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El presidente del Banco Central del Uruguay, Mario Bergara sostuvo el miércoles, en una charla que brindó en la Unión de Comerciantes, que la economía de nuestro país, a la que calificó de pequeña y abierta, enfrenta por el canal financiero un impacto inmediato. “La mayor aversión al riesgo en el mundo también afecta al riesgo país de Uruguay. Sin embargo, nuestro país es de los que menos incrementó a su riesgo país. La última emisión de títulos demuestra que el Uruguay sigue siendo percibido como un país seguro”, expresó.

“Con mucha credibilidad estamos pagando spreads realmente bajos. No solamente la tasa de interés baja es la señal. También el amplio acceso al financiamiento que Uruguay tiene. Uruguay salió a buscar mil millones de dólares y le terminaron ofreciendo más de cinco mil millones”, recordó. “El otro factor que sorprendió en esta emisión es que en este mundo incierto y volátil todo se maneja en el corto plazo. Sin embargo, Uruguay colocó títulos al 2050”, añadió. “El otro efecto del canal financiero está en el fortalecimiento estructural del dólar. Si bien en estos últimos tiempos el dólar está cayendo, estamos entre un treinta y un cuarenta por ciento por arriba de lo que estábamos hace dos años.  Y la perspectiva de la depreciación cambiaria seguirá”, dijo.

Bergara recordó que en febrero y marzo pasado el BCU intervino en el mercado de cambios para que no se produjera un salto en la cotización del dólar. “Entendimos esa vez que el proceso tenía que ser gradual. Y la realidad nos dio la razón. De febrero para acá la situación se estabilizó. Ahora que el dólar está cayendo estamos interviniendo no para que se disparara hacia arriba sino para tratar de sostener la cotización en algún piso. Piso que está difícil de encontrar porque el dólar está cayendo en el mundo”, enfatizó.

En el caso de los problemas de comercio con el Brasil el problema no es el tipo de cambio sino la caída de la demanda desde ese país. “Las dificultades de exportación están en mercados concretos que tienen dificultades propias como Venezuela y Brasil”, dijo. “Afortunadamente hemos aprendido de la crisis. Un factor positivo es lo que los economistas llamamos como los ‘estabilizadores automáticos’ que es la flexibilidad cambiaria.  Todos estos movimientos han sido acompañados por la flexibilidad del tipo de cambio, lo que nos permitió absorber shocks externos”, agregó.

Inflación

“la inflación está alta porque la depreciación cambiaria ha sido fuerte y porque la demanda doméstica sigue firme. Tuvimos diez años de crecimiento muy fuerte en el ingreso de los hogares. Esto llevó a niveles de muy alta la demanda. Hoy la demanda acompañó a los precios altos. Por eso es difícil combatir la inflación en este contexto.  Esto se irá suavizando. La demanda comenzará a debilitarse un poco. Esto generará menos presión sobre los precios.  El tipo de cambio se estabilizará por lo que también habrá menos presión por el lado cambiario. De todas formas, el BCU como única respuesta lógica a una inflación demasiado alta es tener una política monetaria muy contractiva. El BCU define en su política monetaria la cantidad de dinero que vuelca al mercado”, expresó

Bergara dijo que los activos y pasivos de forma contra cíclica con el objetivo de suavizar la volatilidad. De hecho generar un factor contra cíclico. “Cuando empezaron a inundarnos de dólares si hubiéramos dejado que todos ellos fluyeran al mercado de cambios, que con unos pocos millones se hacen destrozos, la entrada de capitales hubiera generado un desplome del tipo de cambio no a 19 pesos. Sería a 14 pesos. Se hubiera generado un destrozo en el sector real, en el sector exportador”, recordó.

Dólar global

El funcionario adelantó que el proceso de fortalecimiento del dólar continuará de forma estructural en el marco de la volatilidad que se registra por estos días.

“Este proceso de fortalecimiento del  dólar va a continuar de manera estructural si bien se hará con estos procesos de sube y baja que estamos experimentando. Lo natural es que en el mediano plazo el dólar seguirá fortaleciéndose a la vez que irán subiendo las tasas de interés a nivel global”, afirmó.

A esto debe sumarse que en el futuro inmediato China ingresará con su moneda al mercado financiero global. “Su moneda tendrá que empezar a moverse, a flexibilizarse para entrar en los mercados financieros internacionales. El yuan pasa a integrar la canasta de monedas del FMI”, sostuvo. Bergara recordó que para que la moneda china integre esa canasta su valor dependerá del mercado.

El ingreso de la moneda china, agregó, sumará volatilidad e incertidumbre a los mercados internacionales.

