cerema

“Hasta el día de hoy no pudimos cobrar el total de nuestro sueldo, no nos toma por sorpresa, hace mas de un año que no se sabe qué va a ocurrir cada mes, pero éste es el primero en el que se agotaron los recursos para llegar a cumplir con el funcionamiento del centro”.

Así dio a conocer la angustiante situación de Cerema una empleada del lugar que apeló a las redes sociales en busca de soluciones. El caso es que el Centro de Rehabilitación de Maldonado, que atiende a decenas de personas que han quedado con discapacidades varias a consecuencia de accidentes, no tiene medios propios y depende de la asistencia económica de la comuna. Según la carta, también tiene su peso en el problema “la situación económica del país” y del departamento.

Mientras tanto, el Dr. Hugo Núñez, director del centro, confirmó ayer a FM Gente que la ONG “está viviendo instancias de incertidumbre respecto a la viabilidad de esta institución”.
“Estamos en una situación de riesgo para poder continuar prestando la atención que hemos venido desarrollando desde el año 2010. Es el único centro de rehabilitación de alta complejidad que existe en nuestro país para las personas con discapacidad severa”, resaltó. Esta situación genera “muchos sentimientos”, pero la idea es “no bajar los brazos”, comentó.
“En seis años y medio de trabajo hemos logrado constituir un equipo multidisciplinario –integrado por 25 profesionales de distintas áreas- para brindar la atención adecuada y oportuna”, señaló. En materia de números, dijo que el centro tiene un presupuesto de unos 900 mil pesos mensuales. Cerema atiende a personas de todo el país y actualmente está trabajando en la recuperación de unas 65 personas. En total ya ha auxiliado a unas 3.500, incluyendo a pacientes y a los integrantes de su núcleo familiar.
Núñez estimó que la rehabilitación de los discapacitados de alta complejidad debería estar comprendida en el Sistema Nacional de Salud. No obstante, “en estos momentos esto lo cubre en el centro Teletón en la discapacidad infantil” y Cerema “en la población adulta”, explicó.
El director admitió que hay atrasos en el pago de algunos salarios del último mes y dijo que, aunque recibe un apoyo de la Intendencia de Maldonado, el funcionamiento del centro recae “sobre la comunidad” y sobre las familias de los pacientes.

Un centro único

Mientras tanto, en su carta difundida en las redes sociales, la funcionaria del centro alegó que la mayoría de los trabajadores eligieron desempeñarse en Cerema. “Elegimos trabajar en un equipo interdisciplinario en el cual licenciados y médicos de diferentes áreas nos hablamos en un mismo nivel y en propósito de un mismo objetivo. Somos un equipo que ha crecido en número porque atendemos personas con necesidades, deseos y miedos como todos. Que a su vez, por diferentes circunstancias de la vida, se han chocado con realidades y diagnósticos muy duros”, explicó.

“Desde que el centro abrió sus puertas sigue encontrando necesidades con cada paciente que aún no ha podido atender porque faltan profesionales de otras áreas, faltan recursos económicos, mayor capacitación, etc. Pero siempre ha crecido y aprendido. Eso hace que el gasto haya aumentado y el dinero necesario para funcionar haya crecido y sabemos que el trabajo de la Ong ha hecho que aumenten los recursos, pero siempre contando con el apoyo fijo de la Intendencia. Es que no podemos creer que la Intendencia, que el gobierno, se olvide de nuestro trabajo y principalmente de nuestros pacientes”, afirmó.

“Es increíble que se olvide de que cada uno de los uruguayos tenemos derecho a la vida. Y no sólo hablo de sobrevivir a un accidente o a una enfermedad, sino a poder vivir sus vidas luego con libertad. La libertad y el derecho a volver a ser padres, madres, hermana/os, esposos/as, de poder trabajar y solventar los gastos de su situación actual y ayudar a su familia o más simple que eso, de poder comer, hablar, bañarse, vestirse, divertirse, rascarse la frente si le pica o ahuyentar una mosca si se le posa encima. Muchas familias que conocemos y muchas que aún esperan ser llamadas no tienen recursos para viajar al exterior para ser atendidos por un equipo interdisciplinario”, agregó.

“Tal vez como bien uruguayos que somos no creemos que seamos mejores que lo que hay afuera. Sabemos que nos falta muchísimo para aprender, pero no podemos perder el Primer Centro de rehabilitación del país que abarca a las personas adultas con estos resultados”, concluyó.

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