inauEl director departamental de INAU Maldonado, maestro Diego Barboza, dijo que es preocupante la cantidad de varones y mujeres que ingresan a los hogares de adolescentes debido a situaciones de violencia doméstica y maltrato. Asimismo, señaló que, debido a la vulnerabilidad de los residentes, se suscitan situaciones complejas que la institución aborda en permanente comunicación con otros organismos competentes.

Barboza informó que a lo largo del año 2014 pasaron al amparo del INAU más de 100 varones y mujeres, situación que motivó la creación de un nuevo sistema de cuidado para adolescentes. En uno de los hogares viven actualmente 14 adolescentes y en el otro, ocho. Todos se encuentran con controles médicos generales al día, están bajo el cuidado de especialistas en los casos que lo requieren y viven a cargo de funcionarios y educadores que promedian los 34 años de edad. De los 22 residentes, 20 comenzaron su año educativo al igual que el resto de la población.
Los adolescentes llegan al hogar por intermedio del Poder Judicial, en una preocupante medida debido a situaciones de maltrato y violencia doméstica. Prácticamente todas las semanas se producen nuevos ingresos derivados por el Poder Judicial, en las más diversas condiciones de vulnerabilidad, dijo el jerarca.

Comprender

“Desde la institución, nos encontramos analizando este tipo de situaciones a los efectos de poder comprender desde nuestras competencias las nuevas formas de manifestación de viejos problemas sociales”, señaló Barboza.
Dentro de los hogares, existe todo un conjunto de reglas y normas a cumplir, que la mayoría asume. “La adolescencia es de por sí una etapa de búsqueda de identidad y confrontación con el mundo adulto y sus límites, lo cual genera que en algunos casos la aceptación de estos límites no suceda sin conflictos y transgresiones. Máxime cuando nos referimos a adolescentes con altísima vulnerabilidad y en un flujo permanente de ingresos”, precisó el director.
No obstante, puntualizó que en los últimos dos años –desde que asumió la dirección de INAU- ningún educador ha sido golpeado intencionalmente por un adolescente. De hecho, Barboza recordó que el único que recibió una agresión “en una situación de altísima complejidad” fue él mismo, ante una adolescente “con graves problemas de trastorno de conducta”. “Por suerte y quizás por la actitud proactiva de gran parte de los trabajadores y trabajadoras de esta organización, dicha adolescente se encuentra en un momento más que satisfactorio de su vida”, acotó.
Respecto a la sexualidad de los adolescentes que viven en los hogares subrayó que, como todos a su edad, “se encuentran en etapas de exploración y conocimiento de su vida”. “Cuando la vida y la adolescencia transcurren en lugares donde deben vivir permanentemente con otros jóvenes, la expresión íntima de esa sexualidad se ve amenazada por la exposición”, lamentó.

A veces

Barboza comentó que “ellos no tienen espacio para su intimidad sexual en una de las etapas tan importantes como lo es la adolescencia. No tenemos condiciones para que se produzcan noviazgos dentro del hogar u otro tipo de exploraciones y por eso prohibimos aquello tan natural y necesario. Sin duda, existirán quienes encuentren las formas de transgredir aquellas normas impuestas”, reconoció.
El jerarca también admitió que, como los centros son abiertos, algunas veces se producen salidas del hogar sin autorización. “Entre tantas complejidades, se trabaja con situaciones de explotación sexual con la eventual probabilidad de existencia de redes delictivas en torno a muchas adolescentes”, enfatizó. Sobre este punto recordó que hay investigaciones en curso, sobre denuncias realizadas por INAU ante las sedes penales departamentales y ante Crimen Organizado.
“Hemos denunciado frente a la justicia situaciones de extrema vulnerabilidad que involucran la explotación sexual y de adolescentes que al poco tiempo de ingresar a hogares se retiran sin autorización y muy pocos casos permanecen durante días sin ser localizadas. Siempre en estos casos se da cuenta a la justicia y la policía”, puntualizó.
En resumen, el director departamental de Inau aseguró que “jamás” dejó de dar cuenta sobre esas complejidades cotidianas y sostuvo que la institución se encuentra “permanentemente problematizando cada situación y buscando disminuir la vulnerabilidad de (los) niños, niñas y adolescentes”.
“Históricamente, todas las instituciones han tenido aciertos y errores. La complejidad actual nos requiere fortalecer a todas las instituciones pero por sobre todo trabajar de manera conjunta, permanente y en tiempo real. Confiamos en el Poder Judicial, confiamos en el Sistema de Salud, en la Educación y confiamos profundamente en el esfuerzo cotidiano que muchos trabajadores y trabajadoras de la institución que representamos realizan por mejorar la calidad de vida de los más vulnerables”, remarcó.

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