“¡Desopilante!”, por Danilo Arbilla

Lo que pasa en Argentina. De no creer. Desopilante. “Que lo parió”, al decir de Mendieta.
El jueves se cumplieron 50 años del retorno de Perón a la Argentina. Ese día yo estaba allí, en el aeropuerto de Ezeiza. Fui uno de los 350 que pudieron entrar. Lo vi de lejitos – a él y a Rucci con el paraguas-, a unos 70 u 80 metros, desde la galería en la que ubicaron a periodistas y corresponsales. Llovía mucho, tengo una foto de recuerdo con Mario Sekiguchi, entonces director de la revista Mercado, ambos empapados.
Perón se trasladó al Hotel del aeropuerto. Circuló el rumor que no iba a poder salir de allí.
“ ‘Perón está preso’, la noticia y a la vez consigna copó las calles de Buenos Aires, como el l7 de octubre de 1945 ; ‘Peron está preso’ fue el grito en todos los rincones y en Casa Rosada se dieron cuenta y rápidamente anunciaron que iba para una casa en Vicente López”. Palabras más palabras menos ese fue el acápite – y el flash- de lo que escribió Ramiro de Casasbellas, notable periodista de la mejor época de Primera Plana, entonces en Reuter.
Se cumplió medio siglo y Cristina Fernández de Kirchner (CFK) se robó el aniversario. Como suele hacer. Un acto en La Plata, desopilante. Ella misma definió mejor que nadie la situación al inicio de su oratoria: “es berreta”.
Sin dudas, todo de muy mala calidad. CFK, vicepresidenta de Argentina, ese día todavía a cargo de la presidencia por ausencia de su titular, llegó al acto partidario en el helicóptero presidencial. ¿Qué te parece?’
Habló. Habló mucho. Habló de la época de Menem. Fue muy crítica Y eso que ella y su esposo eran menemistas fanáticos e incondicionales. Además, les fue bien con las privatizaciones. Eran empalagosos de tan adulones, comentó Menem una vez refiriéndose al matrimonio.
Fue de antología, varias veces dijo “cuando estuvimos en el gobierno”, y otras tantas advirtió que “podemos volver”. En todo caso seguir. ¿Dónde están ahora, señora Presidenta en ejercicio?
¿Qué son ahora?. Y la gente gritaba y vociferaba, sin escuchar nada y menos analizar mucho. En Buenos Aires se decía que “son planistas” (que reciben del Estado un interesante subsidio mensual por estar “a la orden”-).
La parte “medular” del discurso fue una arremetida contra la justicia y al mismo tiempo de crear expectativa sobre su eventual candidatura a la presidencia, lo que también hizo.
Pero a los jueces, duro con ellos. Dijo que se ha pasado del poder del Partido Militar al poder del Partido de los Jueces. Y tras ello, palo y palo.
Muy simple de explicar, para los primeros días de diciembre se espera un fallo de la justicia por un caso que la involucra como jefa de una asociación ilícita para delinquir. Y no es el único. Por este- que se le conoce como el de “vialidad”- los fiscales pidieron 12 años de cárcel para CFK y variadas penas para el resto.
El tema va a seguir levantando polvareda en todos estos días. Se asegura está en primer lugar en la lista de los afanes de la vicepresidenta. Y hablando de “afanes”, según el fiscal dixit, en su asunto, solo en éste, se levantó, mil millones de dólares (997 mil millones para ser precisos).
Mil millones; exagerada ¿no?. Y todavía más por otros lados. Doce años entonces serían pocos.
Seguramente recibirá la solidaridad de la hermandad progresista de izquierda y populista comandada por el Foro de San Pablo. Es un alivio. Dicen que Lula visitará la Argentina antes de asumir el 1de enero. Se ve de todo.