hospital3Por Esc. José L. RAPETTI TASSANO

La salud que brinda el Estado es a través de un órgano cuya sigla últimamente es muy nombrada: ASSE. O sea la Administración de Servicios de Salud del Estado, el cual es un organismo descentralizado creado por Ley. Lo dirige un órgano llamado Directorio como los demás Entes Autónomos y los Servicios Descentralizados que consagra nuestra institucionalidad constitucional.  Se rige entonces por los mismos principios del Derecho Administrativo y el Constitucional.

Ese órgano, el Directorio, es nombrado por el Poder Ejecutivo con venia del Senado de la República, y entre sus integrantes figura un “representante” de los trabajadores, otro  por “los usuarios” de aquellos servicios de salud pública. Los demás integrantes del Directorio son representantes del Partido de Gobierno y de la oposición, es decir representan a la ciudadanía  y el interés general expresada en elecciones nacionales .

Con escaso poder político en el seno del Directorio, el Gobierno se quedó muchas veces sin la mayoría que le corresponde al Frente Amplio; así las cosas, se pensó por el espectro político nacional en modificar la ley,  suprimiendo el voto del representante de los trabajadores o la propuesta del Senador Larrañaga de dotar de doble voto al Presidente para asegurar  al Partido gobernante la mayoría que le permita imprimir su política a la Salud.  Se enredaba en estas soluciones lo que acontecía en ASSE y lo de la Educación Pública  en el Codicen con la representación gremial, también díscola con su propio Gobierno.

Esa representación de sectores corporativos en organismos de conducción política, con ser una importante cuestión de fondo que altera el equilibrio de las fuerzas políticas por las que optó la ciudadanía, en este caso, aparece una complicación mayor casi inesperada. Es el de los roles de esos Directores y de quienes tienen por su vinculación jerárquica (Poder Ejecutivo) la responsabilidad de contralorearlo políticamente.

LOS DESBORDES.-

Con la actuación de la Justicia y los procesamientos de un Director y otros jerarcas de Asse, mas algunos empresarios cooperativistas, se plantean varias dudas acerca de lo que allí acontecía.

El primer y mas notorio involucrado es el Director en representación de los trabajadores Sr. Alfredo Silva; pero surgen interrogantes acerca del funcionamiento de ese órgano, el Directorio, del Servicio Descentralizado Asse.  De los órganos de prensa nacionales, de los planteos de legisladores y del propio Presidente de la República desde hace meses y hasta años, se conocen desbordes en la función del Director Silva. Tanto que en el mismo Consejo de Ministros el Presidente Mujica pidió al entonces Ministro de Salud Pública Dr. Venegas información sobre esos casos y el Ministerio las brindó posteriormente. En el Senado, hubo un duro planteo del Senador Luis Alberto Heber sobre el rol de Silva  en licitaciones y contrataciones de Asse, que provocara una reacción de éste advirtiéndole al Sen ador nacionalista de una posible denuncia penal por sus dichos.

Ahora se sabe que Silva influía en designaciones y traslados de funcionarios médicos y no médicos en la estructura de Asse. Que si fue por Silva directamente o por interpuesta persona poco importa porque según se ha informado con abundancia, todo llegaba o partía de Silva.

INTERROGANTES.

Si la conducta de Alfredo Silva ha sido irregular o ilícita, ¿es solamente suya la responsabilidad? ¿No hay un Directorio que es el órgano representativo y de conducción de ASSE?

¿Es que Alfredo Silva iba a un hospital y por sí y ante sí, presionaba o hacía renunciar un Director o un Administrador?  ¿Tomaba conocimiento luego el Directorio, o lo había resuelto antes?

