La Comisión Honoraria de lucha contra el cáncer lanzó la nueva campaña de prevención de cáncer de piel “Tomalo en cuenta”, que busca presentar los cuidados necesarios, los posibles peligros y diferentes formas de prevención para enfrentar los daños del sol. Esta Comisión Honoraria trabaja desde 1989 para reducir la incidencia, morbilidad y mortalidad por cáncer, y aumentar las tasas de sobrevida.
El cáncer de piel es el tumor que aparece más frecuentemente, según datos de la Comisión Honoraria. En Uruguay 2.824 casos de cánceres de piel son registrados cada año, detectándose 8 por día, son 131 uruguayos los que mueren por esta causa cada año. Este tipo de cáncer se clasifica en tres tipos con diferentes tratamientos: carcinoma espinocelular, carcinoma basocelular y melanoma. 95% de los casos de cáncer de piel son curables y tratables si son detectados a tiempo.Los factores de riesgo más importantes para la aparición de estas enfermedades son el tipo de piel y la exposición a la radiación ultravioleta (UV).
Según informa la web de la Comisión Honoraria, 80% de la radiación solar que recibimos ocurre antes de los 18 años.

Los ojos también
La campaña “Tomalo en cuenta” explica que la exposición a la radiación UV, que proviene del sol y de las camas solares, es perjudicial no solo para la salud de la piel, sino también para los ojos. La exposición a los rayos UV es la principal causa del cáncer de piel y del fotoenvejecimiento.
Los consejos que da esta campaña incluyen a la exposición solar, la vestimenta y la hidratación: es necesario que la exposición directa al sol se reduzca, en verano, desde las 11 horas hasta las 17, aún estando protegido, pues la intensidad de la irradiación es mayor; usar sombrillas o toldos, sombreros, lentes de sol con filtro UV y ropa liviana y de colores oscuros; consumir abundante agua durante el día y utilizar protector solar con filtro UV igual o mayor a 30, este protector debe aplicarse, siempre, 30 minutos antes de exponerse al sol y debe ser reaplicado cada tres horas.
Para la protección de la piel es necesaria también una dieta diaria adecuada, que incluya líquidos, frutas y verduras de estación que aporten vitaminas antioxidantes, fundamentalmente vitamina A y derivados (betacaroteno).
Es aconsejable usar ropa que cubra lo más posible hombros, brazos y piernas; prendas holgadas, con tramas no muy abiertas para que refleje la luz y evite el calor. Si bien ya se ha comprobado que la ropa de colores claros es más fresca, pues refleja los rayos infrarrojos que dan calor, la ropa oscura es más efectiva en la protección de los rayos UV. Desde la Comisión Honoraria recomiendan utilizar prendas de colores en la gama del azul, rojo, colores fluorescentes o brillantes.
También se recomienda asistir a un control médico periódico y ante cualquier señal de alerta, como pueden ser los lunares. Dentro de la campaña se informa cómo reconocer lunares que pueden ser riesgosos: prestar la atención a la asimetría de los lunares (si una mitad y otra son diferentes); mirar los bordes (si son irregulares o borrosos) y el diámetro (si es mayor a 5 milímetros); atender al color de los lunares (si son negros, marrones, blancos o rojos) y cuidar la evolución que hagan, si sangran, pican, cambian de tamaño, color o forma.
La campaña que abre el 2019 con consejos saludables recomienda para este verano, seguir “la regla de la sombra”: mantenerse fuera del sol cuando la sombra del cuerpo en el suelo es menor que la propia altura.

A tomar en cuenta

  1. La prevención del cáncer de piel comienza en la niñez y la adolescencia, pues la piel de los niños es más fina y sensible a los efectos del sol.
  2. La piel tiene memoria, todo el daño causado por la exposición a los rayos UV no desaparece de la piel con el tiempo ni con el color del bronceado, el daño se acumula.
  3. Es necesario proteger la piel y los ojos del sol en todas las épocas del año. La radiación ultravioleta no varía con los cambios de temperatura ni con los días nublados.
  4. La radiación UV no podemos verla ni sentirla, nos damos cuenta de ella cuando nuestra piel está dañada (enrojecida). El sol emite rayos que podemos ver como son los rayos de luz, y rayos infrarrojos que podemos sentir por el calor, pero además emite radiación ultravioleta, que es invisible y solo se hace sentir cuando termina de dañar la piel.