junta5

A juicio del edil nacionalista Nicolás Sosa, las medidas adoptadas este año por varios sindicatos a nivel nacional han dejado en evidencia la escasa consideración que tienen esos grupos por las necesidades y penurias de la población. A su juicio, “este año será recordado por ser el año de la falta de gas”, aunque ha habido problemas semejantes en otras áreas de actividad.

“En lo que concierne exclusivamente al departamento de Maldonado, el 6 de setiembre es el inicio de la parte cruda del conflicto dado por el despido de funcionarios de una empresa, en razón de lo que personalmente entiendo como una indiscutible mala conducta”, señaló. “Antes de esto recordamos que a nivel nacional también se sufrieron reiteradas medidas vinculadas a paros de este gremio por temas relacionados a las negociaciones en el Consejo de Salarios”.

Sosa estimó que “esto desnuda una realidad que todos conocemos y que la gente en la calle manifiesta casi a gritos: la poca consideración que tienen para con la ciudadanía las medidas tomadas por algunos gremios, en este caso el que nuclea a los repartos de gas, así como antes fueron los del combustible o de bebidas en otros momentos”.

Según consideró, “esto se traduce en el descreimiento que se va generando en la ciudadanía y que le va quitando seriedad a la lucha que estos gremios tienen que efectuar por las condiciones laborales en general”.

“Hablando de este caso puntual ‒y yéndonos un poco por las ramas‒, podríamos preguntarnos ¿dónde está el cambio de matriz energética?”, agregó.

“Poder mal ejercido”

Sosa dijo que “la electricidad, que todos suponemos debería haberse vuelto más económica, dado el tan mentado cambio de matriz”, sigue costando “un disparate” y “por eso el gas constituye el medio más económico de calefacción, de obtención de agua caliente y de cocinar también”.

“O sea que estos conflictos afectan siempre al que menos tiene, al más necesitado, por dos razones: por un lado porque no puede calefaccionarse adecuadamente en tiempos fríos como los que hemos tenido últimamente, y por otro también porque afecta la elaboración de alimentos, así como también a muchísimas fuentes laborales, habiendo tenido que cerrar algunos negocios durante un tiempo por desabastecimiento, perdiéndose los jornales de la gente que trabaja allí, jornales necesarios para llevar el pan a su casa. Nadie niega los beneficios que las fuerzas y movimientos gremiales le han dado al conjunto de la población, lo celebramos. Pero como en todo orden de la vida, el poder mal ejercido no es beneficioso nunca. Esto atañe a personas y no al movimiento en sí”, sentenció.

“Acá tenemos dos puntas. Una de ellas es la del gobierno, que le ha dado la derecha siempre, como en este conflicto puntual que atañe a la empresa de Maldonado. Cuando al Ministerio de Trabajo le tocó mediar, fue exactamente con la propuesta que le había llegado del gremio. Nunca se movió. Por otro lado, la intransigencia de los gremialistas en este caso, aún viendo que hay una medida que la empresa toma y que, justamente, no es por antojo. Así como este caso hay innumerables ejemplos y esto desalienta al inversor que, al fin de cuentas, es el que da trabajo a las familias. Y ahí la pelota vuelve para el más débil. Si el inversor no invierte, ¿quién le va a dar trabajo a esa gente?”, inquirió.

“La única intención de mis palabras es que tomemos conciencia de que con las luchas de poder como esta que estamos teniendo… el perjudicado siempre es el mismo. Siempre el perjudicado es el más débil.

A esta altura es difícil pedir cordura dado que en este país, lamentablemente, en estos últimos años se ha fomentado la división, haciendo bandos y poniéndoles pena a los exitosos; nefasta herencia del gobierno que pretende populismo a costa del clientelismo y la ignorancia”, concluyó.

El edil pidió remitir sus palabras a los medios de prensa. 20 de los 29 ediles presentes en sala lo acompañaron.