edificios

El proceso de blanqueo de capitales impulsado por el gobierno argentino genera en la zona dos cosas  al mismo tiempo. Por un lado preocupación y por otro una inesperada y bienvenida zafra para inmobiliarias, bancos y compañías de seguros, ya que son muchos los propietarios argentinos que se contactan por estas horas con sus asesores inmobiliarios para proceder a la tasación de sus inmuebles en la península. “Muchos inmobiliarios han recibido consultas de argentinos por este tema del blanqueo y pidiéndonos las tasaciones correspondientes”, reveló a Correo de Punta del Este Javier Sena, integrante de la gremial de inmobiliarios.

Un dato histórico asegura que solo en Punta del Este y su zona de influencia, existen propiedades de argentinos por varios cientos de millones de dólares.

La ley de blanqueo del vecino país establece que para declarar los bienes inmuebles en el exterior hay que presentar dos tasaciones. El valor a pagar se determinará a partir de la mayor de las dos tasaciones efectuadas por una inmobiliaria, una compañía de seguros o un banco del lugar. La exigencia de presentar dos tasaciones dispara por estas horas una inesperada zafra entre corredores inmobiliarios, agentes de seguro y entidades bancarias.

El blanqueo obliga a los argentinos a declarar ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) sus activos en el exterior preexistentes al régimen de amnistía. Esto involucra a dinero depositado o en efectivo, acciones u otro tipo de instrumentos financieros, inmuebles a su nombre o de su cónyuge o familiares directos. Además, la lista incluye a otros bienes como yates, vehículos y aeronaves.

En el caso de los inmuebles que valen más de US$ 50.000, la tasa de pago será del 5%.

En el resto, la norma establece un pago sobre esos activos del 10% siempre y cuando ocurra antes del 31 de diciembre próximo. La tasa trepará al 15% para los rescates registrados antes del 11 de marzo de 2017. Además, quienes no declaren estos bienes podrán enfrentar una denuncia penal por evasión fiscal.

Un aspecto que favorece la permanencia de los intereses argentinos en Uruguay, es que el blanqueo no obliga a la repatriación de los bienes. Es decir, un argentino no tiene por qué vender un inmueble en Punta del Este para hacer el blanqueo.

Exclusividad

La Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este-Cámara Inmobiliaria de Maldonado (ADIPE CIDEM) exige por estas horas que los inmobiliarios sean los únicos en realizar tasaciones como lo dispone el decreto 385/94. El arancel de tasaciones de la gremial es del cinco por mil más impuestos. La tasación de un apartamento de un millón de dólares le costará a su propietario US$ 5.000 más impuestos. “Ese es el honorario oficial. De todas formas estamos revisando porque si vienen muchos pedidos de tasación lo bajaremos. Analizamos este tema en la comisión directiva. No nos dio el tiempo para definir esto. De todas formas esto quedará listo en las próximas horas”, dijo Sena.

“Estas tasaciones deben hacerse por el marco legal. Caso contrario sería una ilegalidad porque si los argentinos piden una tasación con empresas habilitadas y el Estado uruguayo deja que cualquiera lo haga, los argentinos caerían en una ilegalidad”, agregó Sena.

Según la gremial esteña, el decreto 385/94 es claro y solo habilita a los inmobiliarios a realizar tasaciones en la zona balnearia del país. Ni siquiera, a su juicio, pueden hacerlo los rematadores. “Los rematadores no pueden hacer tasaciones en la zona turística del país. Además, la norma argentina habla de inmobiliarias”, enfatizó Sena.

Molestia

El integrante de la gremial adelantó asimismo, que pidieron una reunión urgente a la ministra de Turismo Liliam Kechichián porque, de forma paralela, el Ministerio de Turismo ordenó a todos los inmobiliarios que presenten en el registro de prestadores de la cartera toda la documentación de cada empresa. Incluido el aval de garantía que la norma exige a los inmobiliarios. “Nos piden toda la documentación como si fuéramos una inmobiliaria nueva. Esto no dice que es lo que va a pasar porque todavía no fuimos notificados de forma oficial. Los corredores de seguro que nos hacen el trámite del aval fueron al ministerio y allí se encontraron con esta novedad. Hay inmobiliarias que tenemos más de treinta años y ahora nos quieren pedir todo de nuevo”, explicó. “Esto no tiene que ver con el blanqueo argentino. Aprovecharemos la oportunidad para que el Estado uruguayo haga valer lo que establece el decreto 385/94”, añadió Sena.

Cambio

Por otro, lado el balneario asiste al más importante cambio de paradigma de toda su historia en cuanto a la relación con los propietarios de nacionalidad argentina. Durante décadas, las autoridades locales y nacionales pusieron todo tipo de traba al interés de su contraparte argentina por identificar a los propietarios de esa nacionalidad.

El acuerdo del año 2012 aceitó el intercambio de información en cuanto a las cuentas bancarias de argentinos en el sistema financiero local. Por engorroso, ese intercambio de información no alcanzó a los titulares de inmuebles, más allá de algún caso puntual como ocurrió con el campo “El Entrevero”, involucrado en la denominada “ruta del dinero K”. El blanqueo argentino impulsa una nueva realidad.

Contenido publicitario