Omar Nakle entró hace poco a la vida política, hace dos años se unió a Ciudadanos Maldonado y dice que “se fue enganchando”. Hace unos años empezó a formar parte de la comisión de vecinos del balneario El Tesoro, porque siempre vio la actividad política “como una herramienta para resolver los cambios” y porque se dio cuenta “a medida que participaba cada vez más, que la política, concebida en su más pura expresión, es una herramienta noble”. En las elecciones municipales competirá por el Municipio de San Carlos y la base de sus propuestas está en “resolver lo más urgente”.

-¿Cuál es la base de su candidatura?
-El municipio de San Carlos es muy grande y tiene distintas realidades. La ciudad, el área rural y la zona de balnearios. Hay una buena franja costera y varias realidades distintas dentro de lo que son los balnearios. No es la misma realidad la de La Barra, la del balneario Buenos Aires o parte de El Tesoro. Eso es un desafío importante y también es motivador.
En la costa hay un movimiento para lograr tener una alcaldía propia, porque los vecinos sienten que no hay obras, que está todo muy descuidado. Hace muchos años que están reclamando, juntaron firmas y proponen tener una alcaldía propia en la zona. Nosotros entendemos que es posible lograr trabajar en conjunto el campo la ciudad y la costa desde un municipio central. Porque que exista un municipio en la costa tampoco es garantía de que se vayan a solucionar los problemas, si de fondo hay un problema económico o de gestión. Mas en este momento en el que la Intendencia tiene un gran déficit. Nosotros entendemos que aumentar la carga de egresos económicos de la Intendencia con otra alcaldía, más sueldos, más funcionarios, más logística e infraestructura no es la solución. Apuntamos a lograr una buena gestión, eficiente, que llegue a la gente con los recursos que se tiene, pero focalizando las necesidades reales de la gente de cada lugar.

-¿Continuaría con proyectos ya impulsados por los municipios anteriores?
-Por supuesto, hay cosas que están bien hechas y esto no es barrer y empezar de vuelta. Lo que está hecho hay que impulsarlo y mantenerlo. Hay que analizar las prioridades, ver cuáles son las cosas fundamentales de una alcaldía, que son las que conocemos todos: la iluminación, la limpieza de los basurales, el mantenimiento de las calles, las cosas diarias que afectan a los vecinos. Primero hay que solucionar los problemas básicos que tiene el municipio, y que en cada lugar son distintos. Por ejemplo, el balneario Buenos Aires ha crecido muchísimo en estos últimos años, hay un censo que es de 2011 pero que no refleja la realidad de la población que hoy tiene. Estimamos que hoy hay 8.000 personas, y el censo dice 3.000. La población se ha multiplicado y las necesidades son muchísimas. La idea es que cumplir con lo que el municipio puede cubrir, y articular soluciones con ministerios como el de Salud, Vivienda o del Interior, y hacer mucho esfuerzo para que se ejecute.

-¿Cuán abierto cree que debe ser el municipio a la participación ciudadana?
-Cuanto más abierto mejor. Siempre están los presupuestos participativos, el problema es que mucha gente al final se termina decidiendo por obras importantes en los municipios donde la gente no participa, por eso al final terminan decidiendo por mucho dinero, pocas personas. Entonces, aunque es participativo, el cuórum de participación que se logra es muy bajo. Habría que rever cómo incentivar que la gente participe. Desde Ciudadanos siempre intentamos no imponer las cosas, sino que la gente se sienta naturalmente atraída a eso. Si hay una propuesta que se está impulsando hace años y no da resultados, bueno, habrá que revisarla, si no da resultados es porque hay algo que está mal.

-¿Qué proyectos plantea para la ciudad, el campo y la costa?
-Nuestra prioridad es solucionar los temas urgentes que tiene la gente y después en base a los recursos, hacer. Tenemos propuestas que son más que nada de articulación, porque sabemos que los recursos son muy limitados. Queremos lograr propuestas que sean viables y que sean factibles y para eso también se necesita articular, empezar a salir un poco del escritorio e ir a visitar otras oficinas a nivel gubernamental y público privado para buscar esos apoyos. Queremos incorporar a las familias que a veces están con dificultades de trabajo como es ahora, a radicarse en el medio rural, en el entorno de lo que serían granjas comunitarias o chacras colectivas. Es una propuesta para radicar a las familias en el medio rural, para producir productos orgánicos y producir con nuevas tecnologías como la hidroponía, o la acuicultura, se pueden hacer criaderos de peces. Hay muchas cosas que se pueden hacer en pequeños predios que puedan sostener bien a una familia con alimentos para ellos y también para comercializar. O productos artesanales de calidad, todo inserto en un medio rural para descomprimir el cinturón de la ciudad y que la gente tenga una vida más digna con el acceso a nuevas posibilidades.

-¿Los terrenos serían del municipio?
-La idea es trabajar con Colonización, con MEVIR y el Banco República para lograr acuerdos y alianzas para financiar estos emprendimientos. Este proyecto implicaría capacitación para la gente. Habría que analizar el tema de las escuelas rurales, dónde están ubicadas para que los niños tengan acceso a la educación y la salud. Eso lleva todo un estudio, pero creemos que es viable. Lo bueno es que Maldonado tiene muchos lugares, que no son grandes superficies. Hay muchos terrenos que son de 5 hectáreas, 8 hectáreas, entonces es viable también la participación de los privados, que puedan ceder sus terrenos para ese tipo de proyectos. Hay que sentarse y evaluarlo, pero son ideas que han dado muchos resultados en otros países. Incluso se pueden llegar a desarrollar centros tecnológicos en esos lugares. Los trabajos en esos lugares generan nuevas técnicas y nuevas tecnologías que se pueden aplicar a esas prácticas. En el caso de Israel, los kibutz empezaron como huertas comunitarias en donde la gente se auto sustentaba y terminaron exportando productos para el riego. En el ambiente desértico, con el sistema de goteo y demás generaron una tecnología para poder plantar y desarrollar la actividad y la terminaron exportando como tecnología.

