ancap

El subsecretario de Industria, Guillermo Moncecchi, explicó ayer que el modelo de distribución por franjas de Ancap para las estaciones de venta de combustible favorece a los vendedores más pequeños. El jerarca garantizó el abastecimiento de los servicios más importantes y confirmó que en caso de bloqueo de una planta se seguirán los procedimientos que correspondan de acuerdo a la legalidad. Todo esto ratificando la voluntad de diálogo de las autoridades.

Al finalizar el Consejo de Ministros de ayer lunes, el subsecretario de Industria aseguró que se inspeccionará la correcta distribución de combustible para garantizar el abastecimiento de los servicios más importantes y la salida de camiones de las plantas, cuya vigilancia está coordinada con el Ministerio del Interior. En la conferencia confirmó que las plantas de La Tablada, Paysandú y Durazno distribuían ayer normalmente.

En cuanto a posibles medidas judiciales en caso de que ocurra un bloqueo completo a una planta,  el jerarca dijo que “se seguirán los procedimientos que correspondan de acuerdo a la legalidad”.

En lo que respecta al abastecimiento en las estaciones, explicó que el anuncio de lockout generó una alta demanda, por lo cual muchos puntos de venta se quedaron sin combustible, pero aclaró que Ancap cuenta con stock disponible para asistirlas.

Moncecchi explicó que el nuevo modelo de distribución que plantea Ancap no es improvisado, dado que trabajaron en él varios técnicos del ente, del Ministerio de Industria, Energía y Minería y del Ministerio de Economía con varios objetivos, entre los cuales se incluye mejorar la eficiencia y eficacia de la cadena.

En este contexto, el subsecretario aseguró que la idea es favorecer a las estaciones más pequeñas, razón por la cual se sugiere un sistema de franjas que bonifique a las más pequeñas para protegerlas.

Las franjas

En la presentación del plan de franjas, la titular de Industria, Carolina Cosse, precisó que una estación que vendía 60.000 litros de combustible al mes y que recibía 294.000 pesos de bonificación al mes, ahora recibirá 308.000 pesos; una estación que vendía 100.000 litros al mes que recibía 490.000 pesos por mes de bonificación ahora recibirá 504.000 pesos.

Finalmente, Moncecchi insistió en la voluntad de diálogo “siempre presente” en lo que respecta al ministerio y a Ancap. “Nunca dejó de existir, siempre y cuando se sigan los lineamientos del modelo de protección a estaciones más chicas y la necesaria mejora de la eficiencia y eficacia que se plantea”, enfatizó.

En una conferencia de prensa realizada el jueves 10 de noviembre en la sede de Ancap, la ministra de Industria, Carolina Cosse, había explicado que el nuevo modelo contempla aspectos conceptuales que se proponen al sector de la distribución y a las estaciones de servicio. El modelo comenzará a aplicarse el año próximo, pero se prevé que atraviese un período de transición de uno o dos años. Agregó que por ahora no existen elementos que aseguren que los cambios se trasladen directamente a las tarifas.

Por su parte, Jara explicó que actualmente el Poder Ejecutivo fija el precio de venta y luego Ancap bonifica a los distintos segmentos de la cadena de distribución secundaria, con una suma anual de 362 millones de dólares. Por año, las estaciones de servicio reciben una bonificación total de 273 millones de dólares, los fletes tienen un costo de 24 millones de dólares y las distribuidoras recaudan como margen de comercialización 64 millones de dólares.

Jara resaltó que el modelo actual garantiza buena cobertura geográfica y la seguridad del abastecimiento; y la empresa Ancap actúa como empresa y reguladora, porque sugiere el precio máximo al Poder Ejecutivo y, a su vez, a través de la distribución, aplica reglas respecto a instalación y traslados.

