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Aunque admitió que probablemente la Junta Departamental pueda hacer muy poco en virtud de sus competencias, la edila frenteamplista Marita Cruz expuso en el legislativo su preocupación por la suerte de las personas jubiladas inscriptas en el Banco de Previsión Social (BPS) para acceder a una vivienda. Tras exponer esta cuestión se preocupó por la cobertura del Fondo Nacional de Salud a los jóvenes de 18 años.

En principio, hablando de las construcciones para jubilados, Cruz dijo que los beneficiarios “crean lazos y afectos que los acompañan en esa etapa de la vida”. “Las viviendas de estos complejos, diseminados por todo el departamento, más bien por todo el país ‒y la problemática a la que me voy a referir supongo que se da en todo el Uruguay‒, en algún momento son desocupadas por múltiples razones y, al pasar esto, el BPS las retoma. Cabe aclarar que son, por decirlo de alguna manera, prestadas a sus destinatarios”, explicó.

“Cuando el BPS toma nuevamente posesión de la vivienda le hace una limpieza y un mantenimiento para entregarla a otro jubilado que está en la lista de espera. Ahí es cuando surge mi inquietud, que es por los plazos sumamente largos en que ese proceso se lleva a cabo”, indicó. “Las personas que esperan estas viviendas ya fueron visitadas, auditada su situación ‒la que muchas veces es muy precaria‒ y puestas en esa lista de espera que les digo y que se toma en cuenta para la futura adjudicación de la solución habitacional”, agregó.

Sin embargo, dijo que hay complejos con apartamentos “que llevan mucho tiempo sin adjudicarse. Este es un hecho muy grave si consideramos que su posible destinatario está a la espera de la misma, ya que estos fueron aprobados y la demora está en la entrega de la vivienda. Parece más un hecho derivado de una burocracia paralizante que de un problema real”, explicó. Por eso solicitó “a quien corresponda esta responsabilidad que se agilice este trámite y solucione en forma acelerada la situación que afecta a los grupos etarios más viejos de nuestra sociedad, que son a los que debemos proteger”.

El Fonasa a los 18

Como segundo punto, Marita Cruz se refirió a la problemática que afecta a los jóvenes que, al cumplir 18 años, “dejan de tener el 100% de la cobertura” del Fonasa, el Fondo Nacional de Salud.

“Esto se torna injusto, ya que se dan muchos casos en familias trabajadoras que tienen a sus hijos estudiando”, estimó. “Por ejemplo: en nuestro departamento, con el acceso más amigable a la Universidad, la matrícula se incrementó en esta franja de la sociedad y sucede que los jóvenes quedan con una cobertura parcial hasta los 21 años de edad y después la pierden. Se hace muy difícil para los trabajadores sumar un costo más para poder apoyar a sus hijos en los estudios.

Proponemos que la cobertura sea totalmente gratuita mientras los jóvenes estén estudiando, por lo menos hasta los 23 años, que mayormente es la edad de salida del sistema educativo terciario”, señaló.

“También se podría evaluar un régimen de subsidio parcial en función de la situación económica del solicitante y el informe de su situación de estudios y situación social. Proponemos que este beneficio se extienda a los jóvenes que cursan estudios también en la educación no formal. Entendemos que la evaluación del cumplimiento con los estudios, de la seriedad de los mismos y de la necesidad real de subsidio del pago de la cuota de FONASA, debería ser realizada por el MIDES. De esta forma también ingresamos a estos jóvenes en su banco de datos y quizás puedan ser asesorados o incluidos en algún otro plan actual o futuro del Ministerio”, añadió.

Como varios otros ediles, la legisladora, que llegó a presidir el cuerpo aprovechó para despedirse de sus pares.

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