Condenaron a miembros de una patota que había robado a un adolescente; dos de los cuatro agresores cumplirán penas de libertad vigilada

El juez Penal de 11º Turno condenó a dos de los participantes de una rapiña que cuatro sujetos habían cometido días atrás en perjucio de un adolescente. Un hombre de 19 años de edad fue hallado autor penalmente responsable de un delito de lesiones personales intencionales, en reiteración real, y de un delito de hurto especialmente agravado. Lo condenó a catorce meses de prisión, con descuento de la detención sufrida, que cumplirá en régimen de Libertad Vigilada.
Lo mismo fue decidido para otro joven de la misma edad, que pasará doce meses en el mismo régimen.
El asalto había sido denunciado día 10, cuando un adolescente de 17 años dijo haber sido víctima de hurto mediante agresiones físicas provocadas por varias personas. El muchacho dijo que caminaba por la calle Santa Teresa y 3 de febrero cuando se le aproximaron varias personas que lo golpearon para hurtarle un celular, un gorro, un reloj y un anillo. Luego huyeron del lugar.
Mediante la visualización del sistema de cámaras, la Policía localizó a los ladrones en Pérez del Puerto y Cruzada Libertadora. Eran dos menores y dos mayores, que fueron detenidos y derivados a la comisaría.
Enterada del caso, la fiscal actuante dispuso que la víctima fuera valorada por un médico forense, que los adultos permanecieran detenidos y fueran conducidos a la sede judicial; los adolescentes detenidos deberían comparecer más tarde. Todo concluyó con las medidas de marras.

Droga dañina
En la jornada de este miércoles el magistrado Penal de 11º Turno dispuso la condena de un hombre de 33 años de edad, como autor penalmente responsable de un delito de daño agravado por haberse cometido sobre cosa destinada al servicio público. Deberá pasar tres meses de prisión en régimen de Libertad Vigilada bajo la supervisión de la OSLA. En ese lapso tendrá que concurrir una vez por semana a la seccional policial de su domicilio.
En la madrugada de anteayer fue solicitada la presencia policial en una casa de la calle Calabria del barrio San Francisco, donde había un problema familiar. Al llegar los efectivos se entrevistaron con un hombre que salía a buscar a su hermano, consumidor de estupefacientes, que momentos antes había salido corriendo de la casa de ambos.
El fugitivo fue detenido por un vecino, que contó que había ingresado a su domicilio sin autorización, diciendo que se escondía de su hermano. Ambos hermanos fueron derivados al nosocomio local para luego ser trasladados a una dependencia policial y esclarecer lo sucedido. En momentos que el hombre intervenido se encontraba dentro del móvil policial se tornó violento y provocó varios daños en el interior del vehículo.