marchaVarios centenares de personas participaron de una jornada de recuerdo y homenaje a quienes fueron torturados durante a dictadura cívico-militar que asoló al país entre 1973 y 1985. En horas de la mañana, se colocó una “Marca de la memoria” en un local del Paseo San Fernando; a las 17 se realizó una clase taller con la temática “Educación social y derechos humanos” y a las 19 horas se realizó una nueva “Marcha del Silencio”, que partió de la esquina de Michelini y Gutiérrez Ruiz y culminó en la plaza.

A todo esto, entrevistada por el programa Atentos, de Radio Maldonado, la directora de la Unidad de Derechos Humanos de la IDM, María del Carmen Salazar, quien ha patrocinado diversas causas por delitos de lesa humanidad en Maldonado, consideró que los casos de los maldonadenses fallecidos en dictadura, Eduardo Mondello y Horacio Gelós Bonilla, ya deberían haber concluido con un fallo. Por otra parte, mientras cada año surgen nuevas voces que invitan a dar vuelta la página de a historia -incluso la del expresidente José Mujica- la abogada estimó que tener presentes los hechos del pasado es útil para fortalecer la democracia.

En lo que hace a la actividad de la justicia, Salazar dijo que los jueces no cuentan con la ayuda de funcionarios capacitados para ayudarles en la investigación. “Si se quiere avanzar, hay que crear equipos de investigadores para hurgar en los archivos, ver gente, preguntar, sacar información y analizar documentación judicial. Hay muchas causas en distintos juzgados y esa información tiene que transitar, pero eso no lo puede hacer un juez y un fiscal”, señaló.

La biología

Salazar también estimó que “no hubo una voluntad política” de investigar el pasado “y nos encontramos con un Poder Judicial muy mojigato para esto. Dependemos de los jueces a título individual y no hay una expresión del Poder Judicial de reconocer la importancia de investigar”, señaló.

Por otra parte, la abogada subrayó que “la defensa de los represores se coordina desde la derecha de una forma muy aceitada, alargando con recursos y chicaneando para que, cuando llegue el momento (del fallo), los victimarios estén muertos. Se juega con la biología de la gente”, indicó.

Hablando como abogada honoraria en las causas de delitos de lesa humanidad en Maldonado, Salazar dijo que está convencida de que se pueden establecer las responsabilidades en los casos de Mondello y de Gelós Bonilla.

La primera causa está “absolutamente pronta para un pedido de procesamiento”, indicó. “Declararon represores y testigos. Hay testigos del secuestro, se hizo una autopsia que prueba el ensañamiento con que le dieron muerte. Está la responsabilidad del jefe y subjefe del batallón de Laguna del Sauce de la época, y la participación de Dardo Barrios en la tortura. Ya tendría que haber salido la sentencia judicial porque todos los elementos están a la vista”, aseguró. Salazar añadió que la Justicia debió librar el pedido de captura internacional de Barrios, quien se fue del país “cuando ganó el Frente Amplio”.

En el caso de Gelós “tampoco hay dudas”, indicó. “Tuvimos la declaración de los presos que estaban con él y de un soldado que lo vio cuando salía de la tortura. Mandaron llamar a un médico, se lo llevaron a la enfermería y nunca más lo ven. No hay duda del secuestro, no hay duda de que estuvo adentro, no hay duda de que fue torturado y no apareció el cuerpo”, afirmó.

En cambio, reconoció que el caso de Amelia Lavagna de Tizze es “más difícil” de resolver. La mujer murió poco después de un allanamiento en su casa, presuntamente tras envenenarse en un descuido de los represores. Sin embargo, las pericias forenses realizadas años después no permitieron determinar las causas de la muerte. “Ese caso quedará para siempre en la duda”, lamentó.

Veinte años de marchas

Hoy se cumplieron 20 años de la primera marcha organizada por familiares de las víctimas del terrorismo de Estado para conocer la verdad y lograr justicia. A juicio de María del Carmen Salazar hay motivos para continuar realizándola: “La memoria no es solamente recordar un relato histórico. Memoria es recordar, reflexionar y aprender. Todo lo que sucedió en este país es imprescindible recordarlo, como son imprescindibles la verdad y la justicia para construir el futuro de manera sana”, comentó la directora de la Unidad de Derechos Humanos de la comuna.

La jerarca recordó que las dictaduras no se producen de un día para otro, sino que son producto de procesos donde “se culpa a ciertos sectores de la sociedad, se los deshumaniza y agravia para generar enfrentarlos a otros sectores y así justificar y la desaparición forzada y los desbordes de un Estado”, señaló. “Una dictadura necesita de un colchón social que la apruebe, logran meter en la cabeza de la población la necesidad de que eso ocurra así”, advirtió.

A su juicio, “la memoria tiene que servir para ver los errores que se cometieron, para ver cuándo la sociedad empieza a perder su valor democrático, con discursos fáciles y falsos para resolver problemas sociales, como el de los adolescentes en conflicto con la ley. Debemos saber que en cada período de la historia las víctimas son distintas. Si tenemos un conflicto, por el lado de la discriminación y la brutalidad policial no se va a solucionar”, estimó.

Foto: Unidad De Derechos Humanos Maldonado

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