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El financista argentino Eduardo Costantini no efectuará por el momento inversión alguna en el rubro inmobiliario más allá de la que ya está llevando adelante en la zona rochense de Las Garzas. En una entrevista concedida el pasado viernes al diario El País de Montevideo, Costantini aseguró que el mercado inmobiliario de Punta del Este y su zona de influencia está parado.

“La realidad es que no invertiría en otro proyecto hasta que el mercado se reactivara. Sigo amando a Punta del Este, pero se tienen que dar otras condiciones económicas”, aseguró.

En lo que concierne a la marcha de la venta del fraccionamiento ubicado en Las Garzas, Costantino dijo que existen muchos factores que inciden de forma negativa. “Han ocurrido diversos factores, pero básicamente diría que Uruguay se ha hecho muy caro. En Punta del Este se está vendiendo muy poco hace como tres años. Cuando invertimos en Uruguay el dólar valía $ 24, pasaron cuatro años, bajó a un mínimo de $ 18,50 y Uruguay tuvo un 9% de inflación todos los años. Construir en Uruguay salía US$ 2.500 y en Argentina, US$ 1.000; la nafta valía más de US$ 2 en Uruguay y en Argentina US$ 0,50, entonces era prohibitivo Uruguay. Ese problema lo sigue teniendo; en precios relativos, es caro el turismo en Uruguay. Además, Argentina ha pasado por sus vicisitudes, el dólar en los últimos tres años se ha encarecido. Este es el primer año en el que hay una devaluación importante del peso uruguayo, (pero) sigue siendo caro y Brasil ha devaluado mucho. Uruguay tiene que pensar: ‘¿Cómo voy a seducir a los argentinos, a los brasileños?’. Para mí tiene que seguir devaluando”, precisó.

Seis años

Costantini recordó que cuando años atrás compró la fracción de campo de 240 hectáreas sobre la costa, se generó una alineación entre los gobiernos departamentales de Rocha y Maldonado con el gobierno nacional para construir el puente sobre Laguna Garzón.

“Si podíamos construirlo se hacía viable el desarrollo de Las Garzas. Esa fue la decisión que tomamos. Después, el diablo metió la cola”, señaló.

Al ser consultado por las dificultades que se encontró a la hora de construir el puente, Costantini recordó que la idea se remonta al año 2008. Hubo muchas dificultades en el medio. “El acuerdo con el gobierno lo firmamos en 2008 y estaremos inaugurando el puente a mediados de diciembre. El puente tenía un año de construcción, o sea que se demoró seis años. Hubo discusión con la Dirección de Medio Ambiente (Dinama), las fuerzas vivas”, afirmó.

“No fue una cuestión burocrática, fue una cuestión de fondo: la discusión del impacto ambiental del puente que esencialmente es el impacto del desarrollo que se produce al otro lado del puente, en Rocha. Lo que ocurre es que toda esa zona está regulada por una ley de urbanización sumamente restrictiva. Solo en el 35% de la franja que media entre las dos lagunas se pueden hacer desarrollos, pero cada uno tiene que destinar el 50% a espacios verdes. Entonces, hay una respuesta de marco legal a la inquietud del desarrollo mucho más avanzado porque obviamente el hombre va adquiriendo experiencia y no quiere que haya terrenos de 500 metros (cuadrados) como hay en José Ignacio o La Barra”, indicó.

“Rocha y el gobierno nacional han dado una sana respuesta a la preocupación por la sustentabilidad en el departamento, que además se merece el puente porque está bastante rezagado en términos de desarrollo económico”, explicó.

 

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