Un tribunal de apelaciones desestimó la demanda civil radicada en un juzgado de Maldonado por las pérdidas sufridas en el incendio del edificio Biarritz de Punta del Este, registrado el 12 de noviembre de 2012.
El caso fue iniciado por un hombre, por sí y en su calidad de sucesor de su madre que se presentaron como ocupantes de dos apartamentos del referido edificio.
La demanda fue presentada en el juzgado letrado de 6º turno de Maldonado a cargo de la magistrada Constanza Farfalla, contra el administrador del edificio, el propio edificio, el titular de la comisión de obras del complejo y los operarios que colocaban la membrana asfáltica en el techo del Biarritz.
La jueza Farfalla desestimó la demanda en la sentencia en primera instancia de fecha 6 de marzo de 2019 aplicando las costas y costos a cargo de la parte actora.
Contra esa sentencia, la actora interpuso un recurso de apelación por lo que la demanda fue a parar al Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 6º turno de Montevideo.
El demandante recordó que el incendio ocurrió cuando un grupo de operarios colocaba una membrana asfáltica en el techo del edificio.

Contra todos
La demanda presentada y elevada en apelación fue: contra los obreros que estaban manipulando el soplete al instalar la membrana asfáltica; contra la copropiedad del edificio, por su decisión de cambiar la membrana, adoptada en Asamblea de Copropietarios; contra la empresa administradora del Edificio y su responsable; y contra el presidente de la Comisión de Obras del Edificio.
En su demanda, el accionante reclamó el resarcimiento por el daño moral y material propio y daño moral y material sufridos por su madre prefallecida.
A la hora de contestar la demanda, la copropiedad sostuvo que, por norma, en este caso no puede demandarse al edificio porque los condominios no tienen personería jurídica. El reclamo debería tramitarse contra cada uno de los copropietarios del complejo.
Además, todos los demandados interpusieron falta de legitimación activa fundada en que el actor no acreditó en la causa la calidad de heredero de la señora. Tal calidad requiere como prueba el Certificado de Resultancias de autos y contestan la demanda.
“El actor carece de legitimación causal activa para reclamar el daño extrapatrimonial sufrido por la madre prefallecida, por cuanto éste es personalísimo, se extingue con la vida del damnificado y en consecuencia no es trasmisible por causa de muerte”, agregaron al respecto.
Además, respecto del resto de las pretensiones, el actor carecía de un interés legítimo tutelable. “Surge probado que su madre detentaba una ocupación precaria e ilegítima respecto del inmueble que se vio afectado por el incendio. La misma había resistido el desalojo mediante un excepcionamiento inadmisible (calidad de arrendataria sin acreditar con prueba documental). De tal forma, una vez probada la ocupación ilegítima de la fallecida, no resulta tutelable el interés de indemnización por daños a los bienes que aquella tenía en el inmueble. Carece de acción por cuanto no puede alegarse el acto ilícito cometido, como fundamento de una pretensión (manifestación del nemo auditur). El principio de reparación integral del daño cede ante el principio que impide al juez arribar a soluciones injustas por tutelar intereses ilícitos”, agregaron los abogados de la parte demandada.

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