El edil frenteamplista Washington Martínez aseguró este martes en la Junta Departamental que inspecciones realizadas por funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en un comedor de Villa Delia dejaron en evidencia que hubo alteraciones en los menús; facturas de compras que no coinciden con el stock del lugar; listado de usuarios no autorizados o con cédulas y nombres falsos, falta de registros y casos de maltrato a los comensales. Dado que la IDM no ha toado medidas anunció que llevaría el caso a la justicia.
Martínez dijo que todo esto fue comunicado a la IDM y al Municipio de Maldonado en el mes de julio y luego en setiembre, por cuanto un convenio existente obliga a las intendencias a rendir cuentas sobre el destino de los recursos. También sobre el registro de usuarios y el movimiento de mercaderías. El edil indicó que aunque el local está autorizado para 90 comensales, hubo compras como para el doble. Dijo que cuando se le preguntó a la encargada dónde se encontraba el excedente, no supo contestar. Por ejemplo, no sabía que había pasado con 32 kilos de pollo y 28 kilos de corte trasero. También faltaban manzanas y papas. Según el curul, cuando se le preguntó por esa mercadería, respondió que se le podían “haber quedado en el auto o en la casa” porque del comedor “nadie se llevaba nada”.
Martínez también criticó a la alcaldesa de Maldonado, Dina Fernández Cháves, por haber escrito en su muro de Facebook que “se enteraba que el Mides recortaba la alimentación de los más vulnerables…acabo de leer que no hay más canastas para pacientes crónicos. A mi me parecía rara la movida política que había para cerrar comedores…que ingenua soy”.
Martínez dijo que esa afirmación es falsa y que no hay planes de cerrar ningún comedor. A su juicio, la alcaldesa debe responsabilizarse de los funcionarios que tiene a su cargo y organizar el lugar.
De acuerdo al convenio existente, a la intendencia le corresponde determinar si los hechos denunciados configuran un dolo. Pero “todo sigue igual”, dijo el edil. “La encargada sigue en el cargo y lo atiende como un club de amigos sin seguir ninguno de los protocolos que regula el servicio”. “Ante la justicia llevaremos la situación”, concluyó.

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