obra3 (Copiar)Varios dirigentes locales del Sunca comparecieron ayer en el juzgado en lo penal de 4º turno de Maldonado para participar de una audiencia en el marco de una denuncia penal que un grupo de trabajadores de la construcción presentó a fines del año pasado contra el sindicato. Si bien el tenor de la denuncia se ha mantenido en reserva, se sabe que el gremio fue cuestionado por su estilo de conducción. El pasado verano, uno de los denunciantes, Víctor Viqueira, aseguró a Correo de Punta del Este que la denuncia aspira, entre otras cosas, a que la justicia indague al senador Eduardo Lorier, principal figura del Partido Comunista Uruguayo, por lo que consideran un “atropello” a los derechos de quienes no militan en esa fuerza política.

El grupo de trabajadores que radicaron la demanda abandonó el gremio en el año 2012. A su juicio, la directiva del Sunca no respetaba la voluntad de los obreros que no estaban afiliados. Por lo demás, aseguraron algunos capataces de obra poseen una “lista” con los nombres de los obreros sindicalizados y niegan empleo a quienes no figuran en ella.

En noviembre de 2012, Viqueira y otros trabajadores realizaron una huelga de hambre en la plaza San Fernando en protesta por diversas situaciones que afectaban a los trabajadores del rubro. El denunciante dijo no ser militante político, aunque señaló que es votante del Partido Socialista.

Denuncia penal

La denuncia penal contra el sindicato fue radicada a comienzos del año 2013. La primera audiencia fue fijada para el 27 de marzo de este año, aunque se realizó unas semanas más tarde. En esa ocasión, los denunciantes aportaron al juzgado una extensa lista de testigos que probarían sus acusaciones.

En su momento, la denuncia también fue remitida al Ministerio de Trabajo, que se desligó de la situación alegando que se trataba de un asunto netamente “sindical” y que los gremios se manejan con “autonomía”.

Los denunciantes cuestionan al sindicato por diversas razones. Una de ellas es la manera en que realiza sus elecciones. El voto no es secreto y, a su juicio, no se dan todas las garantías. También acusan al gremio de “persecución” contra quienes no acatan sus directivas y de falta de transparencia en el manejo de los fondos.

En una nota realizada meses atrás, Viqueira aseguró a Correo de Punta del Este que la DGI no controla “los millones de dólares” que el Sunca recauda y que “la Corte Electoral dice que no tiene la obligación de controlar las elecciones si no van a pedirle”. “Las rendiciones de cuentas que ellos presentan son de muy dudosa procedencia y no tienen el aval de un contador”, agregó.

“Nosotros concretamente de lo que lo estamos acusando es de la persecución que venimos sintiendo, de las violaciones a nuestros derechos, al derecho al libre uso de la expresión, en el acuerdo o en la discrepancia, y después el derecho a trabajar libremente amparados por la Constitución de la República”, indicó.

Viqueira dijo que en muchas ocasiones se ha dado que trabajadores que se han enfrentado “en algunas asambleas a estos señores dirigentes sindicales. Automáticamente, ese mismo día o al otro día han sido sacados de los centros de trabajo sin mediar explicaciones. Vaya casualidad, únicamente los trabajadores que venimos denunciando y que nos ponemos en contra de lo que ellos pretenden llevar adelante”, señaló.

“Para nosotros no es una casualidad. Yo no creo en las casualidades; acá hay hechos claros de persecución, pero la justicia es quien tiene que, con las pruebas y con la lista importante de testigos que se le puso en la mano, determinar si nosotros estamos en lo correcto o estamos equivocados”, dijo Viqueira.

El PCU

El trabajador aclaró que no todos los dirigentes deben ser “puestos en la misma bolsa”, aunque precisó que muchos de ellos “son militantes activos del Partido Comunista. Han participado en elecciones nacionales y departamentales, vemos sus nombres pintados en los muros. Hoy, a nuestro entender quien es la cara visible del PCU en el Parlamento es el senador Lorier, entonces le pedimos a la justicia que a este senador se le pida que venga a dar sus declaraciones a ver si avala o repudia estos hechos que estamos denunciando, porque (los sindicalistas) responden políticamente al PCU”, añadió.

Por último, Viqueira refirió que en 2012 decidió dejar de aportar su cuota al sindicato hasta que no se le explicara “qué se hizo” con su dinero. A causa de eso, “este año me cansé de firmar planillas para volver a afiliarme y nunca me vino el descuento de la afiliación. Parece ser que esta gente no me quiere afiliar, parece como cuando uno va a un lugar donde se reservan el derecho de admisión y dejan entrar a quien quieren”, comentó.

 

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