playaaguaEl aumento y la mejora de los servicios de guardavidas en toda la costa del departamento había prácticamente termino con los accidentes fatales en los últimos años. Esta vez en cambio, la desgracia golpeó en las playas de Portezuelo, mientras otras personas fallecieron por otras razones.

Según comentó a FM Gente, Marcelo Simoncelli, coordinador del servicio de guardavidas, de las tres muertes registradas estos días, dos fueron por aparente imprudencia. El coordinador explicó además que a diario se realizan rescates e instó a los bañistas “a la conciencia” del peligro y a tomar la precaución de alejarse de las playas los días de tormenta.

Las desgracias de estos días comenzaron este domingo y por casualidad. Un hombre de 72 años se hallaba disfrutando de la playa del balneario San Francisco, cerca de Piriápolis. Cuando se hallaba simplemente parado junto al agua, el septuagenario sufrió un infarto. Los guardavidas fueron los primeros en advertirlo y corrieron a auxiliarlo mientras se daba aviso a un móvil médico. Pero el hombre perdió la vida irremediablemente. El hecho podría haberse registrado en cualquier otra parte.

No confiarse
No mucho más tarde, un adolescente de 14 años de edad, nativo de Maldonado, perdió la vida cuando se bañaba en la playa de la Rinconada de Portezuelo. “Es una playa familiar, donde van muchos chiquitos, de baja profundidad y donde parece que no se corre ningún peligro. La gente se confía demasiado en que son playas bajas y no toma los recaudos”, lamentó Marcelo Simoncelli.
Asimismo, dijo que el drama golpeó “muy fuerte” al colectivo de guardavidas. El personal que actuó en la Rinconada está recibiendo asistencia psicológica y tuvo un día libre para recuperarse de la experiencia.
Por otra parte, el pasado sábado también pereció un hombre de 48 años que “supuestamente sabía nadar”. Este caso se registró en las agua de Punta Negra, donde no existe servicio de guardavidas. “No se confíen porque saben nadar en piscina o porque creen conocer la zona. Uno puede tener un quebranto de salud en el mar –ataques de epilepsia, infartos, etcétera- y hay que respetarlo mucho”, dijo Simoncelli.
El coordinador indicó que estos hechos coincidieron con un “mar de fondo” que tornó las playas más peligrosas, justo cuando acude a la zona el mayor caudal de turistas. “Se dio todo, el temporal de mar grande del fin de semana, luego el buen clima que acumuló más gente, y recargó el trabajo este fin de semana, aunque las temporadas son bastante parecidas”, observó.
Simoncelli también lanzó un llamado “a la conciencia” de los bañistas y advirtió sobre la importancia de alejarse de la costa en caso de tormenta eléctrica. “No se queden en la zona costera, ni bajo la sombrilla o un kiosco”, recomendó.

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