No más disparidad

Jara dijo en la oportunidad que la medida propuesta por Ancap pretende terminar con la disparidad que existe actualmente entre las estaciones de servicio, ya que todos reciben la misma bonificación, más allá del volumen de venta de combustible que tengan. Asimismo, recordó que las estaciones tienen otros negocios, como supermercados, y que desde octubre de 2015 el precio al público de los combustibles no varía aunque las bonificaciones y el valor de los fletes se han ajustado.

Para Jara el nuevo modelo garantiza la equidad, separa el rol regulador de la empresa y propone que el actor que gestiona los costos sea quien los asuma. Ancap venderá en las plantas de distribución a las distribuidoras que administrarán el margen que resulte del precio de venta al público.

Para que el sistema no expulse a las estaciones con menor volumen de venta, se aumentará el monto de la bonificación actual para los primeros 30.000 litros de venta mensuales de cada combustible (nafta y gasoil); se mantendrá el monto actual para las ventas de entre 30.000 y 150.000 litros y se disminuirá el monto para las ventas superiores a los 150.000 litros.

“En conjunto vamos a ver que el ingreso que se vuelca a la cadena de distribución secundaria es 10 % menor que el monto total que se maneja hoy, logrando una reducción de 36 millones de dólares”, afirmó Jara.

Agregó que cerca de 60 estaciones aumentarán sus ingresos en un 5 %, otras 250 estaciones se mantendrán igual y aproximadamente 170 estaciones verán reducido sus ingresos según la venta que tiene cada una.

Una estación que vendía 60.000 litros de combustible al mes y que recibía 294.000 pesos de bonificación al mes, ahora recibirá 308.000 pesos; una estación que vendía 100.000 litros al mes que recibía 490.000 pesos por mes de bonificación ahora recibirá 504.000 pesos, y una estación de las más grandes, con una venta de 400.000 litros por mes, que recibía 1.900.000 pesos por mes, recibirá 1.500.000 pesos por mes. ”Este es el esquema que hemos definido, que conjuga de la forma más equilibrada la reducción de los costos, incorporando más eficiencia y manteniendo las características de la red”, explicó Jara.

Desde el 8 de diciembre

“El próximo 8 de diciembre vencen los acuerdos actuales de distribución y este nuevo proyecto deberá incorporarse mediante el diálogo, reconociendo que se deberá trabajar fuertemente para implementarlo a partir del 2017”, añadió la titular de Ancap.

Por su parte, la ministra Cosse aclaró que DUCSA aplicará las franjas en sus estaciones, por lo cual las demás distribuidoras deberían negociar con sus propias estaciones de la misma manera bajo la misma lógica. La posibilidad de cambiar de sello también está contemplada en la propuesta. “Este modelo ha sido planeado y pensado y ha introducido cuestiones de equilibrio”, concluyó.

Estacioneros rechazan las sanciones de Ancap

El secretario de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu), Jorge Bonino, rechazó ayer las sanciones anunciadas por Ancap a las estaciones de servicio que no vendan combustible en el marco del paro que realizan los estacioneros.

Hablando ayer en el programa Fuentes Confiables de radio Universal, Bonino dijo que los controles en las estaciones “evidentemente son medidas de presión nunca vistas. No ha habido ni en la dictadura medidas de este tipo, habla muy mal de como se está encarando esto”.
Las estaciones que integran la red de Ancap, que tienen un convenio con Ducsa pueden recibir multas equivalentes al 1% de la bonificación diaria, mientras que para el resto existen contratos con las distribuidoras.
“Se empieza por tocar algo que funciona, un sistema no tenía inconvenientes (…) Si entendían que había cosas para mejorar hacíamos una mesa de trabajo, discutíamos entre todos”. “Este sistema busca apropiarse de dinero de la distribución para beneficio de Ancap, mientras Ancap sigue siendo ineficiente, sigue sin mejorar los procesos, sin mejorar la distribución”, agregó.
Bonino opinó que “este modelo, desde el punto de vista de la gente, en el corto plazo no tiene ninguna repercusión porque ni mejora el precio ni cambia la forma en que va a recibir el producto”.

Contenido publicitario