Días atrás, consultado por varios medios y a modo personal, el ministro de turismo, Germán Cardoso, dijo que conducir con 0.3 gramos de alcohol por litro de sangre “no alteraría el orden del tránsito” mostrándose a favor de la propuesta impulsada por el senador nacionalista Sergio Botana que busca modificar la ley vigente de tolerancia cero al alcohol al conducir.
“En el mundo hay diferentes posiciones. Creo que un 0.3 es una medida que no alteraría el orden del tránsito. Es mi opinión personal y daría a los destinos turísticos una posibilidad más en cuanto a las decisiones que toman las personas cuando vacacionan”, dijo Cardoso, agregando que, a su modo de ver, “generaría condiciones que harían que la actividad turística se desarrolle de manera más distendida”, aseguró.

Particular visión
Este martes, el diputado frentista Eduardo Antonini, salió al cruce de estas declaraciones, señalando que “el Estado debe de velar por la seguridad y la vida de los ciudadanos y también de nuestros visitantes o sea de toda persona que se encuentre en territorio nacional. Permitir alcohol para conducir no va a atraer turistas, pero sí pone en peligro la vida de todos, de uruguayos y de turistas”, dijo.
Asimismo, el legislador sostuvo que no existe estudio científico que avale las palabras del ministro, sólo su “particular visión de algo sumamente delicado. Porque en definitiva se trata de la vida y la salud de las personas. Desde un alto cargo, un Ministerio en este caso, debe ser muy responsable en lo que hace o dice, no se puede improvisar y menos actuar como “opinólogo”.
Antonini fue más allá en sus declaraciones y aconsejó a Cardoso que “mejor ponga empeño en entender la grave crisis del sector turístico, que golpea fuertemente y en especial a nuestro departamento, dejar la soberbia y escuchar aportes y buscar soluciones pertinentes que permitan sostener la infraestructura, mantener las empresas operando y las miles de fuentes de trabajo”.

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