Comodities/dólar

“Hace tres años decíamos: ‘bueno, el dólar está bajo, pero por lo menos los precios de los comodities, de los bienes que exportamos estaban altos’. Los precios altos de la carne, de la soja, del hierro, del petróleo, del níquel, del cobre tenían básicamente dos explicaciones. Una, era la aparición de los países emergentes. Es decir, una mayor demanda. La otra parte estaba explicada por el debilitamiento de la unidad de medida. O sea, el mismo valor expresado en dólares cada vez más débiles, tenía precios más altos”, explicó

Bergara sostuvo que a partir del 2013 era de esperar que el precio de los comodities, expresados entonces en un dólar más fuerte, bajaran. En buena medida eso es lo que está pasando”, indicó.

Por esta razón, Bergara entiende que debe analizarse por un lado el factor numerario y el factor demanda.

“El factor numerario afecta a todos los comodities por igual. Un dólar más fuerte hace caer el precio de todos los bienes expresados en dólares. Pero lo que se ha visto es que los comodities han caído de forma despareja. Mientras los minerales se desplomaron más, los alimentos bajaron mucho menos. Por lo tanto ese efecto tiene que ver que la desaceleración china no es homogénea en todos sus componentes. Como el nuevo patrón de desarrollo chino va hacia el consumo domestico. Por lo tanto, la demanda de alimentos no cayó”, indicó.

Panorama mundial

Bergara, advirtió ayer que la economía mundial es “mucho más volátil e incierta de lo que era una década atrás”.

El titular del BCU sostuvo que el panorama global, conformado por países avanzados y emergentes, es de una economía “enfriada”. “Por lo tanto, también de enfriamiento de la demanda global. Este proceso genera riesgos de riesgos de deflación, baja de precios o de una inversión muy baja. Esto se responde típicamente con lo que los economistas llamamos políticas monetarias expansivas. Básicamente volcar sumas de dinero importantes al mercado”, afirmó al recordar que la Reserva Federal a partir de la crisis del 2008 multiplicó por cuatro la cantidad de dólares emitidos. Un panorama igual se da con el euro. “Hoy en mundo circulan montañas de dólares, euros y yenes que una década atrás”; enfatizó.

“El contexto global se ha ido complejizando. A nivel global hay un proceso de desaceleración importante. Las economías desarrolladas, básicamente en Europa hay como una situación como de letargo económico donde no hay, prácticamente, crecimiento”, dijo.

“Japón también está aletargado desde hace más de diez años. En los Estados Unidos, luego del estancamiento producto de la crisis del año 2008, ha comenzado un proceso de impulso económico que todavía no exhibe el fervor que muchos analistas esperaban”, agregó. “Pasaron ocho años desde la crisis financiera y recién se están conociendo datos consistentes de crecimiento en el último tiempo. Esto llevó a la toma de decisiones de política monetaria que nos esta condicionando de alguna manera. De todos los países desarrollados, es Estados Unidos el que empieza a tirar del carro del crecimiento de la economía mundial a tasas menores de lo que estaba previsto”, añadió.

Bergara sostuvo que las economías emergentes como el caso de China crece a poco mas del 6 por ciento. El jerarca dijo que el ritmo de crecimiento es menor al registrado poco tiempo atrás pero de todas formas hay que quitarle el dramatismo a lo que ocurre en China. “Si un país de 1300 millones de personas crece al 6 por ciento difícilmente esto se puede tomar como un factor negativo”, expresó. De los países integrantes del BRIC precisó que solo las economías de China y la India “quedan vivas”.  “Brasil no solo cayó el año pasado más de un 3 por ciento. También ocurrirá lo mismo este año. Brasil no está creciendo a tasas decentes desde el 2011. Pasó un lustro entero donde la economía brasileña mantiene guarismos decepcionantes”, indicó. Lo mismo ocurre con Rusia y con Sudáfrica.

Región complicada

A los problemas políticos y financieros brasileños se suma la situación que exhibe la economía argentina. “El caso argentino con el cambio de administración tenemos por un lado algunas buenas noticias de corto plazo. Los gobiernos anteriores argentinos habían adoptado medidas que afectaron al Uruguay como el cepo cambiario y las trabas aduaneras o lo que pasó con el tema trasbordas. La nueva administración revirtió toda esa situación a partir de la unificación cambiaria o la eliminación del cepo, entre otras”, dijo. Del lado de las malas noticias, Bergara advirtió sobre la existencia de tensiones y distorsiones en la macroeconomía del vecino país. “Siguen ahí, latentes. Argentina no está creciendo. Una inflación del 40 por ciento. Un déficit fiscal del 7 por ciento”, recordó.

Reservas

“El manejo de activos y pasivos que hizo el BCU permitió tener los dólares para el que se quisiera ir contra la deuda que el BCU había generado. O sea, deshacíamos en parte lo que se había hecho cuando la entrada masiva de dólares, con una ventaja de la ganancia financiera. Compramos los dólares a 19 pesos y cuando los vendimos fue a 31 pesos. Hicimos unos pesitos”, dijo.

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