buscadoEl juez penal de 10º turno, Marcelo Souto, procesó en la madrugada a cinco personas involucradas en las balaceras del sábado 25 de abril pasado, frente al boliche Tijuana en Playa Hermosa, que derivaron en la muerte de Pablo Blois de 35 años; la Policía aun busca al autor del homicidio, ver foto.
Ya fueron enviados a prisión Abel Federico Rollando Sánchez, de 19 años de edad, poseedor de antecedentes penales, por la presunta comisión de un delito de riña calificada con resultado de lesiones en reiteración real con un delito de homicidio en calidad de coautor. En tanto, L.A.T.M., de 23 años, fue procesado con prisión por la presunta comisión de un delito de riña calificada con resultado de lesiones, informó ayer la Jefatura de Policía de Maldonado.

Alexis Federico Castaño Gadea, poseedor de antecedentes penales, y los hombres de iniciales A.J.S.A., y G.A.C.L., “fueron procesados sin prisión bajo caución juratoria, por la presunta comisión de un delito de riña calificada con resultado de lesiones”, agregó el parte policial de la víspera.
A estos tres procesados se les impuso como medida sustitutiva a la prisión la prohibición de concurrir a locales bailables por el lapso de tres meses. La Policía también había detenido a tres mujeres, que fueron liberadas.

A todo esto, la Policía se dedica ahora a dar captura a uno de los involucrados en la balacera. El sujeto logró escapar de los operativos policiales cumplidos en la mañana del martes pasado en varios puntos de la ciudad de Montevideo.

En la redada fueron detenidos el jefe de la banda, uno de sus integrantes y las tres mujeres que los acompañaban en sus paseos delictivos por varios puntos del país.

Dos de los sujetos fueron calificados como “pesados” por las autoridades policiales; tenían profusos antecedentes penales, todos ellos por delitos graves como rapiña.

La pelea

Los sujetos habían llegado a Piriápolis con el objetivo de asaltar una conocida heladería de la zona que, según la información recolectada por los asaltantes, les reportaría un jugoso botín.

Todo fue planeado de antemano. Alquilaron una casa en la esquina de las calles 6 y 15 para tener un aguantadero una vez consumado el asalto de la heladería.

Los delincuentes recolectaron información y se percataron que el empleo del chevrolet Astra de su propiedad les generaría más problemas que soluciones para el golpe. Esto los llevó a robar una moto Baccio 125 cc. que usarían para ingresar a la heladería, reducir a la cajera y llevarse la recaudación del día. Dos de los delincuentes huirían en la moto y la esconderían en el fondo de la casa alquilada.

La idea era permanecer varios días en la finca. Los delincuentes sabían que salir de Maldonado una vez disparadas las alarmas del robo no sería una tarea sencilla. La moto la tirarían en otro lado y escaparían en el auto una vez aflojara la presencia policial.

Trifulca

Cuando ya estaba todo planeado, dos de los delincuentes decidieron salir de copas y conocer la vida nocturna del lugar. Alrededor de la 1 de la mañana del sábado 25 de abril llegaron a “Tijuana”, el centro nocturno ubicado en la Parada 10 de Playa Hermosa. Al cabo de un rato tuvieron un problema con un grupo de jóvenes lugareños, con quienes se enfrentaron a golpes con total fracaso. Los delincuentes salieron muy golpeados y pasaron vergüenza ante sus novias.

La paliza recibida enfureció al jefe de la banda y al ahora prófugo. Hacia las 3:30 de la madrugada tomaron la moto y regresaron al boliche.

Uno de los delincuentes divisó a uno de los jóvenes que lo había agredido. Sacó una pistola Glock y efectuó varios disparos. El joven se tiró al piso. Detrás suyo, totalmente ajeno a los hechos, venía caminando Pablo Blois. Una de las balas impactó en su cabeza. Murió en el acto.

Los asesinos regresaron a la casa y optaron por cancelar el robo y regresar a Montevideo. Su paso por el peaje fue captado por varias cámaras de seguridad. La moto quedó abandonada en la casa alquilada. Los datos fílmicos y alguna otra información permitieron que la Policía identificara a los delincuentes y que casi todos fueran detenidos en Montevideo. Solo falta detener a quien, presuntamente, efectuó los disparos.

Contenido publicitario