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Por Esc. José L. RAPETTI TASSANO

Como es notorio el Gobierno Departamental de Maldonado está abocado a solucionar asentamientos irregulares. Entre ellos se encuentra uno de los más antiguos que es de la zona de “El Placer”, sobre la Avenida Aparicio Saravia y el Arroyo Maldonado.

Los asentamientos El Placer y el más antiguo aún del Barrio Kennedy, y la Intendencia a través de la Dirección de Vivienda y el propio Intendente Enrique Antía, han acordado los términos y las formas necesarias para encontrar soluciones que satisfagan a los pobladores y al interés general. Se descuenta el apoyo de sectores políticos que también se interesan en solucionar estas situaciones. Los vecinos están organizados, y el intendente envió a la Junta Departamental la solicitud de anuencia para expropiar predios a fin de realojar a esos vecinos que ya dieron su conformidad.

Aunque es de menor población, y con una pequeña extensión de tierra entre la Avda. Aparicio Saravia y el Arroyo Maldonado, vale la pena dedicar algunos párrafos al proceso de afincamiento de personas en El Placer.

PESCADORES. Hasta hace unos 50 años en ese lugar sólo hubo un pequeño núcleo de pescadores, y no vivían en forma permanente salvo algunos. En verano iban familias de Maldonado y San Carlos a pasar el día de descanso, pescaban, y demás.

 

CATASTRO NACIONAL. Antes y luego de retornada la democracia la Dirección General de Catastro, dependiente del Ministerio de Economía continuaba con una práctica de arrendar espacios para construcciones pequeñas, generalmente tipo chozas y así fue creciendo el núcleo sin ninguna clase de control ni criterio de urbanización. Lógicamente tampoco hubo requisitos de instalación de servicios tal como lo requiere la normativa municipal, y también las leyes de Centros Poblados de 1946. Se decía que esa tierra era del Estado y por lo tanto la administraba Catastro Nacional. En realidad había un error conceptual. Esa tierra es de propiedad del Gobierno Departamental de Maldonado porque forma parte del Ejido de Maldonado. Siendo municipal, quien administra es la Intendencia del Departamento y no debió hacerlo ninguna oficina del Gobierno Nacional.

Así las cosas, se fue formando el asentamiento bajo la “administración” de Catastro Nacional. Cuando no arrendó, simplemente Catastro toleró la construcción precaria y la instalación de gente, primero por el verano, luego por semana de turismo, y finalmente por el año entero.

Las anomalías que se fueron sucediendo en El Placer deben atribuirse en gran medida a esa infeliz gestión de la Dirección General de Catastro Nacional.

Es que Catastro Nacional no está preparado para algo como se pretendió que hiciera. El Gobierno Central llena a Catastro de “bienes nacionales” para su custodia y administración, pero no lo llena de recursos humanos y materiales para hacerlos efectivos. Con el registro de planos de mensura, aforos y cometidos conexos, ya tiene suficiente para verse desbordada esa repartición.

 

ES UN CENTRO POBLADO. Ese asentamiento en definitiva es un centro poblado y por consiguiente, quien debió intervenir en sus inicios de formación era la Intendencia de Maldonado. El Placer no tiene calles delineadas ni adecuadas al tránsito de peatones y vehículos, ni el escurrimiento de pluviales. Tampoco, a la inversa de los pluviales, cuando el agua proviene de las crecidas del Arroyo Maldonado. Consecuencia de ello son las inundaciones totales o parciales en sus callecitas y sus modestas casas. Cuando el agua es mucha, a los vecinos los hemos visto salir en botes o con el agua por la cintura tratando de salvar lo que se pueda.

Pensamos que estando las oficinas centrales y resolutivas de Catastro en Montevideo, era muy difícil que alguien pudiera conocer y ocuparse de solucionar estos problemas. ¿Qué informes técnicos tuvo Catastro sobre la situación y posibles soluciones al creciente número de asentados? Se necesitan informes técnicos en cuestiones sociales, sea sociólogos, sicólogos asistentes sociales, urbanistas, médicos. Catastro no tiene infraestructura como para cubrir ese cúmulo de cometidos que le caen a distancia.

La Recuperación del dominio. La Intendencia Departamental de Maldonado desde algunos años ha recobrado el dominio de esas tierras. En realidad diría yo que ha recobrado “la memoria” y que por tanto pasó a ejercer sus derechos sobre esa tierra que nunca fue del Estado. No porque la ley 16.002 le hubiere conferido la administración, desde que siendo propietario el Municipio por derecho ya lo debía de ejercer. Es que tomó conciencia que le pertenece por derecho inmanente, porque forma parte del Ejido desde la colonización española según la Junta Económico Administrativa en la década 1880, y reconocida por el Gobierno Nacional que el 31 de diciembre de 1888 aprobó el plano de mensura del Agrimensor Francisco Surroca donde queda comprendida toda esa tierra de la margen derecha del Arroyo Maldonado.

Por Decretos Departamentales, por las leyes de Centros Poblados de 1946, quien tiene atribuciones para la formación de centros poblados, es la Intendencia Departamental. Muy lejos estaba Catastro, que no tiene personería jurídica porque es un órgano desconcentrado del Ministerio de Economía y Finanzas, de poder impedir, controlar, y ordenar una formación poblacional anárquica como esa. Hoy queda ese testimonio de una administración lejana para una urbanización, que la Intendencia solucionará ahora con espíritu constructivo y solidario, pero mayores costos.

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