excomisariaEl local en el que funcionó durante años la comisaría de La Barra, hoy en día abandonado, es empleado como base de operaciones por delincuentes que operan por estos días en esa zona. El hecho fue denunciado a las autoridades por tres vecinos de nacionalidad argentina, entre ellos un diputado nacional del grupo que responde al precandidato presidencial y jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, y uno de los empresarios más poderosos del vecino país.

En los días previos los vecinos habían advertido con preocupación que personas desconocidas ingresaban a la propiedad para pernoctar o pasar varias horas. La preocupación aumentó cuando los sujetos aparecieron con colchones y otros enseres en el inmueble policial.

Las novedades no se hicieron esperar. La primera denuncia corrió por cuenta del ocupante argentino de la casa lindera, “Caipirinha”, que sufrió noches atrás la visita de los delincuentes. El denunciante había salido con su familia a cenar a un conocido restaurante de la zona y a su regreso encontró que le habían desvalijado la casa. A primera hora de la mañana se armó de valor e ingresó a la vieja comisaría. En una de las habitaciones encontró varias de sus valijas, que los ladrones emplearon para cargar los efectos de su propiedad. Entre lo robado no solo hay dinero en efectivo, también computadoras y joyas.

Protesta

El dueño de la propiedad es un conocido empresario argentino con intereses en el sector financiero y la industria petrolera. Molesto por la situación el empresario dirigió una nota al Ministerio del Interior. Pero la denuncia no se limitó al robo.

“Nosotros fuimos además a hacer una protesta in voce a la comisaría nueva, donde nos dijeron que el tema está a consideración de la superioridad, pero no nos pueden dar una respuesta sobre el futuro de la propiedad. Mas aún, nos dijeron que si tienen un problema llamen al 911. La comisaría está al tanto del desvalijamiento de “Caipirinha” y de otros episodios similares”, dijo el legislador de PRO a Correo de Punta del Este.

Otro empresario argentino, cuya casa linda con la parte trasera del local policial abandonado, construyó una tapia de madera con el fin de evitar que los delincuentes ingresen a su inmueble.

“Aguantadero”

Los vecinos del lugar aseguran que los delincuentes emplean ese local para preparar los robos y regresan al lugar para verificar el valor de lo hurtado y deshacerse de la mercadería que tiene poco o escaso valor de comercialización.

El lugar también funciona como una especie de “aguantadero”. Después de cometer un robo, los delincuentes pueden salir de circulación y evitar de esta forma los férreos controles policiales que existen en la zona.

El local, que tiene un notorio aspecto de abandono, se encuentra a media cuadra de la Ruta 10, Eduardo Víctor Haedo, que atraviesa el balneario. Después de ser sede de la comisaría el inmueble pasó a la órbita del Estado gracias a una donación de un particular. Actualmente tiene su fachada sin pintar, ventanas rotas y abundante vegetación que evidentemente lleva mucho tiempo sin ser cortada.

El hermano de Macri, Gianfranco, sufrió a fines del año pasado el robo de su casa “La Paz” en Manantiales de la que se llevaron dinero, joyas y computadoras. En esa oportunidad los ladrones actuaron con guantes de látex para no dejar huellas digitales. Gianfranco Macri, que es empresario, dijo que como consecuencia de lo ocurrido decidió contratar seguridad privada.

En lo que va de la temporada se han denunciado varios robos en residencias de la zona de Punta del Este.

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