“Capitulaciones”, por Carlos Etcheverry Arenas

Otra capitulación del Partido Nacional. No pudieron ponernos de rodillas y se fueron al mazo. Igual que el actual Intendente con el Flaco De los Santos, cuando le inició un juicio muy parecido, por decir que Antía y su entorno se habían enriquecido llamativamente en el peor período socio económico del Uruguay 2000-2005. El entonces colono, se agravió y con su honor mancillado llevó a los estrados judiciales al pintor. Y cuando hubo que explicar, el pintor pidió que se abrieran las cuentas de la barra de Antía, al que se le fue el salpullido moral instantáneamente y retiró la denuncia. Como todos saben el juicio prosiguió de oficio y cuando vino a la sede de Maldonado, la Dra. Graziuso cajoneó el trámite. Es casualidad que sea ahora la Directora General de Asuntos Legales de la Intendencia con un sueldito de 195 mil pesos (más un contrato a su marido, el experto en tránsito)? De paso vuelvo a recordar que Antía sigue sin explicar, cómo está pagando su deuda de la campaña anterior con los medios por 3 millones 180 mil pesos. No sabemos tampoco aún, que trabajo ultrasecreto realizó José Pereira, para recibir 80 mil dólares de las arcas de la Intendencia. En pesos andan ahí las cifras.

En mi caso, el juicio por difamación que me hiciera el tipo más poderoso del Departamento, el Director de Hacienda de la IDM, que muchos de ustedes conocen, terminó en tablas técnicamente hablando. Pero no es tan así desde un punto de vista que considere la épica y la incómoda verdad. Cuando nos encaminábamos a un juicio oral y público, me comenzaron a llegar propuestas de arreglo, del denunciante, todas con condiciones, las que rechacé una por una. Es más, les dije a mis abogados “prefiero una derrota completa, antes que un mal arreglo”. Después de todo, el juicio no había prescripto porque yo mismo no quise, pudiendo haber zafado como un pillo. Era cuestión de desaparecer unas 17 horas. Las que mediaron entre la citación y el vencimiento del plazo. No lo hice. Luego, el Tribunal de Apelaciones le dio un nuevo vaso de agua a Pereira y yo pensé que iban a ir a fondo, pero no. “Una vez casi hice un gol…” dice un aviso en la tele con un niño. Nunca van al fondo de las cosas. Siempre se quedan en las formas o están recalculando, especulando, manipulando. La última propuesta de detener este juicio, llegó de manos del Dr. Moller, sin más condiciones que las de suspender cualquier acción legal o penal entre las partes. Considerando el estado de salud de Luis Eduardo Pereira, acepté por dos motivos. El primero, es que no me perdonaría, que la salud de Pereira se vea agravada por el desgaste que puede significar el largo camino de un juicio oral y público, camino que siempre estuve dispuesto a recorrer. El segundo motivo es que este asunto no se termina aquí. El Ministerio de Economía y Finanzas inició un juicio a la Intendencia de Maldonado por Fraude Procesal y vecinos de la zona presentaron un recurso en defensa de la faja costera en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo de la Nación. Ambos recursos están vigentes, razón por la cual a esta altura el “honor” en pugna de dos individuos puede parecer irrelevante. Tengo que decir que en mi caso, me hicieron sentir que mi honor estaba colocado en un estante inferior, en función del pedigree de cada quien. La síntesis final es la siguiente: Carlos Etcheverry Arenas no se retractó en el juicio por difamación que le hiciera Luis Eduardo Pereira y en breve va a volver a repetir la publicación que provocara la denuncia, con muchos más detalles, para ilustrar al pueblo de Maldonado, el abuso, la discrecionalidad del poder, la escasa lealtad institucional, las transacciones ocultas y las felonías del Partido Nacional.

Y cuando escribo felonías, escribo mentiras con todas las letras. Mentiras sobre el estado financiero de la Intendencia cuando asumieron. Por qué no nos hacen juicio por eso, que es mucho más duro y directo que escribir “entre amigos” o “evitar que alguien vea un expediente”? Por qué no agarró viaje Pereira cuando le llevé una invitación al cuarto piso para debatir sobre la verdad del déficit? Cómo es que la Justicia condena a la Intendencia por ocultar información y nadie se escandaliza? Cómo es posible que desde la propia Intendencia se publique en su página web que se ganó un juicio, cuando lo perdió? No es una estafa a la ciudadanía? Qué pasa que no avanzan las otras 4 denuncias contra Oscar De los Santos, en base a una consultora trucha que no existía ni existe más? Son más mentiras? Merecemos este trato los gobernados? Han hecho desfilar por los Juzgados a nobles y ejemplares compañeros, que no se merecen ninguna sospecha, muchas veces convenientemente emboscados por parte de la prensa. A propósito, algunos de los miembros de la prensa local, no se veían muy contentos con los resultados de las audiencias. Me resultó llamativo. Siento que no me fallé y que no les fallé a los círculos afectivos que tengo y me rodean, y sobre todo a los compañeros frenteamplistas, que han estado pendientes de este caso. Carlos Etcheverry Arenas no tiene nada de heroico, porque le hayan hecho un prontuario en Investigación Criminal, formalizándolo e impidiendo que pudiera salir del país. Esto es absolutamente insignificante al lado de los huesitos encontrados el otro día en el Batallón 13. A ese compañero sí que le arrancaron todo. Este caso está enmarcado en una estrategia del Partido Nacional, para dañar la irreprochable reputación del Flaco De los Santos o debilitar su entorno. Los blancos le tienen terror a los tipos decentes como el Flaco. La regeneración moral pública de Maldonado, sólo puede venir de un gobernante como él.

Contenido publicitario