La magistrada Penal de 11º Turno dispuso este viernes la condena de dos hombres. Uno de ellos, de iniciales C.R.B. de 23 años de edad, por la comisión de un delito de rapiña especialmente agravada en reiteración real con un delito de porte de arma de fuego en lugares públicos, en calidad de autor, a la pena de cuatro años de penitenciaria. Cumplirá la pena de la siguiente manera: tres años de prisión efectiva y luego un año en libertad vigilada en tanto se mantengan las siguientes condiciones:
residir en domicilio determinado donde sea posible la supervisión por Oficina de Seguimiento de la Libertad Asistida; sujetarse a la orientación y vigilancia permanentes de la OSLA; ejercicio de un oficio o continuar sus estudios formales; tratamiento de rehabilitación por consumo problemático de drogas y arresto domiciliario nocturno de 22 a 06 horas.
En tanto, J.M.M.N. también de 23 años de edad, también fue hallado culpable de un delito de rapiña especialmente agravada en reiteración real con un delito de receptación y fue condenado a la pena de cuatro años de penitenciaria con descuento de la detención cumplida. Pasará dos años de prisión efectiva y luego dos años en libertad vigilada en tanto se mantengan las siguientes condiciones: residir en un lugar determinado donde sea posible la supervisión por Oficina de Seguimiento de la Libertad Asistida; sujetarse a la orientación y vigilancia permanentes de la OSLA; ejercicio de un oficio o continuar sus estudios formales; tratamiento de rehabilitación por consumo problemático de drogas y arresto domiciliario nocturno de 22 a 06 horas.
En horas de la madrugada del viernes fue cometida una rapiña en perjuicio de dos chicas adolescentes que se encontraban esperando el ómnibus en la Rambla Batlle Pacheco y Avda. San Pablo. Las víctimas expresaron que un automóvil se detuvo junto a ellas y el acompañante descendió portando un arma de fuego. Mediante amenazas las despojaron de dos celulares Iphone y la suma de $U 6.500.
Alertada de la situación la policía salió en búsqueda de los delincuentes, a los que halló en proximiades del cruce de Caracará y Bvar. Artigas.