Poco después de las 19 horas una turbonada, que duró unos seis “eternos” minutos, a decir del alcalde Invernizzi, causó varios destrozos en Piriápolis. Los vientos levantaron los techos de la escuela y de la terminal de ómnibus además de los de varias casas, la del alcalde incluida. También cayeron varios árboles y carteles.

Según informó la colega Laura Do Carmo la Prefectura de Piriápolis registró vientos de 100 nudos (185,20 km/h) y se voló el anemómetro, según confirmó el Prefecto Labandera a la emisora FM Gente.

 

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