El Centro Rehabilitación de Maldonado (Cerema) podría llegar a cerrar si sus autoridades no logran una solución que, por estos días, no parece cercana. Las arcas de la institución han ido menguando hasta la actual “agonía”, que amenaza su supervivencia. En tanto, nada se sabe de los planes de rescate que podría tener el gobierno nacional.
Ana Inés Laboritti, vocera de la entidad, afirmó ayer en declaraciones a FM Gente que el centro se encuentra en un estado tan crítico en materia financiera que ya no puede pagar sueldos e impuestos. En tanto, ninguna autoridad ha dado respuesta oficial, aunque todos manifestaron su preocupación por el asunto. El centro no puede desaparecer porque “es único en el país”, señaló Laboritti.
La vocera tildó de “grave y urgente” el estado que padece la institución y aseguró que “en términos médicos” está “agonizando”.
“Estamos sosteniendo el trabajo, pero no hay insumos ni dinero ni financiación. Ya hace tres meses que venimos decayendo en materia financiera”, señaló. “Hay sueldos que están impagos y no se van a pagar. Debemos BPS, estamos atrasados con pagos obligatorios. No hay dinero para pagar sueldos”, dijo Laboritti. Como ejemplo, comentó desde febrero no se abonan los haberes correspondientes a los funcionarios contratados e independientes.
La funcionaria dijo que están luchando con el tema “desde hace dos años”, en los cuales visitaron diversos “sectores de todo el departamento” y aun diputados y senadores.

Con Tabaré
Ahora los trabajadores del lugar tienen el objetivo de hablar “personalmente” con el presidente Tabaré Vázquez y lograr que se traslade a Cerema a la órbita del Ministerio de Salud Pública. Actualmente el Centro recibe una partida de la Intendencia de Maldonado, pero esta es “insuficiente” debido al crecimiento de la institución, explicó la vocera. En principio, Cerema surgió a iniciativa del exedil colorado Eduardo Elinger y era financiado por la Intendencia.
Laboritti señaló que han llegado a mantener contactos con el “secretario del presidente Tabaré Vázquez”, quien les señaló “que están enterados y que se comunicarían a la brevedad”, pero la “respuesta oficial” no ha llegado.
Cerema es “un centro de referencia” porque “no hay otro de adultos en el país”, djio a vocera. “La mayoría de discapacitados que hay en Uruguay son adultos, de más de 16 años. No hay rehabilitación paga por el Estado”, reclamó.
“La lucha de los funcionarios es para que el centro siga funcionando. Somos un departamento que tiene todas las condiciones para seguir formando especialistas y trabajar en el tema. Seguiremos luchando por ello”, indicó.

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