La edila Teresa Rivero denunció en la última sesión de la Junta Departamental la situación que padecen los habitantes de un edificio ubicado en la avenida Aiguá y la calle Cruzada Libertadora de Maldonado. Estas personas ya han denunciado antes a la IDM la misma situación que, según dijeron lejos de terminarse se ha agravado aún más. Por eso dijo que se trata de “una denuncia o un pedido a gritos de los vecinos”. A continuación, dio lectura a una misiva elevada por los damnificados, vecinos del edifico Santo Domingo, a la Dirección General de Deportes de la Intendencia de Maldonado” y a su titular, Martín Laventure.
“Nos vemos ante la necesidad de recurrir a usted a efectos de solicitar vuestra colaboración para encontrar una urgente solución a los ruidos molestos ‒insoportables por su intensidad y horarios antirreglamentarios‒ producidos desde un galpón de chapa en el que funciona el Centro de acondicionamiento físico, propiedad del señor Jairo Baz”, indicaron.
“Quienes habitamos en dicho edificio ‒personas de tercera edad, mayores que trabajan en horarios nocturnos, menores y adolescentes que estudian y también niños pequeños‒ vemos violados nuestros derechos a una vida normal, a disfrutar del uso del patio común, a dormir o a estudiar”, señalaron.

Decibeles
Los vecinos consignaron que han realizado distintas gestiones para terminar con el problema que han resultado “infructuosas”. “Y en la actualidad, desde hace diez días, se ha incrementado el volumen de los ruidos molestos de tal forma que se nos hace insoportable el desarrollo de una vida normal y de disfrutar del recinto hogareño, a lo que tenemos derecho. Tampoco podemos disfrutar del uso del patio exterior”, indicaron.
“En estos últimos diez días han subido el volumen de la música y de la voz a tal grado que se nos hace realmente insoportable; constituyendo una flagrante contravención a las normativas vigentes en cuanto a ruidos molestos”, agregaron.
“Recordamos que está reglamentado que: Todo local en el que se generen ruidos de cualquier índole deberá contener los dispositivos técnicos constructivos o agregados de tipo atenuador o de absorción, de manera de confinar y atenuar en su interior el nivel sonoro, con el objeto de reducir el nivel audible para un sujeto ubicado en el exterior en locales y/o ambientes ajenos al de la ubicación de la fuente generadora de ruidos”, añadieron.
Según la misiva, “a fin de salvar esta observación”, el propietario del lugar “ha instalado sobre la pared de chapa galvanizada, medianera con el patio exterior del edificio, una membrana que, más allá de lo argüido, no cumple con los fines establecidos en las reglamentaciones vigentes, hecho que ha dado lugar a reiteradas denuncias por ruidos molestos constatados por el personal inspectivo”.
“Por otra parte, manifestamos que el elemento instalado es totalmente inadecuado para la absorción, confinación y ate-nuación de los ruidos molestos, constatable fácilmente mediante una inspección técnica conjunta entre personal de esa repartición y un técnico que represente a los propietarios e inquilinos del edificio. Agradeciendo desde ya vuestro aporte al logro de una solución acorde a la normativa vigente, la que tiene el fin de defender el derecho humano a vivir en el hogar sin contaminación sonora, le saludamos con nuestra mayor consideración”, concluyeron.
La edila Rivero dio cuenta de que la carta fue firmada por “unos cuantos vecinos” y que ha probado que la IDM “ya tiene denuncias por ruidos molestos”. Otro edil solicitó que la carta fuera también dirigida a la Dirección General de Higiene.

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