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Un Tribunal de Apelaciones confirmó un fallo de primera instancia que condenó a un particular y al Ministerio del Interior a indemnizar a la conductora de una moto por un accidente registrado en el Bulevar Artigas de la ciudad de Maldonado. La acompañante de la motonetista también deberá ser indemnizada, tanto por el conductor como por la cartera de Interior.

El incidente ocurrió cuando la mujer se pasó a la senda contraria a la que circulaba para evitar impactar al vehículo de uno de los demandados, que había invadido la mitad del Bulevar Artigas.

Al invadir la senda izquierda en dirección sur, la conductora de la moto fue impactada por dos móviles policiales que circulaban en el mismo sentido.

El juicio fue caratulado “Jimeno Feijóo, Sandra Jacqueline y otro c/Ministerio del Interior y otro. Daños y perjuicios” y fue tramitado en el juzgado de primera instancia de 5º turno de Maldonado.

El pronunciamiento de primer grado amparó parcialmente la demanda, condenando a la parte demandada a pagar a Stella Marys Coor Sosa, la suma de U$S 35.000 por concepto de daño moral y $ 35.000 en concepto de gastos indocumentados y a Sandra Jacqueline Jimeno Feijoo la suma de $ 6.746 en concepto de daño emergente, con más sus actualizaciones conforme al Decreto-Ley 14.500 e intereses legales desde la fecha del ilícito hasta su efectivo pago, excepto en lo que respecta a la suma en moneda extranjera, a la que deberá aplicarse únicamente el 6% anual. El pago se realizará en las proporciones establecidas (50% para el demandado Tort y el restante 50% para el codemandado Ministerio del Interior).

 

Apelado

El fallo fue apelado por ambos. Por un lado, el Ministerio del Interior se agravió por la atribución de responsabilidad que se le impuso, cuya exoneración pretendió y por la suma estimada por gastos indocumentados y por el lucro cesante.

El conductor del otro vehículo también se agravió, en resumen, por la responsabilidad que se le impuso, monto del daño moral y por el lucro cesante.

Por su parte, la actora al contestar las apelaciones de la contraparte, adhirió a la apelación en cuanto al monto del daño moral, que consideró insuficiente.

 

Fallo

El Tribunal confirmó el fallo en primera instancia aunque de manera parcial. El órgano de alzada sostuvo que del informe practicado por el Gabinete de accidentología de Policía Técnica surge acreditada la culpa compartida atribuida en el grado precedente, aunque no con el alcance decidido en la instancia anterior.

En efecto, el civil demandado, de apellido Tort, circulaba por la calle Batalla del Cerrito, teniendo a su frente (antes de ingresar a Br. Artigas) un cartel de Pare, que evidentemente no respetó. En esas circunstancias, por Br. Artigas, hacia el sur y por la derecha, venían circulando las actoras, quienes al percatarse de la maniobra de la camioneta conducida por Tort y para evitar una inminente colisión, se desplazaron hacia la izquierda, ocasión en la cual fueron embestidas por una camioneta del Ministerio del Interior (que venía detrás) para, inmediatamente, ser a su vez embestidas por otra camioneta también propiedad del Ministerio del Interior (Policía Técnica) provocando así el desplazamiento de la primera y embistiendo nuevamente a la co-actora Coor.

“La culpa del Sr. Tort está plenamente acreditada; evidentemente su maniobra de ingreso a Br. Artigas, sin respetar el cartel de Pare y sin percatarse de que por aquella Avenida venían por la derecha circulando las actoras, resultó determinante a la hora de que estas últimas tuvieran que ensayar un giro imprevisto a la izquierda, para evitar la colisión. Esta maniobra de emergencia, determinó que las actoras se interpusieran en la marcha de los vehículos del Ministerio del Interior, con la consecuente colisión ya relatada”, sostiene el fallo de alzada.

“En sede policial, bajo su firma, que expresamente refrendó en la causa el propio hijo del Sr. Tort declaró que “Veníamos circulando por calle Batalla del Cerrito, entrando a Bulevar Artigas … en ese momento venía una moto que al ver mi camioneta se abrió demasiado hacia la izquierda y en ese momento venía una Camioneta Policial marca Nissan que impacta a la moto y en ese momento viene la Policía Técnica y choca contra el Patrullero”.

Entonces, el testigo “vincula -en grado de inmediatez- el ingreso de la camioneta conducida por su padre a Br. Artigas, con la posterior maniobra que realizó la motocicleta hacia la izquierda de la Avenida. Por tanto, no es cierto cuando afirma el demandado que nada tuvo que ver con el accidente. La dramática maniobra de la motocicleta hacia el centro de Br. Artigas solo se explica a partir del ingreso ilícito que realizó Tort, sin respetar el cartel de Pare que tenía a su frente. Esta maniobra, imputable al demandado, es lo que finalmente terminó desencadenando el lamentable accidente”, sostuvo el fallo.

“Tampoco es cierto que no pudo advertir la presencia de tránsito por Br. Artigas; si se observa, el lugar del accidente es un espacio abierto, con buena visibilidad a la distancia, aún cuando en ese momento estuviera lloviendo. En suma, el demandado no logró desvincular su ingreso ilícito a Br. Artigas con el accidente inmediatamente posterior”, continuó.

“Ahora bien, tampoco está exento de responsabilidad el Ministerio del Interior. Si bien la primera camioneta (marca Nissan) que embistió a las actoras no parece haber incurrido en ilícito alguno, no se arriba a la misma conclusión respecto a la la segunda (marca Renault). En efecto, antes de la colisión, la camioneta Nissan venía circulando por la izquierda, mientras que las actoras lo hacían por la derecha.

Ninguna irregularidad hay en ello. Es la maniobra imprevista hacia la izquierda (hacia el centro de Br. Artigas) para evitar la colisión con Tort, que determinó que la motocicleta se interpusiera en la marcha del vehículo policial y la consecuente primera embestida de atrás. Hasta acá no se advierte culpa del funcionario policial que conducía la camioneta Nissan porque, como viene de decirse, la actora lo hacía por la derecha, mientras que el vehículo oficial lo hacía por la izquierda. Y si la colisión existió, lo fue por el giro súbito (aunque obligado) a la izquierda que realizó la actora (por culpa del co-demandado Tort). Sin embargo, luego de la primera colisión, la camioneta Nissan fue inmediatamente embestida de atrás por una camioneta de Policía Técnica (marca Renault) provocando el desplazamiento de aquélla y con ello una segunda y nueva colisión (ocasión en la cual la única víctima embestida fue la co-actora Coor, quien -literalmente- fue “pasada por arriba”). Es la segunda camioneta (marca Renault) que evidentemente no respetó la distancia de seguridad que necesariamente debió guardar respecto al vehículo delantero, máxime en circunstancias donde el pavimento se encontraba resbaladizo producto de la lluvia del momento. Véase que la camioneta delantera (que ya había colisionado a las actoras) fue desplazada otros 15 metros, extremo que ilustra sobre la intensidad del golpe provocado por la camioneta Renault”, afirmaron los ministros.

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