POR LAURA DO CARMO

Tal vez cuando la pandemia pase y el Covid-19 sea una gripe más, los uruguayos pasemos raya y veamos que entre las pocas cosas buenas que hasta ahora va dejando la “nueva normalidad” es la posibilidad de redescubrir nuestro país. En ese sentido, los departamentos han activado estrategias para atraer e incentivar el turismo interno y en el caso de la Dirección de Turismo de la Intendencia capitalina, está en marcha la iniciativa Descubrí Montevideo. Y eso es lo que hicimos un grupo de periodistas de distintos puntos de Uruguay el pasado fin de semana: de la mano de Comunicación Sur se concretó el primer Fam Press de la Nueva Normalidad. Pasen y vean.

Montevideo qué lindo te veo
Es lo que sucede cuando se aprecia la capital desde lo más alto del Radisson Victoria Plaza, uno de los hoteles más emblemáticos de la capital y que adaptó todos sus servicios e instalaciones al protocolo oficial. La generosidad de sus espacios hace que los clientes puedan disfrutar de todos los servicios incluido el spa, la piscina y las prestaciones deportivas. Como novedad ofrecen un plan familia que es ideal para alojarse durante el fin de semana y mezclar sightseeing con relax y servicios de primera.
Otra alternativa es ver Montevideo desde el mirador de la Intendencia, un paseo que es recomendable no sólo para turistas sino para los habitantes de la capital y que permite observar un paisaje único y cómo se ha transformado con el paso de los años.
Y si de vistas se trata, llegar hasta el Cerro y pararse en la falda, cerca del cartel de las letras de Montevideo, permitirá observar a uno de los mejores paisajes que la ciudad ofrece.

Para comerte mejor
Que la ciudad tiene una ruta gastronómica propia nadie lo duda, pero también vale la pena volver a reencontrarse con clásicos y si de esto se trata, no se puede obviar una visita a Facal y deleitarse con el clásico chivito que nuestro Antonio Carbonaro inventara y que es hoy patrimonio de todo un país.
La pasada por Facal nos brinda dos extras: la foto con Gardel, en la puerta misma del bar, y la foto en la fuente de los candados. Los más ingeniosos hasta quizás encuentren lugar libre para colocar el suyo y pedir los deseos correspondientes.
Pero si se trata de innovar o hacerse eco de una recomendación, la nuestra no puede ser otra que dedicarle uno de los momentos gastronómicos del recorrido a La Vanguardia 1934, en la equina de Roque Graseras y 21 de Setiembre. Allí encontrarán a Juan Manuel Berro que con su experiencia en restaurantes como Mirazur o Ramsés, hace tres años que desafía la cultura gastronómica uruguaya fusionando lo clásico con lo moderno. Describir la carta sería quitarles buena parte de la sorpresa que implica la visita a La Vanguardia, así que solo decir, vayan y después nos cuentan.
¿Pero qué sería una estadía en el Radisson sin atravesar la Plaza Independencia, pasar por el costado de la Torre Ejecutiva y anclarse en otro de los clásicos más clásicos de Montevideo? Bar Tasende también se adaptó a los protocolos vigentes y por eso es posible volver a deleitarse con su producto insignia: la gran pizza al tacho.

Sentir Montevideo
Que hay cosas obligadas en la capital, todos sabemos: hacer algo vinculado con el candombe, un paseo por El Prado, recorrer el Mercado Agrícola (MAM), recorrer una de las ramblas más extensas de América del Sur con sus paisajes únicos, encontrar la belleza de sus playas… pero el destino se remueva y propone novedades como “La Montevideo de Mario Benedetti”: un recorrido por la capital a través de los barrios, calles, parques y plazas que Benedetti tanto amaba y sobre todo sabiendo que “los ojos cambian, nunca la mirada”.
Ahora que, si llega el punto en que tal vez la caminata no sea una opción, pero sí seguir descubriendo personajes, lugares e historias fascinantes de Montevideo, el castillo Pittamiglio es la opción ideal. Conocer la historia del dueño de la emblemática construcción, adentrarse en la mezcla de alquimia, leyendas, signos, y descubrir mensajes em la arquitectura de la casa es una tentación para grandes y chicos. Hay visitas guiadas para las que es necesario consultar con anterioridad por los nuevos protocolos de capacidad.
Y como bien cerca del castillo, un poco más allá por la rambla, están las letras de Montevideo (las antecesoras de las de la Fortaleza) se puede cumplir con el rito de la época de redes: la selfie en el cartel. Si la visita es un finde, además, es altamente probable encontrar grupos vinculados al arte, colectivos varios, y personajes de todo tipo que rodean el espacio o simplemente toman sol generando un paisaje de por si interesante.

Al final del humedal
Suele suceder que mucha gente se olvida que el departamento capital tiene una zona oeste donde la ciudad abre paso al campo, a la zona rural. Y allí, a 25 minutos del centro, se encuentra La Macarena: un establecimiento frutícola familiar ubicado en Rincón de Melilla y que ofrece una propuesta turística que fusiona la producción y la biodiversidad a través de diferentes actividades y paseos. Bote por el río, paseos por el monte criollo, humedales y área productiva con cosecha de frutas, acuicultura, canchas, flora y fauna autóctona.
Además, restaurante tradicional, venta de unos vinos más que especiales (hint: no pregunten sobre los vinos frente a los más chicos) y una gama de actividades al aire libre para todas las edades y que brindan al visitante una experiencia única e inolvidable.

Fotos: Andrés Franco

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