Hace 40 años nació una asociación de vecinos que se propuso preservar el área residencial de la zona del Faro de Punta del Este. Integrada por propietarios de casas de la zona, la Asociación Amigos del Faro se unió para realizar actividades, impulsar propuestas y proyectos que tuvieran que ver con la normativa que rige para la zona, cuidar el área y desarrollar con los años un cuidado de la península que incluye el tránsito, el crecimiento empresarial y el cuidado medioambiental, entre otras cosas. Las manzanas alrededor del Faro de Punta del Este generan un ambiente único entre hermosos chalets, un poco de verde y las magníficas vistas del mar que se acompañan con avistamiento de diferentes aves. Las vistas son privilegiadas en una zona donde, por normativa, las construcciones no pueden tener más de siete metros de altura.

Clasificando
La próxima propuesta que impulsará la Asociación es un proyecto de clasificación de residuos, que se presentará en la Intendencia después de que se celebren las elecciones del 27 de setiembre y esté electo el nuevo gobierno departamental. Sobre este proyecto, el cuidado del ambiente y el desarrollo arquitectónico y urbanístico de esa zona, conversó con Correo de Punta del Este el arquitecto argentino Berardo Dujovne, integrante de la Asociación.
“A lo largo de los años desarrollamos propuestas para tratar de que no cambie la zona del Faro. Por ejemplo, que no avancen las actividades comerciales sobre el área residencial. Ese es un fenómeno urbanístico que pasa en todo el mundo, cuando el comercio empieza a avanzar sobre un área residencial termina deteriorándose”, comentó Dujovne y agregó que la Asociación se preocupa mucho por el cuidado del ambiente, “se ha generado una cosa bastante solidaria para tratar de cuidar” dijo.
La Asociación Amigos del Faro cuenta hoy con una plantilla de 100 socios. En el casco histórico de Punta del Este hay cerca de 200 casas. Entre los proyectos llevados a cabo por la Asociación se destaca el accionar sobre el saneamiento de la ciudad, que años atrás salía con residuos sin tratar en la Punta de la Salina, en la península y era una importante fuente de contaminación. “Se colaboró mucho con las autoridades tratando de buscar una solución”, comentó Dujovne recordando la obra que cambió el recorrido de los caños. “Eso era algo que nos afectaba directamente a los vecinos de la zona del Faro, pero afectaba a toda el área”, agregó.
El arquitecto explicó que años atrás también se realizó un análisis de tránsito de la zona, para ver la posibilidad de agregar actividades.
Sobre la nueva iniciativa de separar los residuos reciclables, Dujovne dijo que la idea es que se instalen en diferentes puntos estratégicos contenedores que separen los residuos que pueden ser recuperados, como plástico, vidrio o papel, de los residuos húmedos no reciclables. “Desde la Asociación estamos dispuestos en difundir para que esto se lleve a otras partes de la ciudad y que los vecinos se vean involucrados. El grado de contaminación que se está produciendo recientemente con los plásticos es feroz, a la ciudad y a la zona costera hay que cuidarla mucho”, dijo.

Punta del Este
El arquitecto, que tiene ya muchos años como visitante y habitante de Punta del Este opinó sobre los cambios urbanísticos y arquitectónicos de la ciudad, y dijo: “el fenómeno más interesante que ha pasado es que el centro se ha desplazado de donde solía ser hacia sectores que tienen mucha mejor accesibilidad. La península está muy, muy apretada, en cambio toda el área de Roosevelt, donde está el shopping y demás, tiene potencial para que tome centralidad”.
Consultado sobre este fenómeno dijo: “no es común que pase, y creo que no es malo. Tampoco es común que el centro del casco histórico de la ciudad tenga el acceso vehicular tan limitado, en cambio, cuando uno se aleja un poco de la península tiene conexiones hacia toda la zona, y el tránsito en la península está muy limitado por sus dimensiones”.
Si bien el balneario ha ido cambiando con los años, la zona del Faro de Punta del Este ha mantenido su encanto histórico.
En la zona del faro, por normativa, las construcciones no pueden tener una altura mayor a siete metros. Dujovne opinó que “la península está congestionada, si se agregaran torres se congestionaría mucho más, sería mucho más difícil entrar y salir. Es importante mantener la zona porque preserva la memoria de la ciudad”. “Mantener el casco histórico de la ciudad es muy importante para el desarrollo turístico” agregó.

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1 COMENTARIO

  1. Una muy buena iniciativa!! En un pais que tiene como lema “Uruguay Natural”, no separar los resíduos me parece completamente contraditório. Seria importante instalar contenedores com esse propósito.

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