puglia

Todo indica que los votantes de esta dispar colectividad de veintisiete facciones están encantados con sus gobernantes desde 2005. Desde el autoritario, por dos veces presidente, pasando por el más perjudicial presidente en el medio de los dos mandatos, todos llevados económicamente por los fluidos marxistas sanguíneos de quien todo lo sabe pero sólo cuenta partes, y de sus colaboradores a una situación económica desperdiciada durante los primeros diez años y comprometida en lo que resta del período el digno bienestar nacional, carga un futuro de inconsistencias con el virtuoso apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, La Corporación Andina de Fomento, el silencio del FMI, y las calificadoras de riesgo país y credito.

Todos felices, el boquete de ochocientos millones de dólares en una empresa estatal y monopólica en Uruguay, (Petrobras – Brasil) es cosa del pasado como PLUNA, Alas U, Metzen, Agolan, Cooperativas y el reciente régimen del Fonasa con us$ 5.000 millones de dólares de déficit en 2016, más las pérdidas de casi todas las empresas públicas, fideicomisos de la CND, intendencias, etc. Pero estamos encantados con los servicios públicos de salud, donde el tiempo de respuesta a consultas, operaciones y medicamentos nos ponen a la cabeza de las estadísticas mundiales y los votantes aplauden una y otra vez pidiendo bis como si se tratase de una retirada murguera.

Parecería que el encanto proviene de primero ser deficitario, luego subir impuestos y tarifas para financiar y aplaudir y defender al compañero que se equivocó. Los votantes del FA se sienten re-felices con esta forma de administración porque piensan que mientras sea el Estado quien pierde, nosotros podremos seguir exigiendo nuestras subas salariales dejando de lado la excelencia, la eficiencia y toda ecuación económica que equilibre las finanzas. Total, si no me prestas atención, el brazo del PIT CNT te complicará la vida.

Nuestros vecinos, Argentina y Brasil han pasado por la insana administración del kirchnerismo y del Partido de los Trabajadores (Lula y Dilma). Pero, no debemos olvidar que a pesar de ser violados por estos grupos, son países excepcionales por la cuantía de sus recursos naturales y económicos que bien administrados retomarán la senda del desarrollo de sus pueblos.

En Uruguay se piensa que sólo el Estado es capaz de brindar bienestar haciendo pagar al colectivo de sus gentes las tarifas más altas del mundo en servicios públicos e impuestos a los ingresos personales devastadores del ahorro privado tan necesario en una economía abierta.

Están encantados con financiar y conducir autos de origen chino, electrodomésticos que ni siquiera son vendidos con los manuales adecuados y toda clase de bienes de consumo innecesarios que por sus bajos precios son comprados por el consumidor como ganga.

Cuando el mundo ha comenzado un proceso de profundo cambio, a partir de la asunción del Sr. Donald Trump – se podrá estar o no de acuerdo con sus propuestas y cambios – pero lo cierto es que el cambio existe y este presidente intentará convertir a los EEUU en la primera potencia mundial defendiendo los intereses de la Unión. El Sr Trump, es un negociador, por lo que no debemos siempre quejarnos y sentirnos las víctimas del imperio, si no crear un equipo de negociadores autóctono que trabaje duro para seguir con éxito los verdaderos cambios que se avecinan y dejar las doctrinas que hoy continúan dominando a la mayoría de los encantadores y encantados en una época que fue, y jamás será.

El mundo real y las grandes potencias tienen problemas con el narcotráfico, el terrorismo, y la violencia de sus ciudadanos. Si los encantadores no están dispuestos a enfrentarlos y desterrarlos seguiremos perteneciendo a ese tercer mundo que culpa de sus males a los gigantes. Los desarrollos espaciales avanzan, las grandes obras de infraestructura y transporte se multiplican y los más capacitados uruguayos nos abandonan al ver una chatura de la sociedad hacia el crecimiento de los asentamientos que a cambio de un chorizo o de un puesto de limpiador o guardia de seguridad centra y construye su expectativa de vida y la construcción de la familia sin olvidarnos que el Sr. Estado paga para no trabajar.

Contenido publicitario