Columna de opinión: “Inexplicables desinteligencias”, por Alberto Prandi

 

Estamos a pocos días del comienzo de la temporada de “Sol y Playa”, la principal propuesta turística de nuestro país, donde toda la costa uruguaya recibe el mayor número de visitantes del exterior en un período, lamentablemente demasiado breve.
Claramente, la inmensa mayoría son turistas regionales, pero desde siempre y por siempre los argentinos son la inmensa mayoría. Han sido, son y serán siempre factor determinante en el éxito o fracaso de nuestra propuesta estival. De allí la preocupación por la brecha cambiaria con nuestros vecinos.
Es fundamental entonces cuidar cada detalle, brindar nuestra mejor imagen, que sepan que entendemos el esfuerzo que estarán haciendo quienes lleguen igual, que valoramos su fidelidad con el “paisito”.
Por lo antes expresado, es inexplicable que estemos a punto de cometer un error garrafal que puede generar un caos imposible de cuantificar. A partir de una resolución del Banco República, desde hace unos meses, dicha Institución no recibe, como siempre lo hizo, papel moneda estadounidense con manchas, marcas de tinta o cualquier tipo de deterioro por pequeño que sea. Frente a esta decisión los Bancos y los Cambios dejaron de recibir también estos billetes, ante la imposibilidad de que luego el República los reciba y por ende tampoco pueden ser tomados por el comercio, ni ninguna persona que preste servicios de cualquier tipo a los turistas que lleguen este verano. Así de serio, así de grave.
Entonces, es inexcusable que ya no haya habido reuniones entre los actores públicos y privados que representan al Turismo con las autoridades del Banco República para que revean esta insólita decisión. Pero lo más preocupante es que no se esté informando del tema a quienes en cuestión de horas estarán llegando a Uruguay, pero en particular a los turistas argentinos que por obvias razones no pagan todo con sus tarjetas y traen dinero en efectivo o sea dólares. Dólares que quizás buena parte no van a ser aceptados. Pensemos por citar un ejemplo, en una familia que viene a ocupar una propiedad arrendada y la inmobiliaria tenga que rechazar la mitad de esos billetes, no tiene opción, es probable que no puedan ocupar la vivienda. Pero visualicemos un turismo de antemano diezmado por la diferencia de cambio, cuánto menos van a gastar si tienen que volver con parte o gran parte de su dinero porque ahora no se lo recibimos?. Les cambiamos las reglas de juego pero no le avisamos y a esa vergonzosa situación se le agregará una gran pérdida económica porque esas divisas no quedaran en nuestro territorio. Habría también que informar de esta novedad a nuestros compatriotas ya que muchos seguramente no están al tanto de un tema que tuvo casi nula difusión, especialmente a los trabajadores mas humildes que tienen el derecho a saber que pueden estar recibiendo dinero que luego no podrán utilizar.
Se trata de una enorme ¨desinteligencia¨, nadie se dio cuenta ni en el sector público ni en el privado?. Si, personalmente hablé con una alta autoridad del sector privado hace más de un mes pero no hubo acciones al respecto hasta dónde sé. Estamos a tiempo de hacer algo para evitar esta especie de “suicidio turístico”.