circuitoA tres meses de su realización, prevista para mediados de diciembre, la prueba automovilística de la Fórmula E enfrenta algunos inconvenientes de organización y de financiación. El alcalde de Punta del Este, Martín Laventure, no minimizó esos inconvenientes pero aseguró que la carrera se cumplirá en la fecha señalada.

Entre los escollos figura la falta de algunos elementos que deberían formar parte del circuito y la suspensión del auspicio de ANCAP. Hace un año y medio, la empresa estatal había asegurado su participación en la prueba aportando una fuerte suma de dinero y material para la construcción de la pista.

“Si bien ANCAP se comprometió a participar, la resolución que concretaba su participación nunca fue firmada por el directorio. Lamentablemente, cuando se tenía que concretar la firma de esa resolución el directorio de ANCAP dio marcha atrás”, indicó Laventure.

El monto que destinaría ANCAP a la organización de la prueba sería alrededor de 450 mil dólares. “Esta suma sería empleada para la realización de tres eventos automovilísticos en Punta del Este”, indicó Laventure. De todas formas, la empresa estatal entregó una partida de cemento asfáltico para ser empleado en la construcción del circuito.

Laventure adelantó que el agujero provocado por la retirada de ANCAP se está tratando de solucionar con la participación de otros organismos públicos.

Préstamo eterno

En materia de infraestructura faltan algunos elementos que la Intendencia de Maldonado adquirió tiempo atrás para utilizar en el circuito. Entre ellos, 97 dovelas, unos bloques de hormigón de gran tamaño empleados para asegurar el circuito.

Las dovelas fueron prestadas por la Intendencia de Maldonado a su par de Soriano para que ésta las colocara en el circuito de carreras de ese departamento. Cada dovela cuesta unos 12 mil pesos.

El circuito en cuestión se transformó en una pista de carreras del que pasaron a formar parte definitiva las 97 dovelas prestadas. A tal punto que es imposible retirarlas sin romper la pista y otras partes del autódromo.

“Se está desde hace tiempo reclamando a Soriano por ese tema. Ahora se formalizó el reclamo. Lo están manejando los dos nuevos intendentes para ver cómo se resuelve este problema. Si bien fue un problema de los intendentes anteriores, es un tema que deberá ser resuelto por los dos actuales. El préstamo está documentado. Habrá que ver cómo se resuelve. Seguramente Soriano pagará esas dovelas”, indicó Laventure. “No es viable que se devuelvan. Lo que queda es que Soriano las pague”, añadió. Otras dovelas fueron empleadas para tapar la salida de la arena de playa y tampoco podrán ser empleadas para la carrera.

Entre las existencias de elementos que la Intendencia adquirió años atrás para pruebas que ya se realizaron, faltan miles de caños galvanizados y extensas porciones de alambrado. “Había determinados materiales en stock que con el paso del tiempo se fueron deteriorando o alguno puede ser que no esté.  En el caso de la malla de alambre no es del material o calidad que exige la Federación Internacional del Automovilismo. La que había, además, no está en condiciones”, indicó el alcalde.

“El principal inconveniente es el tiempo y esta decisión de ANCAP de retirar su apoyo financiero. Creo que lo vamos a poder solucionar. Espero. Lo que realmente trastocó fue la decisión de ANCAP. Lo otro estaba previsto que de alguna manera se iba a solucionar”, añadió.

Lo más lógico

Laventure descartó que el retiro de ANCAP haya sido porque en la prueba compiten autos a fuerza de energía eléctrica. “Cuando acordamos la participación de ANCAP el cronograma de actividades incluía tres carreras pero no estaba la Fórmula E.  Se trataba de tres pruebas de automovilismo tradicional.  Con el tiempo uno de esos tres eventos se transformó en la prueba de Fórmula E. En ningún momento se manifestó que ANCAP tuviera algún inconveniente con este tipo de prueba.  Creo que la situación presupuestal de ANCAP explica el retiro del auspicio”, expresó. “Si hubiéramos empezado de cero lo más lógico hubiera sido trabajar con la gente de UTE como se está haciendo ahora”, expresó.

En tanto, personal y maquinaria pesada de la empresa que ganó la correspondiente licitación, lleva adelante los movimientos de tierra en el estacionamiento de playa Brava para la construcción del circuito.

“El circuito tendrá un costo de unos veinte millones de pesos que correrán por cuenta del gobierno departamental, es decir, Intendencia de Maldonado y Municipio de Punta del Este. La empresa privada tendrá a su costo todo lo relacionado con la organización de la prueba y el pago del canon correspondiente por cada prueba que lleve adelante”, afirmó Laventure.

 

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