¿En las actas del Directorio de Asse constan esas resoluciones en que se decidían los relevos o se convalidaban?  ¿Qué fundamentos se esgrimían para destituir un Director de Hospital como el de Aiguá por ejemplo, y para designar a quien habría de sustituirlo? ¿Quienes votaban esas resoluciones en el Directorio? ¿Había informes escritos y firmados por un responsable del área de relaciones humanas u oficina de personal que hiciera acopio de información sobre la carrera funcional de esos funcionarios trasladados o cesados? ¿Cuáles fueron los criterios en que se basó Alfredo Silva, si es que fue cosa suya, para remover funcionarios y para adjudicar cargos? ¿Están escritos en legajos o insertos en los fundamentos de las Resoluciones Administrativas de cada uno?  ¿La Sra. Presidente del Directorio, la Doctora Beatriz Silva, y el anterior Presidente Dr. Mario Córdoba examinaron y firmaron esos expedientes?

EL DIRECTORIO.  La conducción de Asse le corresponde a un Directorio que es un órgano colegiado. Por consiguiente, ningún Director aisladamente tiene facultad de tomar decisiones de las que corresponden al órgano, salvo las de representación de segundo grado que en esos casos corresponden a quien preside el Directorio. Si un Director toma decisiones de la relevancia jurídica como las invocadas en el caso de Alfredo Silva, tanto en contrataciones directas de una empresa comercial de limpieza, o designación de funcionarios para el desempeño de nuevas funciones, se corre el riesgo para la Administración  que éstos padezcan de un vicio de nulidad, y como tal susceptible de aparejar reclamos con consecuencias económicas que perjudiquen el erario público.

CAMBIOS OBLIGADOS. A poco de andar el nuevo Directorio de la Administración Mujica, se produjeron cambios en el Directorio. A su tiempo el Presidente Dr.Mario Córdoba, el representante del Partido Nacional Esc. Drapper y el Vicepresidente Angel Peñaloza del Partido Socialista, presentaron renuncia a sus cargos, aunque  el Dr. Córdoba, su Presidente, tuvo que irse por malestar en su propia fuerza política. Para no dejarlo ir sin palabras condescendientes, y con tono comprensivo, el Presidente Mujica  dijo que “Córdoba es un poeta”.  Peñaloza, el socialista se fue por discrepancias claras con la conducción y especialmente con Alfredo Silva.

En 2010, ante críticas que ya se producían referidas a la acción del Director Alfredo Silva, el Dr. Mario Córdoba su aún Presidente, lo defendió por la prensa, “Búsqueda” del 30 de setiembre de 2010 N° 1.579, Página 15.  Dijo también que los anteriores directores designados por el Dr. Tabaré Vázquez no informaban a los Directores de los sectores sociales. O sea que implícitamente reconocía que había diferencias internas.

LA VOLUNTAD DEL ÓRGANO DIRECTORIO.

Resulta inexplicable el desempeño de los integrantes del Directorio de ASSE, si es que los hechos se producían como trasciende en la opinión pública. Que el Directorio de ASSE tiene competencia para designar, trasladar, o solicitar la destitución de funcionarios, para llamar a licitación de los servicios que tiene privatizados o que quiere en adelante privatizar, o para contratar en forma directa en los casos en que el TOCAF ( o sea la legislación) le autoriza, no hay duda porque sus facultades legales son administrativas y esos son actos administrativos. Pero todo eso requiere la VOLUNTAD DEL ÓRGANO COLEGIADO. Entonces el Directorio en sesión formal, con el número de sus integrantes para sesionar, recibe la propuesta de dictar un acto administrativo, el que será informado y fundado, poniéndose a votación se resolverá. Es lo normal en cualquier órgano colegiado, y esas decisiones se comunican y ejecutan por las vías administrativas correspondientes.

No puede un Director tomar decisiones que le corresponde al órgano, tampoco puede ser él quien asuma el rol que la estructura administrativa del Servicio Descentralizado tiene en otras jerarquías del mismo para ejecutarlas. ¿Lo hizo el Sr. Silva por sí? ¿O fue todo decidido por el Directorio previamente; o luego convalidado lo que también es una irregularidad?

¿Estos Directorios cuestionados ahora no tienen responsabilidad como tales? ¿Hubo omisión o nó? ¿Toda la culpa la tuvo Alfredo Silva sólo en cuanto a las decisiones? ¿Y nadie debía controlar dentro y fuera de ASSE?

El hilo tiene un parte mas delgada…..¿….?.

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