Un móvil policial resultó dañado en el barrio Kennedy este lunes, hacia las 20 horas. El patrullero había concurrido junto a otros atendiendo a una denuncia, según la cual, un hombre presuntamente armado con un revólver intentaba incendiar un kiosko. Pero al arribo de los agentes, un grupo de personas -una quince en total, rodearon a los policías y comenzaron a arrojarles todo tipo de objetos. No solo para dañar el auto sino también a sus ocupantes.

Al cabo de un momento, uno de los efectivos realizó un disparo intimidatorio “con munición menos que letal” hacia un área verde donde nadie resultaría herido. La patota de agresores huyó por las calles del barrio y los móviles pudieron retirarse entonces hacia una zona segura. Se constató que ningún policía estaba herido y que sólo había resultado dañado uno de los vehículos oficiales. No hubo detenidos.

Foto: archivo