Centenares de los casi 15 mil argentinos que están radicados en Maldonado y Rocha concurrieron hoy a votar al consulado de la calle Sarandí, frente a la plaza. En horas de la mañana se vieron largas filas afuera de las oficinas y pasado el mediodía todavía esperaba para votar una pequeña multitud dentro del gran local. Hasta las 15:00 habían votado más de 250 personas de un total de 1600 inscriptos. El problema radicó en que había una sola urna lo que causó molestia entre quienes se acercaron a votar y la espera fue de hasta dos horas y media. Cómo se sabe, a estas alturas, la eventual recuperación de la economía uruguaya está dependiendo mucho más de lo que ocurra en Buenos Aires que de lo que suceda en Montevideo. Los saltos del precio del dólar en la vecina orilla ya provocaron dos devaluaciones en el país, una el 2018 y otra este año, apenas culminadas las elecciones primarias, cuando se supo que el kirchnerismo podría volver a gobernar.
El diario porteño Clarín informó que había unos 385 mil argentinos habilitados para votar en el exterior. Dada la importancia del eventual regreso de Cristina Fernández al poder -algo que algunos ven como una bendición y otros como una segura hecatombe- los consulados y embajadas de la Argentina en el mundo superaron los récords históricos de votantes. Por ejemplo, en Miami, Madrid y Santiago de Chile hubo cuadras de fila para ingresar al cuarto oscuro.
Quienes habitan en lugares con mayor diferencia horaria, como Australia y Nueva Zelanda, fueron los primeros en votar. De hecho, antes de que abrieran las urnas en Argentina, ya habían concluido la jornada electoral en aquellas regiones.

Haciendo cola
En el Colegio Mayor Argentino de Madrid, la residencia universitaria que pertenece al ministerio de Educación de la Argentina, se formaron largas filas para votar. A la hora de apertura de los comicios comenzaron a llegar los primeros votantes, y en la primera media hora 200 personas habían emitido su voto, según la información suministrada por la Embajada Argentina en España.
Algo parecido sucedió en Miami, Estados Unidos, donde hay grandes colonias de argentinos adinerados que huyeron del kirchnerismo. A través de las redes sociales se supo que hubo cuatro cuadras de cola para entrar a sufragar al consulado. Algo parecido sucedió en Santiago de Chile, donde cientos de argentinos se reunieron en los jardines de la residencia del embajador. La capital chilena comenzó nuevamente a volver a la tranquilidad luego de las protestas que mantuvieron a la ciudad en vilo.
Los argentinos radicados en otros países podían enviar su voto a través del correo postal o votar personalmente. Votaron a través de una boleta única para elegir cargos nacionales, como presidente y vicepresidente, diputados y senadores.