intención de atraer inversiones. Maldonado debe ser el principal destino meta de radicación de los argentinos. Además de celebrar los anuncios debemos promover otros cambios que hagan viable a nuestra zona como destino de radicación, con instituciones de enseñanza de suficiente nivel, conectividad aérea que permita radicarse en la zona y trabajar en el mundo, centros se servicios que permitan el trabajo a distancia, y recomponer la seguridad y calidad de vida que siempre nos caracterizó. Nuestra futura cancillería tendrá un rol fundamental en estos cambios, el gobierno departamental deberá tomar medidas para facilitarlo y hacerlo sostenible. Confiamos en que el derrame natural de estas medidas en la economía local se traduzca en que ganemos todos.-

(*) Contadora Pública. Especialista Tributaria Mercosur. Integrante de Ciudadanos Maldonado, Partido Colorado.