En el año 2005 la Policía uruguaya tenía “60 años de atraso” y carecía notablemente de recursos y del equipamiento necesario para cumplir sus funciones. Mucho se ha trabajado desde entonces para transformar a la fuerza de “cazadora a preventiva” en base a estudios “científicos” de la actividad delictiva. Los logros no parecerían notarse por cuanto últimamente trascendió que hubo un considerable aumento de denuncias de hurto, pero ello tiene una explicación: desde hace varios meses los efectivos policiales cuentan con tablets y pueden recibir denuncias en los patrulleros. De hecho el 40% de las denuncias llegan a las comisarías por esa vía.
Así lo dijo este miércoles en Maldonado el subsecretario del Ministerio del Interior, Jorge Vázquez en un encuentro sobre “Criminalidad, Violencia y Seguridad Ciudadana”, que contó también con la presencia de la senadora Daniela Payssé y los profesores de la UdelaR, doctor Nicolás Trajtenberg (sociólogo y criminólogo) y la abogada Marcela Brignoni. El evento fue organizado por “La lista del camión”, que une a varios sectores del Frente Amplio.
Vázquez destacó en la instancia que la actividad del P.A.D.O -Programa de Alta Dedicación Operativa- ha sido esencial para mejorar la efectividad en el combate a cierto tipo de delitos. Antes, dijo, los móviles policiales solían salir a patrullar en lugares elegidos al azar, mientras que ahora lo hacen en las áreas de mayor prevalencia de robos y rapiñas. Todo eso fue logrado en base a estudios “científicos” de programas que resultaron exitosos en otros países y “gracias al asesoramiento de expertos internacionales” procedentes de “la Universidad de Cambridge, de Nueva York, Chile y Colombia”, entre otros. “Ninguno de ellos alcanzó delito cero”, aclaró. En esos trabajos se detectaron los “puntos calientes” de la zona metropolitana y se estudiaron los “hábitos y costumbres” de los delincuentes, entre otras cosas, indicó.

Aumento repentino
El subsecretario dijo que había llamado la atención que “luego de dos años de haber bajado el delito a nivel nacional, de buenas a primeras (los números) se dispararon” nuevamente, a partir de noviembre de 2017. La razón es que la introducción de tablets y la creación de nuevas comisarías permitió recoger un buen número de denuncias que antes no se realizaban. Como ejemplo, recordó que, en algunas zonas de Montevideo, los vecinos debían tomar “dos ómnibus” para llegar a una comisaría y ahora tienen una en su barriada. Por otra parte, indicó que el ministerio necesita que las víctimas de delitos realicen la denuncia, para determinar cuáles son los puntos más necesitados de vigilancia.
El subsecretario recordó que de 1985 en adelante, las estadísticas mostraban un incremento de los delitos a razón de “un 15% anual”. Esa tendencia se revirtió en los últimos años “por primera vez”, afirmó. También dijo que los arrebatos y hurtos de carteras que antes eran un 38% de las denuncias hace unos pocos años y ahora han subido al 59% del total. Además, aclaró que el 60% de los robos son cometidos por personas reincidentes, por lo que es vital trabajar en su reinserción. Al respecto, celebró que “el sistema penitenciario es muchísimo mejor que el que teníamos diez años atrás” y comentó que actualmente hay “un 50%” de los reclusos que están en programas de rehabilitación, que salen a trabajar en “obra pública” o “salen a hacer estudios universitarios”. Además, aseveró que “ya no hay hacinamiento en las cárceles”, por cuanto hay “1.800 plazas libres”. En 2017 había “11.300 presos”, mientras que hoy hay “10.005” privados de libertad.

“Un disparate”
Por otra parte, Vázquez descartó que el nuevo Código del Proceso Penal haya incidido negativamente en la labor policial y destacó que también ha sido positiva la aprobación de la Ley de Inclusión Financiera, que “dio muy buenos resultados”. Entre otras cosas, esa norma, sumada a la reducción de dinero circulante por el mayor uso de dinero plástico, ha terminado con los asaltos a las estaciones de servicio, destacó.
Vázquez también consideró “un disparate” la propuesta de hacer salir a los militares a la calle y sostuvo una vez más que el aumento de las penas no tiene efecto alguno en la disminución de la delincuencia. “Nadie lee el Código Penal antes de cometer un delito”, señaló.
Por lo demás, consideró que actualmente el delito aumenta “a expensas de las personas que deberían estar privadas de libertad”, por lo que estimó que el Ministerio del Interior, el Poder Judicial y el Ministerio Público deberían trabajar juntos para solucionar esos aspectos. “Yo creo que tenemos herramientas para solucionar lo que está pasando en el país”, dijo el jerarca.

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