-¿Qué haría en la ciudad?
-En la ciudad nuestra propuesta es potenciar San Carlos como un centro histórico cultural. Insertándolo en el circuito turístico de Maldonado, para ofrecerle al turista opciones más allá de lo que es la playa y el sol. San Carlos tiene una parte histórica muy importante, un circuito que hay que ponerlo en valor e integrarlo también al carnaval, que es algo muy significativo para la ciudad. Hacer una casa del carnaval, que hayan exposiciones, que el turista venga y vea siempre algo. Hay mucha gente que viene de otros países atraída por el carnaval y San Carlos tiene una muy buena representación en ese tema. Hay que aprovecharlo, darle fuerza y tratar de insertarlo en ese circuito turístico, no solamente local. Sin duda San Carlos es la capital del carnaval del interior. San Carlos hace muchos años atrás era un gran productor de alimentos, queremos localizar en la ciudad un mercado agrícola donde se puedan comercializar esos productos que vienen de las granjas, en un modelo tomado del Mercado Agrícola de Montevideo donde hay productos naturales, locales.

-¿Dónde podría ubicarse ese mercado?
-No tenemos una ubicación definida pero la idea es que sea de fácil acceso, que no sea a las afueras de la ciudad. Ahí se aseguraría un consumo interno, consumo local y a su vez un atractivo para los turistas y para compradores de Maldonado, Punta del Este. Porque serían productos de calidad, que pueden ser requeridos por hoteles o restaurantes.

-¿Y en la costa?
-En la costa queremos cuidar mucho las playas, porque sin duda son el diferencial que tenemos en Maldonado. Lamentablemente hay algunos problemas con lo que respecta a la erosión y demás, y problemas de contaminación. Para evitar todo ese tipo de problemas está la bandera azul, que se aplica en otros países. El certificado de playas con bandera azul es una tendencia que se está imponiendo cada vez más. Si una playa tiene bandera azul sabes que está apta, que el agua está controlada, que no hay cianobacterias, microorganismos ni sustancias raras en el agua. El agua está limpia, hay salvavidas, servicios sanitarios, zonas delimitadas para deportes y para mascotas. No es que te vas a sentar a la playa y hay una persona jugando al fútbol que te puede pegar un pelotazo, o haciendo surf. Eso se instrumenta con la certificación a través de la Intendencia, la Prefectura y los salvavidas. No es toda la costa, son playas específicas. Si la playa es bandera azul el turista que va sabe que va a estar en un entorno cuidado y la expectativa que va a tener en torno al lugar se va a cumplir. Otra cosa importante que queremos hacer es la Denominación de Origen, que es otro punto que integra el campo a la ciudad y al municipio.

-¿Qué es y cómo funciona?
-La Denominación de Origen es cuando los productos que se producen en determinado lugar tienen un sello que los distingue. Pasa mucho con el champan francés o con algunos quesos en Europa. Ese sello muestra que los productos son de ese lugar, se hacen de una cierta manera y tienen determinada calidad y eso tiene un plus muy importante. Maldonado tiene una imagen a nivel internacional muy buena, Punta del Este ni que hablar en todos los países de la región. Queremos aprovechar esa imagen de país y de departamento muy fuerte, en la región, sobre todo, para que la gente diga ‘voy a comprar este producto que es de Maldonado, de Punta del Este, de La Barra, de San Carlos, Pueblo Edén, Garzón’. Ya hay una ley sobre la Denominación de Origen, solo hay que empezar a ponerla en práctica y ayudar a las empresas a desarrollarlo, porque es un camino bastante complejo que implica tener productos de excelencia. Son productos que se diferencian en calidad, en su forma de producción, en su cuidado. Hay que trabajar en esa línea y creemos que se puede lograr. Hay productos de muy buena calidad en el departamento. Desde el municipio se van a tender puentes, brindar asesoramiento, capacitación, tratar de que la carga tributaria sea la menor posible. Es importante apoyar a la gente para que pueda probar y desarrollarse. Otro aspecto muy importante es que nuestro municipio tiene un valor altísimo en recursos naturales. Cuidar el medioambiente es prioridad para nosotros.

-¿Qué propone en esa línea?
-Todo lo que es el humedal, tenemos que hacer mucha fuerza para preservarlo. Ahora que Adrián Peña está en el Ministerio de Ambiente vamos a tener una buena comunicación, porque hay mucha presión sobre la costa y sobre el humedal con el crecimiento que está teniendo el municipio. Tenemos varios proyectos para lo que es la preservación del ambiente y queremos trabajar con el tema de las excepciones, que nuestro candidato a la Junta Departamental, Gabriel Dálvora, presentó una propuesta para que los municipios tengamos mucha más incidencia en las decisiones que se toman con las excepciones. Hasta ahora no se nos consulta, simplemente la Junta Departamental decide dar una excepción y si le toca hacer un edificio de cuatro pisos sobre la franja costera, los vecinos del lugar ven como le construyen un edificio adelante. Queremos que los vecinos también tengan participación y que los municipios tengan participación en ese aspecto. Queremos trabajar con las comisiones de vecinos y estar bien al tanto de las realidades de cada lugar porque cada localidad tiene su realidad, fomentar la creación de comisiones de vecinos es ago que queremos impulsar para tener un diálogo permanente con la gente y buscar soluciones.

Contenido publicitario