La Conaprole ratificó recientemente que tiene planeado cerrar su planta industrial Nº 10, que funciona desde hace varias décadas en el Camino de los Ceibos, cerca de la ciudad de San Carlos. Este tipo de medidas se están adoptando en el marco de una reestructura global de la empresa, que sufre por los bajos precios de los lácteos a nivel internacional. Según se informó, la iniciativa de cerrar la planta de San Carlos se manejaba ya desde principios del año, tal como habían adelantado dirigentes del gremio de Conaprole. Ahora la decisión se adoptó este martes durante la “Asamblea de los 29”, órgano ampliado de la dirección de la cooperativa.
El presidente del directorio de la empresa, Álvaro Ambrois, dijo al diario El Observador que este tipo de “decisiones estratégicas” son transmitidas a los productores en las asambleas. Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de productores de Leche, Walter Frisch, justificó la decisión. “La empresa consideró que no nos da para tanto crecimiento y no podíamos estar con una planta como la de San Carlos en determinadas condiciones. A nosotros nos faltan precios. Creo que no condicen. Lamentablemente es una planta que va a tener que cerrar”.
Después de la confirmación del anuncio, no hubo reacciones por parte del sindicato. Tampoco se informó sobre lo qué sucedería con los operarios que cumplían funciones en el lugar.

Una renuncia
En la misma asamblea, que fue seguida por un centenar de tamberos que se concentraron frente a la sede de la cooperativa en Montevideo, fue oficializada la renuncia del gerente general de la cooperativa, Rúben Núñez.
Por otra parte, la empresa reclamó que el gobierno nacional se responsabilice por la deuda que mantiene Venezuela, por comprar productos lácteos que nunca fueron pagados.
La deuda llega a unos 30 millones de dólares. También hubo una moción para promover un juicio contra el Estado venezolano, pero no prosperó, informó El Observador.

Foto: conaprole

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